HISTORIA
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| Fangio: El inolvidable. |
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Para las generaciones actuales de fanáticos de la F1, es muy fácil en estos tiempos ingresar a la eterna disputa entre considerar a Ayrton Senna y Michael Schumacher como dos puntales de la F1 de todos los tiempos y olvidar el magnifico legado que Juan Manuel Fangio ofreció. He aquí una especie de resume curricular del magnifico “chueco” cuya hazaña fue conseguir logros excepcionales en una época donde competir tenia un equivalente similar a “posiblemente morir” Cuando Michael Schumacher –el piloto mas exitoso de la F1 de todos los tiempos- se titulo por quinta vez; la prensa deportiva mundial se lleno de titulares y análisis comparando la hazaña del germano. Más aun cuando le toco obtener la sexta diana, muchos dijeron que ahora el tema en cuestión estaba “terminado”. ¿Qué significa esto? ¿Qué Michael es ahora el mejor piloto de la historia por tener una cantidad de títulos que difícilmente sabremos cuando podrá ser derribada? Rotundamente no. Como bien mencionamos una cosa es ser exitoso y otra el mejor, el mas grande. Y si bien siempre la subjetividad de cada uno en determinar cual tiene el mayor merito histórico estará presente, por favor no dejemos de pensar o menospreciar el legado de Fangio solo por pertenecer a una era “En blanco y negro” de la F1 que no por ello deja de ser excepcional. El mote de “el chueco” asignado al memorable argentino, se debe a su inclinación por jugar al fútbol lo cual hacía con sus piernas en curiosa posición de arco doblado que le valió el sobrenombre siempre cargado de cariño. Juan Manuel era hijo de un inmigrante italiano al que le debe su apellido. El padre tenía como profesión ser albañil. La fecha de nacimiento fue el 24 de Junio de 1911 en un pueblo llamado Balcarce a poco mas de 300kms de Argentina. Su madre era oriunda de Argentina. Fangio estuvo muy lejos de vivir en medio de algún tipo de comodidad o suficiencia. Junto a sus cinco hermanos, Juan Manuel no tenía opción distinta a ganarse la vida como pudiera. Cuando tenia unos 16 años dejo los estudios para incorporarse a un taller mecánico con sus hermanos y posiblemente comenzaba a nacer su gloriosa historia pues quedo impregnado de un gusto excepcional por los autos. Primero empezó realizando trabajos de maquinaria agrícola, luego de autos y finalmente se convirtió al recurso de comprar y vender autos. Con esos ingresos “el chueco” comenzó a manejar automóviles de la época con una destreza notable por los caminos cargados de fango en sus alrededores y usualmente de noche. Su fama comenzó a crecer en los moradores cercanos que usualmente le acompañaban en sus excursiones. En su pueblo era muy conocida su increíble capacidad para el manejo. Finales de 1936 y Fangio comienza a debutar en carreras de autos primero con un Ford modelo “A” y luego con un modelo “T”. Aun cuando no gano por problemas mecánicos con ambos autos, la impresión dejada fue tal; que comenzó su participación en carreras más formales dentro de Argentina. Corrían tiempos de los “gran premio” competencia que tenia como regla participar con autos de serie distinto a los “grandes premios” europeos en donde se exigía la conducción de un monoplaza.
Finaliza la guerra y en 1947 regresa al mundo de la competición en su país y puede decirse que es un momento crucial en la vida del Chueco. La razón es que Juan Manuel es apoyado por el gobierno argentino (junto a José Carlos Pace) y es dotado de dos coches para competir (Maserati y SIMCA Giordini) con los cuales termino en un 4to y 5to lugar. Fangio quedaría marcado sicológicamente cuando su compañero Daniel Urrea murió en un terrible accidente. El piloto argentino había dado un giro a su carrera al optar solo por competir con monoplazas en vez de coches en serie. Era una apuesta arriesgada pues con las competencias de carretera había dejado en claro su excepcional talento. Consiguió la victoria en el GP de Mar de Plata con un Maserati y en esa competencia derrota a Alberto Áscari. Esta victoria fue de singular importancia para el argentino pues estaba impactado con el talento de los corredores europeos. Según las historias recogidas por periodistas de la época, Fangio nunca desestimo al talento de sus nuevos rivales y derrotar a un bien ponderado Áscari fue un aliciente para seguir con firmeza aceptando nuevos desafíos. Para 1949 Fangio tenía apoyo directo del gobierno de su país. Juan Perón el presidente, estaba interesado en promover la imagen de Argentina fuera de sus fronteras y Fangio tenia la responsabilidad para hacerlo con su extraordinaria capacidad de competición en automóviles. Allí debuto en el GP de San Remo con un Maserati ganando de manera magistral. Le siguieron tres triunfos en Pau, Perpiñan y Marsella. Llego un momento en la vida deportiva de Fangio que explica cuan afortunados son los pilotos de hoy día: habiéndose terminado el dinero asignado por el gobierno; Juan Manuel estaba presto a regresar a Argentina cuando un hecho providencial ocurrió: Un empresario argentino dueño de enormes plantaciones de algodón compró una Ferrari y la puso a disposición de Fangio: nada menos el “chueco” correspondió con una victoria en Monza y en Albi. Fangio aun no era una celebridad en Europa. Pero Alfa Romeo percibe su talento y propone un contrato en 1950 que el argentino acepto. Ello ocurre luego de su victoria en el GP de Monza bajo lluvia en donde se tenían serias dudas sobre la posibilidad de realizar una carrera que no comprometiera la imagen del equipo italiano. Fangio propuso -para obtener la confianza y el coche- participar pues todo el riesgo recaía en su imagen –aun incipiente- que corría el riesgo de quedar mal parada y no la del equipo. El “chueco” gano de manera trepidante y Alfa Romeo consiguió hacer el contrato que anecdóticamente se firmo sin que Juan Manuel propusiera una suma de dinero lo cual desconcertó a los italianos acostumbrados a largas y complejas conversaciones sobre los deseos de los pilotos europeos. Es el primer titulo de campeón que dejaría a Fangio como un suceso especial en la fanaticada europea. De allí en adelante comenzó la increíble estima del continente hacia el logro del piloto argentino. Su arrojo, humildad, feroz competitividad, talento en condiciones adversas y valentía al superar el limite de sus maquinas lo convertían en un punto referencial para ese momento.
Lo que vino después fue la gloria y la imposibilidad de que cualquier rival pudiera redimir el talento del “chueco”. Para ello el argentino debió superar un momento embarazoso en su carrera deportiva. En 1952 viajaba desde Belfast a Londres vía carretera y luego en avión hacia Paris. Nuevamente tomaba un auto para viajar a Milano Italia y sufre un pavoroso accidente en las cercanías de Monza que comprometió su vida fracturándose una vértebra. Permanecía inmovilizado y aun así al año siguiente regreso con Maserati. Asombroso. Juan Manuel tuvo una sucesión de cuatro títulos mundiales ocupando Mercedes Benz su principal alianza y Maserati su momento final. El mundo conocería cuan grande era la humanidad y talento del Chueco de Balcarce.
Pocos sabrían que el
“chueco” estaba visiblemente agotado para su tercer titulo y pensaba en
retirarse. Con 44 años y numerosas secuelas de accidentes sufridos en
aquellos peligrosos autos, Juan Manuel tenía razones suficientes para pasar
al exilio dorado. Sin embargo increíblemente; fue la revolución político
militar que vivía argentina la que le obligo a seguir. Fueron confiscados
todos sus bienes y congeladas sus finanzas. Para remate; Mercedes Benz
abandonaba y Maserati tenía enormes dificultades financieras. La opción de
Fangio era simplemente Ferrari. No lo fue fácil pues las relaciones y
concepciones entre el piloto y Enzo Ferrari no eran precisamente las
mejores. 1958 fue el año de su retiro. Fangio temía correr para una época en donde los cambios de la F1 lo dejaran en una situación embarazosa y tuvo razón. De regreso a Argentina luego de ocho temporadas consecutivas corriendo, el “chueco” a través de su contacto con Maserati, pudo probar un auto de la época. Al manejarlo choco pues el auto le pareció ingobernable. Vio ganar al ingles Stirling Moss con su Cooper Climax y este fue quien intuyo que Fangio no querría correr más nunca. Tuvo razón. En su país, fue un directivo de gran importancia para Mercedes Benz convirtiéndose en su presidente y manteniendo poder de decisión en la sede de Alemania. También cerca de su natal Balcarce invirtió con cierto éxito en agricultura y ganadería. Muere en Buenos Aires a los 84 años un 27 de Julio de 1995. Su longevidad tomo de sorpresa a sus médicos que pensaban en una expectativa de vida menos amplia debido a los múltiples problemas sufridos en sus dramáticas competencias. Así fue su vida. Un desafío para todo y para todos. Un ejemplo de constancia, valor, moralidad y talento sin igual. Sin duda su memoria merece un respeto enorme.
Rubén De Almada Con referencia bibliografica de Carlos Moura en su Obra “Homenaje a Fangio, el mas grande” Año 1996. |
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