HISTORIA
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| Bernd Rosemeyer: El más carismático piloto alemán antes de la llegada de la Era Schumacher. |
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La temporada de 1935 comenzó pero Rosemeyer no había manejado el auto en batalla. Walb considero que no tenía la suficiente experiencia para manejar en el Automobil Verkehrs und Ubung Straße (AVUS) GP, cerca de Berlín. Rosemeyer empezó a dejarle notas a Walb, donde siempre le pedía una oportunidad. “¿Por qué Rosemeyer no está manejando? o ¿Donde esta el auto de Rosemeyer?, eran las clases de notas que le dejaba Bernd a Willy. Al final, Walb cedió. Si Rosemeyer quería arriesgar su vida en el rápido y peligroso circuito de AVUS, por lo menos el equipo se lo advirtió. Se clasifico con el tercer mejor tiempo del circuito pero el día prontamente terminó con una rotura del motor. La siguiente carrera era el Eifelrennen, que se corría en el Nurburgring. Rosemeyer era solamente el cuarto piloto del equipo, pero con problemas para el resto de los pilotos de Auto Union, era su nuevo trabajo retar a los Mercedes que estaban en punta. El equipo le dio las ordenes de atacar a los Mercedes, las cuales el recibió muy gratamente. Manejando el Auto Union en el Nurburgring, con barridas traseras espectaculares, no vistas hasta la época por el público alemán, paso a Louis Chiron y a Luigi Fagoli. Solamente le faltaba el Mercedes que estaba en la punta, el Mercedes de Rudolf Caracciola. En el momento en que menos se lo imaginaba, Rosemeyer pasó al alemán y se coloco en punta. Caracciola, considerado uno de los mejores pilotos alemanes de todos los tiempos, se recuperó y pasó al novato para adjudicarse la victoria por un escaso margen de 1.8 segundos. Después de esa carrera, Rosemeyer fue ascendido a piloto tiempo completo, detrás del italiano Varzi y el alemán Stuck. En su segunda carrera, se vio envuelto con el mejor de todos: Tazio Nuvolari. En Pescara, Italia, el alemán trato de pasar abruptamente al Mantuano durante la segunda vuelta; pero se deslizó demasiado, y reventó ambos neumáticos traseros. Se recuperó y regresó a los pits. En la octava vuelta, sus frenos no respondieron antes de entrar a una curva y el Auto Union se deslizo hacia fuera, brincó una canal que se encontraba a un lado de la carretera y pasó entre un poste telegráfico y un puente provisional para regresar un poco mas adelante de retorno a la competencia. Eventualmente, Rosemeyer finalizaría segundo detrás de su compañero Varzi. Después de la carrera, el Dr. Porsche se acerco al sitio en donde se había salido Rosemeyer. Los ingenieros tomaron la medida que estaba ente el poste y el puente, y compararon con la medida trasversal del Auto Union. ¡Encontraron que la distancia entre ambos, estaba separada por unos 2.5 cm! Silenciosamente, el doctor estrecho manos con el piloto alemán y le dio unos golpecitos en la espalda. Porsche había aprobado la nueva contratación de Auto Union. Rosemeyer ganaría su primera carrera en el Masaryk GP, en Checoslovaquia, terminando seis minutos por delante de Nuvolari y Chiron.
En el Gran Premio de Alemania, volvió a hacer de las suyas, registrando un excelente tiempo de pole, a casi seis segundos de sus rivales Mercedes. En sus carreras, era característico que Rosemeyer se saliera de pista varias veces, pero tomaba control del indominable Auto Union y lo ponía a valer. Después de cuatro horas, terminaría en tercera posición mientras que su rival de siempre, Rudolf Caracciola se llevaría la victoria. En pleno apogeo de la Alemania Nazi, los premios serian presentados por el oficial de más rango: Adolf Hunlein. A Caracciola se le presento un trofeo que representaba a la Diosa de la Velocidad. Enseñando su desacuerdo con los burócratas en general y con los del Partido Nacional Socialista en particular, colocó un cigarrillo encendido entre los labios de la estatua, mientras Huhnlein le daba la espalda. Alertado por la risa del público, Huhnlein volteó para solo ver la inocencia fingida de Rosemeyer. La ultima carrera de la temporada sería en Donington, en frente de 50.000 impresionados fans británicos, que acudieron para ver como los autos alemanes literalmente destruían a los héroes locales. A pesar de que había destruido a los Mercedes en varias carreras, y llevarse impresionantes victorias, sabía que para la temporada de 1938 el enemigo a vencer seria su gran amigo Nuvolari, quien dejaría Ferrari para unirse a Auto Union. Al final de la temporada, Mercedes sintió que su reputación fue aplastada por la recién llegada Auto Union y su piloto estrella. Decidieron recuperar el record de velocidad en tierra, que Auto Union también se los quitó El intento sería en la Frankfurt – Darmstadt – Heidelberg autobahn. Cuando Rosemeyer le quitó el record de velocidad a Mercedes, declararía: “A 384 Km. /h, las juntas del concreto se sienten como golpes a la cara, produciendo su correspondiente resonancia. Cuando aceleras más, el ruido desaparece. Al pasar debajo de los puentes, sientes como un golpe en el pecho, ya que el vehiculo esta empujando el aire hacia afuera y este queda atrapado dentro del puente. Cuando tu pasas un puente, por una milésima de segundo el sonido del motor se desaparece completamente y regresa como un trueno cuando emerges de el”
Rosemeyer fue el primero en felicitar a Caracciola y respondió: “Mi turno ha llegado”. Caracciola trato de advertirle acerca de los fuertes vientos que se avecinaban a ese mediodía de invierno, pero Bernd solamente le respondió que el se consideraba uno de los “afortunados” Antes del mediodía, Rosemeyer ya estaba en su cockpit especial para este tipo de eventos, y salio en la búsqueda del record, por la Autobahn. Viajando a 430 Km. /h, suficiente para quedarse con el record un año mas, una fuerte brisa se tropezó con el bólido de los cuatro aros y hizo que Rosemeyer volara por los aires, para encontrarse después con la muerte. Neubauer, Caracciola y von Brauchitsch; sus rivales en Mercedes, se sentaron silenciosamente por un largo rato. “Parecíamos estatuas”, diría Caracciola en sus palabras. El record de velocidad había terminado por ahora. “Bernd practiamente no sabia que era el miedo”, diría después Rudolf Caracciola de su rival: “Y a veces, eso no es bueno. En realidad, todos sentíamos miedo por él en cada carrera que participó. De alguna forma, nunca pensé que la larga vida estaba entre sus cartas. Estaba condenado a conseguir su muerte tarde o temprano”. Bernd Rosemeyer fue enterrado con honores militares. Hitler le diría a la nación Alemana: “Que el pensamiento del que murió peleando por la reputación de Alemania descanse siempre sobre nosotros”.
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