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¿Llegada a la cúspide?
Por: Rubén De Almada


A cualquier amante del automovilismo, el mes de Mayo le trae la emotividad de quedarse en casa y programar sus fines de semana, para no perder detalle de los eventos de altísimo nivel que aplican en categorías como la IRL, GP2 en donde tenemos presencia “venezolana” además de nuestra amada F1. Mis impresiones de las emociones respectivas con lo que ha sido este año 2008…


El Gran Premio de Turquía inauguró Mayo en la Formula Uno. Uno podría sintetizarlo con un nombre y un apellido: Felipe Massa. Pueda que sea por su personalidad a medio camino entre niño caprichoso y malcriado y divo veloz e inexpugnable, pero al paulista pocos le reconocen algunas capacidades muy decisivas en los grandes pilotos. Su capacidad de reacción es una de ellas. En el 2007 quedó con el sello de “escolta” al entonces monarca Kimi Raikkonen, pero pocos hilan con cuidado los desvaríos de Ferrari que afectaron el brasilero. Cierto; Massa cometió sus pecados y es por ello que recibe calificativos sostenidos de piloto veloz “a una vuelta” o bien de “inconsistente” que de alguna forma, son reales: Massa quedó mal parado cuando Alonso le tomó soberbiamente en el pasado GP Europeo a pocos metros de la sentencia, y peor aun en el archivo colectivo mediático tras su agria disputa con el ibérico sucedida a razón de los escarceos mentales iniciados en la largada de Barcelona de ese mismo año.

Pero ahora Felipe va más en serio: Posiblemente más maduro, mejor trabajado y asesorado para asumir el papel de un digno piloto en la patriarcal estructura de Ferrari, se asignó un soberbio GP turco lo cual repite en ¡su 3era oportunidad consecutiva! Se dice fácil pero ni el Otódromo es un escenario sencillo, ni quienes consiguen tal dominio son pilotos cualesquiera. Generalmente, apellidos como Senna o Schumacher han sido los encargados de ponerles “sello de propiedad” a un GP como Massa lo ha hecho. Valga decir; Que Felipe no quedó muy bien parado en la afición Ferrarista tras el “sorpazo” propinado por Lewis Hamilton lo cual generó comentarios de la dirigencia de Maranello que opinó algo como “debió ser más resistivo” Y uno se pregunta ¿Para qué? ¿Para beneficiar al objeto de sus problemas como lo es Raikkonen? Como sea, no se habrá visto “hermoso” que un ligero y decidido Hamilton en una poco comprensible estrategia de tres paradas le hubiera dejado mal parado por una maniobra en concreto, pero a la final Felipe ganó. Y de que forma.

Dos semanas más tarde, la teoría determinó que Mónaco no es el escenario en el que Ferrari asestaría la 4ta victoria consecutiva de Ferrari. McLaren seguro tomaría botín debido al “calco” preciso que tienen del trazado monegasco. Pero la realidad, es que Ferrari llegó impecable y desde las libres hasta la primera fila “roja” de la calificación, ensombreció el optimismo de sus rivales.

Y entonces el “Poleman” nada menos que ¡Felipe Massa! se encargó de guiar impecablemente la F2008 mucho más versátil que su antecesora por buen tramo con velocidad, determinación y pulcritud en un escenario rudo, traicionero y cambiante. La bienvenida lluvia, despistó brevemente al paulista en Santa Devota y con ello bastó para que Lewis Hamilton heredara una victoria sobria con Kubica delante del que pareció podía escribir con letras de oro una remontada en el campeonato genial y con ello, minimizar la “relativa” superioridad que insinúa Raikkonen desde que son compañeros de equipo. Por cierto; Que Lewis es el primer británico que gana desde Graham Hill en 1969 en el principado.

¿Superioridad? Kimi, de bajo perfil; Terminó su hasta entonces inteligente pero frívola carrera al reaccionar de manera brusca, hosca y poco fina al final de la justa, también por cierto llevándose de por medio a quién era el héroe de los “dignos pobres” de la F1 moderna: Adrián Sutil y su modesto Force India. Por cierto ¿Quién perjudicó en la largada del GP turco a Kovalainen con un toque en su llanta trasera?

El GP de Mónaco reveló mucho de la muy imperfecta F1 moderna: Incluso con tantos avatares en pista, el podio fue el promedio de cualquier GP común con los tres mejores equipos y los ¿tres? Mejores pilotos de cada uno en el podio. También reveló que Hamilton está en forma, que Alonso puede exagerar su talento y que su equipo puede anticipar nerviosamente circunstancias como si fuera un debutante. Probó también que Rosberg tiene agallas pero poca paciencia y que Nakajima está llenando a buen recaudo el legado de Sato. Sirvió para confirmar la excepcional temporada de Webber, el aun talento vivo de Barrichello y la valía de Sebastian Vettel en situaciones drásticas e impredecibles. Pero también… demostró que errores más errores menos, Ferrari vino por el botín y estuvo muy cerca pese al nuevo liderazgo de Hamilton con la complicada e interesante tabla de pilotos como aliciente para llegar emocionados a Canadá.

Ocurrieron también en este fin de semana dos eventos muy importantes, para el mundo automotor y especialmente para los que vivimos y sentimos a Venezuela: Pastor Maldonado nos ilusionó con su sensacional “Pole” en la GP2 pero “pecó” tan solo en la arrancada y un apellido nada desconocido como lo es el de “Senna” no perdonó errores. Luego, el compromiso y el infortunio se cebaron para evitar el brillo descomunal que le acompaña en el principado en la segunda tanda.

Y la clausura de un mes emocional: Las 500 de Indianápolis. Pienso que un genuino amante del mundo a motor debe sentir al menos respeto por este descomunal espectáculo, con esos poderosos V8 y sus rudas aptitudes, mucho más ligeros de tecnología y eficiencia comparativamente a un F1 pero más facilitados para demostrar los límites de la competición extrema, un paredón duro e inflexible, una línea de carrera tan precaria como excitante y una tradición que se encamina al siglo de existencia con historia de heroísmo, tragedias, anécdotas y misticismo en un multitudinario ambiente donde todo evoca a la competición y a la peculiar pasión norteamericana por la velocidad.

Allí; Dos venezolanos tomaron parte de la edición 2008. Milka Duno –Ya con la breve y respetable experiencia del 2007- y el caraqueño Ernesto Viso de quién ya sabemos su labrada carrera que estuvo muy cerca de culminar en la Formula Uno. ¿Tenía usted los recursos, el tiempo y la legalidad para irse a Indiana y vibrar entre el medio millar de almas que preferían apoyar a sus locales empezando por la “sensación” Danica Patrick, o al heredero del trono “Andretti” o más bien al siempre favorito Kanaan? ¡Mal hecho por preferir la pantalla de su TV! No puede dar crédito uno a imaginar la emoción tras la escalada de Viso que llegó a estar por debajo de la mitad de los competidores a buen ritmo con un coche y equipo con pocas ambiciones o mejor, ligar a que nuestra Duno pudiera plantar cara a Danica en el tema sexista. Al final, Viso no termina por problemas mecánicos y Milka si lo hace tras una larga detención al morder el engramado del superóvalo en una maniobra de alto riesgo en su contra lo cual la obligó a detener su coche forzadamente.

A ellos sencillamente les debemos las reuniones basadas en nuestras usuales parrilladas y almuerzos. Mirarlos y sentir que estábamos inmersos en lo más granado del automovilismo mundial fue un suceso especial. Ni que decir de lo que sintieron quienes apoyaron al merecido ganador Scott Dixon ¿Cuántos neozelandeses habría en el Superóvalo? De pronto varios menos que venezolanos y seguramente mucho menos que los brasileros quienes estuvieron a punto de compensar el “casi éxito” matutino de Felipe Massa con una victoria del sempiterno Castro Neves o el también “casi” ganador de Víctor Meira. Pero ¿La leche? A la final la bebió otro “extranjero” lo cual ocurrió ya en ocho de las últimas diez veces en USA…


“Siempre Raikkonen ha actuado como un estúpido y hoy lo ha demostrado al arruinar la carrera de Sutil”

Un “algo” molesto Mike Gascoyne (DT de Force India) al acabar el GP de Mónaco 2008.

 

Rubén De Almada

rubenvirtual@msn.com

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