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Rudolf Caracciola
El mejor piloto alemán de la época de la Pre – Guerra

Rudolf nació en el pueblo de Remagen, Alemania en 1901. Hijo de padres que emigraron desde Italia. Gano su primera carrera a la edad de 22 años. En esa época, trabajo como agente de ventas de la recién formada Daimler – Benz y le permitían correr con los nuevos autos de la fabrica, siempre y cuando la carrera no fuera muy lejos de la agencia de Dresden. Convenció al gerente general de prestarle un auto de competición para que pudiera inscribirse en el GP de Alemania en AVUS, bajo su propio nombre. El piloto de fines de semana de 25 años comenzó la carrera más importante de su corta vida, con el pie izquierdo.

Al inicio de la competencia, el auto se apago. Su mecánico, Otto Salzar fue forzado a que saliera a la pista y que empujara al Mercedes solitario. Al final el auto recobro la vida y salio ultimo, de 44 autos inscritos. Esto no era lo que el joven Caracciola tenía en mente. Al poco tiempo, empezó a llover en el circuito, y los autos salían disparados hacia todos lados. Uno de esos, golpeo el sitio en donde se tomaban los tiempos y mato a los operarios del circuito que estaban ahí. Los 500.000 espectadores no podían creer lo que veían sus ojos. Se anuncio que el nuevo piloto, totalmente desconocido para la mayoría de muchos, estaba en la punta. Pero este liderato tuvo poca vida.

El Mercedes empezó a botar fuego de manera misteriosa. Caracciola se estaciono en su pit y comenzó, ya que estamos en los días en donde los pilotos tenían que revisar su auto en la búsqueda de un desperfecto, a revisar todas las tapas de las bujías, una por una. No fue hasta que destapo la última bujía que se dio cuenta del problema. En el momento, parecía que todo se había perdido y que era hora de renunciar. Pero Caracciola no oiría ninguna de estas recomendaciones, y se mantuvo en pista por el honor y el compromiso que había adquirido con la fábrica. Alrededor de la vuelta 13, la lluvia cesó, y la pista se empezó a secar. Caracciola no tenia idea en que posición se encontraba, pero eso no pareció afectarle. Después de manejar al limite, y con velocidades de 389 Km. /h, cruzo la línea final totalmente exhausto. Solo después se enteraría que era el ganador del primer GP de Alemania.

Caracciola seguiría ganando fama alrededor de toda Alemania, corriendo el Mercedes SSK blanco. Había refinado su manejo en la lluvia. En 1929 se anotó una de sus más grandes victorias en la Copa Tourist en el Norte de Irlanda. Manejando contra la crema y nata de la Gran Bretaña, incluido el as de Bentley Tim Birkin, regreso de estar cinco vueltas atrás para llevarse la victoria en una carrera firmada por la lluvia. Su victoria en 1931 de la mítica Mille Miglia no sería igualada por otro piloto que no fuera italiano, hasta que Sir Stirling Moss se la llevara en 1955. Para 1935, las posiciones de salida todavía eran por sorteo, así que en el GP de España, la suerte no estuvo de su lado. Saldría en la ultima fila, pero su estilo de estar lo mas adelante posible antes de la primera curva lo hacia muy buen piloto. Esta carrera sucedió todo de una manera que él no se las esperó.

La bandera de partida cayo y el alemán salio disparado hacia la primera curva. Confundiendo los pedales de su auto de Grand Prix con los de su auto de Turismo, pisó el acelerador en vez del freno, mientras se acercaba hacia la primera curva. Los líderes de la competencia, al ver esta salida endemoniada de los últimos puestos de la grilla y acercándose rápidamente hasta sus posiciones, solamente le dieron sitio para que pasara de lado y se saliera fuera de la pista. Pero en vez de salirse de la pista, Caracciola logro recobrar el control del vehiculo y casi al limite, seguir en competencia. Su error le había recompensado con una cómoda ventaja que nunca llegaría a perder. Se perdería gran parte de la temporada de 1935, gracias a numerosas lesiones, tanto físicas como en el corazón. Su adorada esposa, Charly, había muerto en una avalancha. Todavía adolorido por las lesiones, regreso en el GP de Trípoli para anotarse una victoria legendaria. A la postre, seria el campeón Europeo de ese año. En 1936 ganaría el GP de Mónaco, pero el año le pertenecería a Bernd Rosemeyer y a Auto Union. Mercedes volvió a la carga en 1937 y Caracciola se llevaría el campeonato. En 1938 ganaría la Copa Acerbo en Pescara, Italia y su tercer titulo de pilotos. La carrera de Rudolf Caracciola se vio llena de muchas lesiones y después, de muchas enfermedades, pero continuo corriendo y ganando con muchos honores.

Sus batallas con Bernd Rosemeyer y Auto Union terminaron en la búsqueda del record de velocidad en tierra. Rosemeyer se mataría en el intento. Durante la Segunda Guerra Mundial, vivió en el exilio en su casa en Lugano, Suiza. Después de la guerra, su amor por las carreras era imbatible, pero su salud había empeorado mucho, gracias a una enfermedad degenerativa en los huesos. Murió en 1959, a la edad de 58 años.

De acuerdo al legendario gerente general deportivo de Mercedes, Alfred Neubauer, quien había tenido una estrecha amistad, declaro que: “... De todos los grandes pilotos quienes tuve la suerte de conocer: Nuvolari, Rosemeyer, Lang, Moss o Fangio, Caracciola era el mejor de todos”.

Por: Alex Reyes (Ethan)
Usuario y colaborador de PasionF1.com

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