Mi Experiencia en un Gran Premio.

¿Cual es el máximo deseo de un fanático a la F1? ¡sin duda, ir a un GP en vivo! (bueno también salir con una de las esculturales chicas F1); quienes han vivido esta increíble experiencia saben que la percepción de este deporte cambia y se enriquece notablemente si se cumple este "sueño". Aquí dejamos las experiencias donde nuestros usuarios REGISTRADOS nos cuentan lo vivido, el circuito, el ruido de los coches, el ambiente, las curiosidades, anécdotas y demás...

La ruta de los campeones:
Etapa 1: Autostadt (ciudad del automóvil)
Por: Iñaki Pey Ibarbia
Saludos a todo el mundo. Hace un tiempo expuse en esta página un reportaje alternativo a los habituales sobre los Grandes Premios de Fórmula 1. Pensé que aquello sería un hecho puntual, pero dada mi situación personal (estudiante de Erasmus en Alemania, con dinero, coche y sin padres que controlaran mis movimientos), he estado en condiciones de enriquecerme con este tipo de experiencias y ahora puedo redactar un reportaje global para todos vosotros. Espero que lo disfrutéis.

Esta primera etapa de la que he llamado "La Ruta de los Campeones" (en realidad, la primera sería la de Nurbürgring, pero ya es tarde para incluirla), haremos una escala en el "Autostadt". No es una experiencia específica de Fórmula 1, pero sí que es mencionable para todos los aficionados al automovilismo en general. Nosotros acabábamos de llegar a una ciudad extraña para nosotros, Braunschweig, pero afortunadamente la universidad tenía en marcha un programa de estudiantes, en el que estudiantes de esa universidad guiaban a los extranjeros para conocer lo necesario para la supervivencia. Después de hacer todos los trámites universitarios, nuestros guías nos recompensaron con una visita a la ciudad del Automóvil, que es un museo de Volkswagen.

 

 

El museo está situado dentro de la propia fábrica que la marca posee en Wolfsburg, 28 kms al norte de Braunschweig, para darle un aire innovador y acogedor a un área industrial bastante deprimente, como podéis ver en las fotos. Porque a pesar de lo que se piensa, la situación en Alemania es bastante triste y se necesitan alicientes como éste para que la gente pueda seguir adelante.

El museo era como un enorme concesionario para lucimiento de su grupo, encubierto bajo la idea de un museo del automóvil. Así que de esa manera se podían ver auténticas joyas del automovilismo como el Renault 4CV, popularmente conocido como 4-4, de la foto de arriba. También os voy a presentar otros juguetes históricos realmente impresionantes.

Como por ejemplo el primer automóvil de la historia que fue un Daimler Benz y que lo podéis ver a continuación.

También había uno de los primeros prototipos de emblemático modelo de Volkswagen, el escarabajo. Y alguna de sus evoluciones más curiosas.

 

Aquí tenéis más ejemplos de vehículos históricos en perfecto estado de conservación.

  

Este es un Bugatti.

  

Y éste, un señorial Rolls-Royce.

  

Esta es una muestra amplia de la colección de coches de los años 30 y el estado del interior de uno de ellos.

  

Aunque le perdimos el respeto a alguna de estas maravillas, pero es que la situación que nos había presentado para ilustrar la época de estos coches era un poco cómica.

Es mencionable la rica colección de Porsches que tienen en este museo. Destaca porque son modelos realmente extraños para la personalidad a la que nos tenía acostumbrados Porsche. Pero no por eso dejan de ser espectaculares y bellos.

 

 

Aunque no podía faltar modelos tan míticos como estos dos.

 

Y termino la mención al pabellón genérico del museo, con una serie de vehículos peculiares. Como este Citröen "Tiburón", atención al detalle del volante.

Por otro lado cada marca del grupo tenía un pabellón propio para lucimiento de sus modelos actuales, es decir, como había mencionado antes, un concesionario de coches muy caro y lujoso, sin nada destacable, así que combinaré la mención a cada pabellón con algunos de los modelos más destacables que se podían ver... en el pabellón genérico. En el caso de Volkswagen, la estrella de su pabellón era el nuevo Volkswagen Golf R32, pero ese lo podéis ver en cualquier revista y seguro que lo explican mejor que yo, así que mostraré los curiosos modelos propios de aquella época gris de la división de Alemania, que evidentemente no se extendieron al resto del planeta.

 

También se puede ver el monstruoso Volkswagen W12, que a pesar de prometer mucho, finalmente quedó en el olvido.

El pabellón de Audi es el más espectacular y cuidado. Con verdaderas acciones artísticas como la de este Audi TT realizado íntegramente en madera.

O éste, realizado de una sola pieza de fundición, aunque no os puedo especificar el material, je, je...

También había lucimiento para las grandes superestrellas de la competición de esta marca. En el que se incluía un espectáculo audiovisual acerca de su trayectoria en las carreras, sobre todo en Le Mans.

Al final de la visita en este pabellón había un prototipo que ponía más alto todavía el nivel de lujo de marca. Se llama "Avantíssimo":

Aunque tampoco hay que olvidar un modelo que raramente os podríais esperar de esta marca de lujo, parecer que todos han pasado alguna vez por momentos más flojos.

Bentley destacaba por sí sola con dos modelos de calle que demuestran que esta marca ha recuperado su lugar tras su separación de Rolls Royce. 

Pero lo impresionante era ver el bólido con el que compiten en las 24 horas de Le Mans (competencia dentro del mismo grupo), puesto en la pared, como si estuviera recorriendo un peralte.

Lamborghini: Su pabellón es muy espectacular, aunque después de lo que promete, sales del pabellón con ganas de más, sabe a poco. Se entra en un pabellón oscuro en el que solo está iluminado el último modelo de Lamborghini que se encuentra colocado en la pared. De repente, cuando menos te esperas, el motor del bólido se pone a rugir. Una combinación de sonidos, luces y humo provocan un grandísimo subidón de adrenalina. Por un momento me recordó a esa sensación que tienes al entrar en un circuito de fórmula 1 cuando los entrenamientos ya han empezado y te vas acercando a la pista. De repente entre la niebla que cubre todo el pabellón, se produce un momento de luz intensa y al bajar el humo, te das cuenta de que el coche ha desaparecido.

El efecto está bien conseguido, pero cuando mejor te lo estás pasando, se acaba y te echan a la calle. Así que tenemos que conformarnos con poder los carismáticos modelos de la marca, como el Miura o el Countach:

Pero el Diablo también quita la respiración.

En SEAT lo más curioso es una composición de espejos retrovisores que cubre la entrada y luego su espectáculo audiovisual a base de relajantes imágenes.

Y para los amantes de los Rallyes, aquí tenéis un Ibiza Kit Car:

Se puede terminar la visita en un pabellón lleno de sofás, ideal para buscar relajación y descanso. También hay algunas cosa para el desarrollo psicomotriz de los visitantes, como una especie de planeador propulsado a pedales o una cometa que se orienta según tu posición en un diván en el que se toma la postura de un Ala Delta.

Lo más divertido es un pabellón para los niños en el que tienen un circuito para pilotar con coches eléctricos y de pedales, pero a nosotros no nos dejaron entrar, así que tuvimos que conformarnos con las actividades al aire libre.

Y lo mejor. Cerca de la hora de cierre, colocan unos colchones en el suelo de la entrada, para que te puedas deslizar con ellos si coges impulso. Pero ojo, los niños grandes tienen que tener cuidado con los niños pequeños. Yo tuve un percance con una niña que atropelle, pero gracias a esto, comprobé que las medidas de seguridad en los parques de atracciones alemanes están bien organizadas. Enseguida vino personal médico, gente del seguro, etc...

En fin un bonito sitio para pasar un día con la familia, y además disfrutar del mundo del automóvil. Además tenéis restaurante y cafetería para descansar un rato antes de seguir con la visita. Si tenéis suerte y pilláis el tren turístico podéis hacer una visita por la fábrica, pero el día no da para todo

Iñaki Pey Ibarbia


De nuestro archivo:

GP de Indianápolis 2005:
Mi primer gran premio
Por: Nicolangelo Dell Arciprete
Después de seguir la fórmula uno desde hace más de veinte años, por fin se me presentó la oportunidad de asistir a un gran premio. Ya con el pasaje en mano y las reservaciones hechas, supe que mi sueño se había hecho realidad, comencé a preparar el equipaje, cámara fotográfica (nunca vaya sin ella), sticks de memoria, filmadora, folletos del gran premio, 5 reviews del circuito (prácticamente lo conocía sin haber ido), Koala, porta pases, bolígrafo para autógrafos, gorra Ferrari, lentes de sol, estadísticas de la temporada (por si alguien pretendía saber más que yo), dólares para los Souvenirs del circuito, ah!!!!!! y casi lo olvido, algo de ropa. Salimos un grupo de amigos el jueves 16 de junio 2005 en un vuelo Caracas- Atlanta-Indianápolis, SI!!!!! lo leyeron bien Indianápolis 2005, inocentes e incautos a nuestro primer gran premio. Es una lástima describir una histeria, perdón historia ( copyright Daulis) donde todos conocen el final, pero como yo no lo sabía sigo con mi experiencia. En Atlanta nos encontramos con Carmelo Trimarchi, quién había organizado el viaje

Una vez en nuestro destino apreciamos las bellezas de la ciudad de Indianápolis, no es una metrópolis como muchas de las ciudades de Norte América, pero para aquellos que nos gustan los lugares acogedores y tranquilos, con toques de antigüedad y conservadores, nos encontrábamos en un paraíso.

 

El hotel no podía ser menos que el Radisson, con excelentes instalaciones y un ambiente a formula 1 que embargaba todo el lobby.

A nuestra llegada nos informaron que el equipo de Red Bull se encontraba instalado en el mismo hotel, por lo que nos preparamos como Paparazzis para comenzar nuestra persecutoria a Coulthard, sin embargo llegamos a pensar que bajaba camuflado porque nunca lo llegamos a ver a pesar de nuestras pesquisas. Aprovechamos esa noche para hacer las compras de rigor, requisito indispensable para que nuestras esposas nos autorizaran el viaje. Viernes 17, prácticas libres, asistir a mi primer concierto de motores de F1, salimos del hotel un grupo de venezolanos de Caracas, Valencia y Maracaibo

Por su puesto nuestros amigos maravinos comenzaron con sus respectivas bromas, en ese momento certificamos que eran de la República Independiente del Zulia, la verdad todos unos tipazos. Llegamos al circuito, a un estacionamiento que se encontraba al lado de la pista

A la bicoca de casi un kilómetro de la entrada

En el camino nos dispusimos a hacer las compras respectivas para identificar a los buenos de los malos, o lo que es lo mismo a los Ferraristas del resto..jaja

Aprovechando que es una de las pocas fotos donde salgo, en la foto anterior soy el que tiene la franela roja chav…..perdón, ferrarista.

Ok, sigamos con la parte seria. Entramos a la pista temprano, la verdad no había mucha gente y comenzamos a visitar el show, y digo el show porque parecía que estábamos en el Saw Grass Mill, tiendas, comida, museos y cuando parecía que habíamos visto todo, nos encontrábamos con otra sección que no conocíamos. Mientras caminábamos oíamos un zumbido de fondo, algo poco perceptible considerando el ruido de la gente. Eran las pruebas y la pole de Indy Infinity Pro Series, Formula BMW y Porsche Michelin Supercop.

La verdad poco trascendentales, considerando la razón por la que nos encontrábamos allí. Al cabo de un rato comenzó un estruendo indescriptible, las sillas donde nos encontrábamos descansando comenzaron a vibrar, la verdad es que en ese momento llegué a pensar que estábamos en Chile en uno de sus tradicionales terremotos, cuando volví a la realidad, unos segundos después, comprendí que era la orquesta de la F1, ese famoso sonido que nadie ha conseguido palabras para describir. Corrimos a las gradas para ver el inicio de las prácticas libres, primero nos situamos entre la curva 9 y la 10 para poder obtener fotos de algunos pilotos, la verdad es que no fue fácil conseguir un sitio cómodo considerando que la gente de seguridad se encontraba a lo largo de toda la pista.

Así nos fuimos desplazando hasta las gradas del Paddock y la tribuna H al final de la recta principal

Para serles franco después de transcurridos unos 20 minutos aprendimos a identificar el sonido de Williams y Jordan. Sus motores sonaban como fuera de tiempo con explosiones aleatorias a la hora de recortar, nada que ver con el resto de las escuderías. Inclusive se inició la sesión de apuestas de aquellos con oído de Mozart (o al menos eso creían) para identificar los autos por el sonido del motor, efectivamente nadie pegó ni una. Montoya domina la primera sesión de prácticas libres al igual que la segunda, seguido por Kimi y ambos Ferrari. Regresamos al hotel

Ajá!!!, no se emocionen, no fue en este Hummer Limosine, fue en el tradicional autobús que estaba a 1 km de la entrada. En la noche fuimos a comer y a tomarnos unas birras, mientras Carmelo insistía en dar unas vueltas para ver si encontrábamos a algunos de los pilotos. La verdad es que el hambre era atroz, no habíamos almorzado con la emoción.

Sábado 18, día de la Pole. Llegamos como de costumbre temprano para aprovechar el día en el circuito, caminamos nuestro kilómetro de rigor y encontramos los sitios oficiales de las escuderías

Demás está decir que aquí se encontraba más variedad de artículos, con una atención digna de recrear la vista. En términos generales los precios de los productos son iguales en todas las tiendas. Se realizaron las prácticas libres, Montoya vuelve a liderar la tercera sesión seguido por Schumi a más de 1 segundo de diferencia. En la cuarta sesión Mclaren continúa su hegemonía pero esta vez con Kimi. En esta oportunidad si comimos y luego nos instalamos en las gradas del Paddock para ver la pole.


Sorpresa en la clasificación, Jarno Trulli en su Toyota le arrebata el puesto de cuerda a Kimi, y Jenson Button obtiene el tercer lugar. Montoya quien se devoró la pista en las sesiones de práctica termina con un modesto décimo lugar. Schumacher queda quinto seguido por Alonso en el sexto lugar. Durante el día se realiza la carrera # 1 de Indy Infinity Pro Series, Formula BMW y la clasificación de Porsche Michelin Supercop. Regreso al hotel y blablablabla………….nada nuevo

Domingo 19, fatídico día, aunque no teníamos información. En el hotel leo en un periódico local que los neumáticos Michelin parecen tener problemas, en virtud a la desinformación del resto de mis compañeros comienzo mi sesión de apuestas. Con un gran amigo quien le iba a Montoya apostamos que de ganar Ferrari el haría el sacrificio de usar la gorra de Schumi durante todo el día, con derecho a foto y viceversa si ganaba Mclaren. Con otro compañero maravino que le iba a Mclaren no fue necesaria ninguna apuesta, por el gran cariño que le tenía a Schumi prometió que si Ferrari ganaba, el saldría del circuito con los pantalones abajo y sus nalgas al aire. Llegamos tres horas antes de la carrera, hoy el circuito estaba a reventar. Las casas próximas a Indianápolis alquilaban sus jardines como estacionamiento, los precios iban desde 20$ a cuatro kilómetros hasta 80$ a un kilómetro. La peregrinación de gente casi no permitía la circulación de vehículos, era como una de nuestras marchas pero más organizada

Buscamos nuestro puesto en las gradas del Paddock Penthouse, mientras otra parte del grupo trataba de entrar a los pits con un único pase de cortesía que consiguió Carmelo. Efectivamente el primero que entró fue el único, el resto se quedó afuera esperando su turno. Luego de reunirnos todos en el Penthouse, comenzó el circo.

Y vaya espectáculo.

Los pilotos iniciaron su tradicional paseo

Los pits empezaron a hervir

Y es asfalto empezó a adquirir temperatura

aunque no lo crean el tipo de atrás se encontraba midiendo el asfalto….jejeje

En el ínterin una familia de Indianápolis que llevaba un radio portátil me comenta que parece que hay problemas con la carrera. Me acerqué a otro matrimonio, quienes luego me comentaron que venían de Australia y me confirmaron la información. Con el alboroto, un grupo de Argentinos (bueno ellos eran el alboroto) me preguntan que está pasando porque han oído hablar de un Boicot. Ciertamente se empezó a sentir un ambiente enrarecido. Les comento algo, a todas estas, nosotros no teníamos ni la más mínima idea de lo que estaba pasando, de hecho desde Venezuela nos empiezan a llamar para informarnos sobre el problema. Aquellos que han tenido la oportunidad de ir a algún GP conocen bien la diferencia de estar en tu casa, conectado a Internet, oyendo los comentarios por la televisión y revisando este foro, versus estar en el circuito disfrutando del espectáculo pero neófito con lo que está ocurriendo. Todos comenzamos a comentar lo improbable de que ocurriera un Boicot, con argumentos como los que usamos en los diferentes foros, con temas de lógica, mercadeo, imagen, dinero y demás yerbas, a tal extremo que nos auto convencimos que era imposible. Una vez arreglada nuestra diferencia continuamos disfrutando (al menos eso creímos)

Todo listo para el inicio, el sonido de 200 cilindros oscilando simultáneamente, las sillas empezaron a vibrar, para aquellos aficionados al Home Theater es como tener el subwoofer al máximo, los gritos se perdían en ese ensordecedor ambiente, la adrenalina a millón y arranca la carrera. Efectivamente esto nos confirmó lo que anteriormente habíamos soportado con nuestro expediente legal, si hay carrera…. No logramos ver si al final de la recta principal había ocurrido algún percance, claro está ya habíamos calculado las probabilidades de un accidente en los intentos de adelantamiento, alguien comentó la salida fue limpia, mantienen posiciones, carajo que bien Alonso no pudo superar a Schumi en la largada, otros Trulli mantiene la punta…… Pero cuando todos esperábamos el primer pase por la recta principal, observamos que Trulli entraba a los pits, incrédulos aún comentamos que mala suerte el Toyota tuvo problemas, y a los pocos segundos vimos el rosario de vehículos que tiró por tierra el juicio que previamente creímos haber ganado. Solo Ferrari, Jordan y Minardi se mantuvieron en pista, por los parlantes anunciaron el retiro de las escuderías con neumáticos Michelin, nuestro peor temor se había hecho realidad…. Indudablemente no tenía mi cámara en las manos, por esa razón podrán ver más fotos. Descubrí la inteligencia de los norteamericanos en la construcción de espacios para albergar público, los asientos no se podían despegar, todo lo que teníamos a nuestro alrededor estaba fijo, que arrechera, las botellas eran plásticas y no llegaban a los pits. Como último recurso decidí insultar en los tres idiomas que domino, español, ingles e italiano. Señores no lo creerán casi me quedo sin voz, bajé a varios santos del cielo, la familia Michelin quedó por el piso, sus creadores temblaron en sus tumbas. Todos luchábamos para ver quien lo hacía peor, pero el mal ya estaba hecho, después de 5 minutos de desahogo subí a uno de los pasillos a meditar sobre la mala suerte, mi primer gran premio y ocurre esto. Ya nada podíamos hacer con calma analicé la situación y decidimos quedarnos hasta el final. Comencé a ver como muchas personas comenzaron a abandonar las tribunas y aproveché la oportunidad para hablar con algunos, la mayoría norteamericanos defraudados por la farsa de la F1. Varios comentaron que se estaban iniciando como aficionados a este deporte ya que su principal hobby es el Nascar, y otros tenían la ilusión de Formula Indy y CART. Les puedo asegurar que Michelin no sabe el daño que le hizo a este deporte en los Estados Unidos. Ninguna de las personas con las que conversé estaban dispuestas a volver, y menos a olvidar. Que vergüenza, que decepción. Continuamos viendo el circo, pero esta vez los payasos nos habían hecho una mala jugada. Al finalizar la carrera, quedaba aproximadamente la mitad de las personas, y todos casi al unísono nos levantamos a aplaudir el empeño y el pundonor de los seis pilotos que quedaron en pista, y no fue solo la gente de Ferrari, Jordan ó Minardi, todos los fanáticos independientemente de sus preferencias agradecieron el valor de estos pilotos por haber completado tan penosa carrera.

Para algunos parecerá sencillo, pero los pilotos de Ferrari, Jordan y Minardi solo corrieron para tratar de mitigar ese penoso espectáculo al cual se vio sometida toda la fanaticada, y si no fue así, nos equivocamos unas 50.000 personas.

Que más les puedo decir, al menos tengo la gratificación de compartir con ustedes algo único en la vida, y para que esto no termine con una nota negativa les cometo que el Maravino cumplió su promesa.

PD: Después de esa demostración, jamás abandonaré a Ferrari.

Saludos

Nicolangelo Dell Arciprete

 

GP de Italia 2005:
La increíble visión de la F1
Por: Alejandro Arce
Alejandro Arce miembro de PasiónF1 registrado como “AlonsoF1” nos cuenta con todo detalle lo que significó su experiencia en un GP del año 2005 en el imponente trazado italiano de Monza. Observemos la emoción y el detalle de cada cosa que nos transmite el amigo. ¡Felicidades por haber vivido tamaña experiencia!

Fue y por ahora es mi primer GP de Formula 1 al que he ido. Conseguimos las entradas con unos meses de antelación y después de la espera, llegó el jueves el que partiríamos yo y mis padres hacia Milán-Italia. (Para después ir a Monza el viernes sábado y domingo) No fue tan fácil llegar al circuito: en la estación había mucha gente que, como nosotros no sabían como ir a Monza, por lo que estuvimos corriendo por los andenes y preguntando a todo el que veíamos como conseguir coger un tren hacia ese lugar. Lo malo es que la 1º sesión de entrenamientos libres acababa de empezar y tanto nosotros como un grupo de amigos que hicimos entre venezolanos y mexicanos nos fuimos para llegar a la segunda sesión de entrenamientos.

Una vez en Monza un bus nos dejó a unos 5km del circuito, y el trayecto se hacia largísimo ya que la 1º sesión estaba acabando y a lo lejos escuchábamos el sonido de los F1 por lo que intuimos que estábamos cerca. A mi izquierda tenia el merchandising en el que se veía a simple vista media rueda ínflable de Bridgestone en la que dentro había un modelo del Ferrari actual. Por todos lados había publicidad de Vodafone, la hierba tiene un verde intenso por todos lados y mucha gente se pasea por ahí. Había un ambiente y una atmósfera de F1 única. Vimos de frente el túnel que cruzaba por debajo la línea de meta y un poco mas a la derecha: la tribuna principal (en realidad nosotros teníamos entradas de la “alta velocità, A tribuna 6ª”) pero el viernes puedes elegir la tribuna que quieras. El sol era radiante y tenía la pista a unos diez metros de mi y un metro por debajo. Por ser viernes había mucho ambiente en la grada, se veía todo el edifico de boxes con los restaurantes de los equipos, el podium (el de Monza está en la pista mirando a la grada) también se veía la curva parabólica, y el fuerte ruido del comentarista italiano, con tres pantallas enfrente cuando entonces a los pocos segundos de estar en la grada un “Redbull” pasó enfrente de mi ¡Me quede mirando el fondo de la pista unos segundos! el ruido era fuerte, muy fuerte, estridente, y bonito a cualquiera le deja impresionado, y mas a un fan de la F1. Ese momento es inolvidable, el coche aparecía menos de un segundo delante de ti pero se podía leer hasta la publicidad que llevaba. Después pasó un Ferrari, igual de sorprendido examiné el color del casco de Schumacher un tono naranja, y el Ferrari tenia también un tono naranja brillante, con solo tres coches por enfrente de mi pensábamos que el ruido, era demasiado fuerte y no aguantaríamos mucho mas sin protección (y eso que a mi me encanta el ruido). Poco después acabo la 1º sesión, observamos como mucha gente entraba en los boxes, lo primero que hicimos fue abandonar la grada e ir al merchandising que estaba justo detrás, había mucha gente de todos los países muchas paradas de comida, por supuesto muchas tiendas en la que vendían lo mismo muy variado como gorras de todo tipo, maquetas de los dos pilotos de equipo, llaveros, bolis, camisetas, bolsos, gafas, estuches, había de todo. Después venían las tiendas mas sofisticadas como la de Mclaren, que tenía un modelo de su coche más o menos del 2001 y un modelo del “safety car” aparte de un coche Mercedes de lujo. La de toyota también era buena pues tenia dos simuladores con el chasis del carro y la ‘’play station’’ con el juego de F1, un coche también de modelo antiguo y lo mejor que estos regalaban afiches de buena calidad como también unas revistas (nada que ver con las revistas oficiales del circuito que valían 10€) El de Ferrari era muy bueno, habían autos rojos como el coche y era en el que había más gente, también tenían simuladores en el que continuamente hacían carreras, solo que en estas podías llegar a competir con schumi.

Regresamos a la tribuna una vez observado el merchandising en el que días después compraríamos algo, la segunda sesión acababa de empezar y al principio no salió nadie, luego fueron saliendo todos los coches entre ellos los Renault y Mclaren (que todavía no había visto ya que en el tiempo que yo había estado en la 1º sesión no habían salido) el Renault tiene el color azul muy fuerte, nada que ver con el de la tele, el Mclaren un plateado muy bonito que combina perfectamente con el oscuro gris (ahora todo plateado) nos pusimos arriba en la tribuna, desde la que se veía perfectamente a Flavio Briatore entre otros; pues teníamos el box de Renault en frente de nosotros. Los boxes se veían perfectamente y me sorprendió que el ruido de los coches en los boxes se sentía también muy fuerte. Cuando schumi salía de su box se formaba un escándalo increíble, ahí te das cuenta de lo que es conducir un F1.También cortábamos con unos prismáticos, con los que espiábamos los boxes de todos los equipos, el edificio de boxes, el podium, y nos permitía ver mas allá de la calle de boxes lo cual fue un gran instrumento la verdad. Por ultimo del viernes fuimos yo y un grupo al otro lado de la recta principal (que también hay un buen camino), a la grada “piscina” justo enfrente de la primera chicana, después de comer en el merchandising(nada que ver con el paddock club, je,je,je) a ver acabar la GP2 y a ver empezar la copa Porsche. Esto fue todo el viernes, el sábado ya fuimos a nuestra grada.


SABADO

El sábado decidimos que nos perderíamos las sesiones libres, y solo acudiríamos a las clasificaciones (la ‘’pole’’) ya que el viernes había resultado agotador, pero las ganas y la emoción Te mantenían las fuerzas.

Hicimos el mismo trayecto que el viernes para llegar al circuito, confiados que llegaríamos a tiempo cuando nos dirigíamos por la entrada Santa Maria, en la que pensábamos que llegaríamos anticipados, nos enteramos por el camino que el segundo puesto de Williams lo ocupaba Pizzonia y que por lo tanto aparte de haber estado equivocados el viernes el seria el primero en salir. Cuando nosotros llegamos el acababa de salir antes de que nosotros llegáramos a la tribuna, que nos fue difícil ya que hay muy pocas indicaciones. Había más gente que el viernes y hacía un ambiente mejor. Me gustaron las buenas instalaciones, ese sol tan radiante, el olor a hierba el reflejo del sol en los F1, y la gente de tantos países diferentes compartiendo la F1 y defendiendo a un equipo por lo que hacen –E insisto- lo impresionante que es. En la nueva tribuna ya vimos la clasificación, celebrando cada tiempo menos el de mis contrincantes. Me dio una gran alegría cuando pude entender algo del italiano del comentarista diciendo que Kimi tendría diez posiciones de penalización por cambio de motor. Nuevamente el ruido y el espectáculo producido por el paso de los coches como su color me impresionaban igual cada vez que pasaban delante de mí.
No me cansaba de hacer fotos cuando pasaban, y es que resulta divertido, tienes que apretar el botón (y es que tenia una cámara digital normal y corriente) unos segundos antes de que pasaran delante de ti, si no, no salía el coche aunque juraras que la habías hecho justo cuando pasaba por delante de ti. Observando el color de los coches y los cascos de los pilotos se acabo la sesión, casi no me enteraba de los tiempos pero me daba igual. Nos quedamos en la grada hasta que solo quedaban unas pocas personas desde donde vimos la sala de prensa en la pantalla gigante que teníamos justo detrás del otro lado de la pista, que era imprescindible para seguir la clasificación y la carrera misma. Destaca pues (repito): la estrecha pista, el ruido que me encantaba, el color en los que destacaban encima de otros: Ferrari, Mclaren, Sauber, Renault y Jordan.

Acabada la sesión, entramos en las gradas próximas a hacer fotos de la pista. Después (al ser mas o menos las 14:30) y el tiempo pasa volando tenemos que comer nuevamente en el “merchandising” del que me gustaría ver a Bernie Ecclestone comiendo allí… antes de llegar a Monza esperaba también encontrarme con algún conocido por lo que llevaba en mi mochila que me acompaño todo el viaje un cuaderno abierto con un bolígrafo también abierto por si se presentaba la ocasión y que por desgracia no hubo ninguna. Nos dirigimos hacia las tiendas que estaban entre las dos rectas y allí estuve 1 hora, examinando afiches, revistas, miniaturas de cascos, banderas, libros y videos de todos los pilotos sobretodo de los más grandes, Senna, Schumacher etc.

Salí habiéndome comprado un póster oficial del GP de Monza de 2001 en tamaño grande. Tengo este póster junto a los de Toyota colgados en la pared de mi cuarto. Mucha gente por todos lados a pesar de las noticias en las que decían que había habido muy poca asistencia por lo que no me lo imagino completo como en el 2004. Regresamos pues a Milán a las 18:00 de la tarde en tren. Por la noche ya estábamos duchados en el hotel (hacía mucho calor y además la grada no estaba cubierta). De camino a un restaurante muy famoso, entramos en la fabulosa ``FERRARI STORE`` de Milán. Tiene 4 pisos y es todo de Ferrari, (carísimo todo por cierto). De camino también vimos continuos coches y furgonetas de: Renault F1 Team, Scuderia Ferrari y alguno de RedBull racing.


DOMINGO

El gran día había llegado: Vestido completamente Renault con camiseta, mochila y gorra, fuimos a la estación. Hoy domingo salían continuamente trenes gratis que no te llevaban a Monza, si no directamente al circuito concretamente la entrada Lesmo. Una vez fuera del tren vimos el incremento notable de la gente, todas con sus prendas u objetos que mostraba cual era su equipo, la mayoría con una bandera. En la entrada por la puerta Lesmo te daban un pequeño periódico informativo en italiano sobre la parrilla de salida e información del GP. Después de un caminito bastante largo en medio del bosque de Monza llegamos por fin a la grada. Como solo íbamos a coger sitio, yo me retrasé unos minutos al merchandising a comprar (después de pensarlo por la noche) un recuerdo del GP de 2005 por lo que compré el póster oficial del GP, que tengo también colgado. Luego visitando por última vez esa zona hice unas fotos y me fui hacia la grada. Quedaban todavía unas dos horas para el comienzo de la carrera. Cuando estaba ya sentado en el sitio del que no me movería hasta acabar la competencia que estaba atrás de la tribuna, si no fuera por los grandes y numerosos árboles; Se vería la parrilla de salida. Me dijeron que un GP2 se había quedado roto justo delante de nosotros, fue una pena aunque luego lo vi en las fotos de la cámara de mi madre. Luego vino la copa porsche, y por fin el GP de F1 que empezó con la vuelta en carro de los pilotos a la pista saludando hacia las gradas. Después vimos como los F1 y los mecánicos iban ocupando la parrilla de salida, los nervios se acumulaban de cada vez más, pensabas en los comentaristas que normalmente escucho por la TV ¡Estaban a unos metros de mi, en el edificio de boxes! (en la misma recta que yo; Mi grada estaba situada justo antes de la primera chicana) El comentarista se puso a hablar ¡Lo que significaba que ya empezaría! Los mecánicos, periodistas y demás “afortunados” que ocupaban la pista se iban hacia los lados, los nervios se ponen al limite (ahora ya se por que no es apto para cardiacos) me comprometí a vivir la salida sin los ojos en la cámara en fin de recordar ese momento espectacular y mágico. Con el mismo sol radiante de los días pasados, más gente y el ruido de las trompetas los pilotos empezaron a dar la vuelta de calentamiento, toda la grada de pie, todos muy nerviosos, más que nunca oímos a lo lejos los ruidos de los motores, cuando de repente se paran y arrancan, el ruido se hace cada vez más fuerte cuando de un latigazo los veinte coches pasan por delate de mi haciendo un ruido ensordecedor pero espectacular , los coches apareados de dos en dos, esperaba ver el primero a Alonso pero no fue así, el que ocupaba la pole –Montoya- la había mantenido, por lo que Alonso mantenía también la suya. La descarga de adrenalina fue total y la grada temblaba -Es como una explosión- se oye también el ruido de los coches cuando pasan por la chicana Áscari.

A la mitad de carrera, el oído del lado del que venían los coches te dolía y tenías que tapártelo un poco, era raro ver a tus pilotos preferidos a esos que tantas veces haz visto en la tele, a unos diez metros de ti y no poder decirles nada. Ellos en realidad pasan un poco del público, creo que debería haber mas espectáculo por parte de los pilotos de cara al público, está claro que ellos hacen su trabajo pero así como un cantante organiza conciertos para el público, los pilotos deberían dar algo más parte de la carrera, (eso lo pensé días después, en la carrera es imposible de pensar) Ya todos los pilotos estaban un poco más separados el uno del otro, la emoción no paraba cuando una vuelta y otra pasaba el tren de pilotos, 1º Montoya, º2 Alonso… Estos fueron toda la carrera en cabeza por este orden abriendo el paso de los 20 pilotos, a veces veías unos segundos antes de Montoya (que era el primero) un Minardi o un Jordan (mayormente) que sabías que el motivo de que estuvieran ahí era que iban a ser doblados, aunque no se note si uno es lento o es rápido si que se diferencian algunos ruidos que de los otros. Por ejemplo; el Ferrari tenía un sonido mas escardado, mientras que otros lo tenían más uniforme. Uno se quiere fijar en todos los detalles publicidad, llantas, el casco… intentas ver el volante todo, perfectamente lo consigues ver (no se crean que se ve una mancha roja cuando pasa un Ferrari ni nada parecido, ya les he dicho anteriormente que se puede leer hasta la publicidad que hay en los alerones) Mi piloto a seguir que era Alonso quedaba finalmente segundo, me dio mucha rabia ya que podría haber ganado pues Montoya tenía un problema visible en sus neumáticos. Otra cosa favorable fue la mala carrera de Kimi, mi rival mas directo, que no estuvo en el podio, Schumacher -el ídolo local junto con Barrichello (Pilotos de Ferrari)- no puntuaron y eso se notaba en muchas caras. Montoya acababa de ganar, me alegré después por el segundo puesto de Alonso, como es de suponer te enteras menos de lo que te enterarías de la carrera si lo estuvieras viendo en la tele, pero me daba igual, tanto como que Alonso no hubiera ganado. Justo después de ver el coche de Montoya con la mano en alto, sin pensarlo al ver que la gente abandonaba la grada, fui abandonarla igual que todos, nos dirigimos hacia el podium por la recta principal rodeados de centenares de personas, fue allí cuando pensé que era posiblemente la única oportunidad de mi vida en poder ver un podium en directo de F1 por lo que me puse a correr hacia el. La corrida fue cansona y larga mientras por una pantalla gigante miré como le entregaban el trofeo a Alonso, entonces fui más deprisa. Llegue por fin al pelotón donde ya no podía seguir más. Estaba lo más cerca del podium que podía estar, ¡llegue justo antes de la celebración del champagne! Hice un par de fotos y contemplé a los tres pilotos en el podium hasta que se acabó. El espectáculo acababa de terminar. Me reuní con mis familia en el muro que había delante del muro de boxes, estábamos muy cansados cuando todos sentados me di cuenta que en la valla había un cartel, lo arranqué subiéndome al muro. El mismo decía: FILA 22, supuse pues que debía de haber más carteles por delante que pusieran FILA 2, FILA 1 etc. Luego fui a visitar la salida de la curva “Parabólica” y a ver los restos del antiguo ovalo: Impresionante.

Por ultimo, tomé unas fotos de un piano de la línea de meta, también del podium, los boxes, subiéndome al mencionado muro hasta que se agotara la memoria de la cámara. Luego y dirigiéndonos a la salida (teníamos que recorrer media recta) nos dimos cuenta de si estaban los carteles de FILA 2, pero no el de FILA 1, me subí de nuevo a la valla y me lo lleve. Hubo una cosa que me gustó: Estábamos saliendo por la zona de boxes que antes de la carrera, estaba cerrado solo para invitados y trabajadores. Enfrente del paddock nos acercamos hasta la valla que separa la zona de boxes (justo detrás del edifico de boxes) y el paddock. Allí se encontraban los motorhomes de Jordan y Minardi y pude distinguir a Stotdart y además un piloto de Minardi que ¡vino a visitarnos! (Albers). Fue entonces cuando acabó definitivamente el inolvidable para mi GP de Italia en Monza.

Mi punto de vista desde entonces hacía la F1 ha cambiado. Ahora comprendo por que se le llama” circo ambulante”, de lo difícil que es conducir un F1, de lo que es ir a 300 por hora, de lo que alberga y significa un GP de F1 y la presión que sufren los pilotos, también ya me hago una idea de los que es el tamaño del circuito. Estando allí uno se siente que está entre los pilotos, que eres uno más de entre ellos….


       

         

Por: Alejandro Arce

 

EXPERIENCIA ESPÍA

Ya sé que tengo una experiencia de GP que contar todavía, pero es que lo último que me pasó es como para contarlo ya.

No lo tenía previsto y ahí está precisamente la gracia del tema. Yo salí el jueves 29 de septiembre rumbo a Alemania para hacer mi último curso de ingeniería. Como no me gustan los aeropuertos y me encanta conducir, decidí llevar mi Renault Gran Espace 2.0 inyección y pegarme un viajecito por Europa. Había quedado con unos amigos en Munich el sábado para disfrutar del OKTOBERFEST, así que tenía un par de días para atravesar Francia. Era una aventura para hacerlo solo, pero gracias al GPS podía disfrutar del viaje sin preocupaciones, excepto cuando no encontraba satélites.

Francia es el país en el que se hace mi marca de coches favoritos, pero no se puede disfrutar de la conducción: autopistas caras, restricciones severas de velocidad... En algún momento ya me sacaron alguna foto con algún radar en la entrada de un pueblo, pero despisté a los gendarmes que siempre te esperan más adelante metiéndome por unos cruces al más puro estilo forajido.

El viernes a la tarde mis amigos me dijeron que no iban a ir a Munich así que reduje el ritmo de marcha y me metí por carreteras comarcales mucho más atractivas para ver y para conducir y además estaban menos vigiladas por los gendarmes. Eso sí, nunca intentéis llevarle la contraria a un GPS porque te puede volver loco, y es que ella (tiene voz femenina) quería llevarme por la autopista y como yo me metía por otras me decía que me diera la vuelta, hasta que pasados unos kilómetros le hacía entrar en razón y me buscaba la nueva ruta que yo le imponía.

Al final llegué a Alemania el domingo por la mañana. Aquí la cosa era diferente respecto a Francia: en cuanto entré en la autopista (gratuita), vi que la gente aprovechaba sin ningún reparo la ausencia de límite de velocidad. Así que decidí apuntarme al carro. Estaba nervioso, no sabía si podría estar a la altura de las circunstancias. Con un gran esfuerzo llegué a alcanzar 183 km/h. Estaba tenso, sudoroso y emocionado. Enseguida bajé el ritmo porque la descarga de adrenalina fue brutal. Pero el caso es que según avanzaban los kilómetros, le coges el tranquilo y la siguiente vez que miré el velocímetro ya estaba en 191 km/h y no cogí más porque llevaba el coche lleno con el equipaje de mis compañeros de estudios y porque se me cruzó un Mercedes que me cerró la trazada.

Era demasiado tarde para llegar al OKTOBERFEST de Munich y demasiado pronto para ir hacia mi pueblo, porque hasta el martes no me daban la llave de la habitación en la residencia, así que después de comer miré en el mapa que cosas turísticas tenía por el camino. Ciudades como Frankfurt, Bonn o Colonia estaban cerca de mi ruta, pero me di cuenta que no era muy apropiado meterme yo solo en ciudades tan grandes con el coche lleno de tentador equipaje, además si no me interesan ni los puentes ni la catedrales. Así que pensé “¿qué es lo más interesante de Alemania?”. Respuesta: los circuitos de fórmula 1.

Miré Hockenheim en el mapa y ya me lo había pasado, así que busqué Nürburgring. No me quedaba perfectamente en la ruta pero si me desviaba un poquito no se iba a notar mucho. Así que reprogramé la ruta y allí me fui.

 

(foto salida autopista) 

Cuando vas por la autopista ya empiezas a ver las señales así que piensas que estará bien comunicado y que será una población importante, pues no. Cuando sales de la autopista te adentras durante muchos kilómetros en una carretera de montaña, hasta que llegas a un pueblecito de tres cabañas llamado Nürburg. Durante el camino me había cruzado con muchos coches, entonces me acordé que en una televisión que había en el escaparate de un pueblo, vi coches del DTM corriendo. Así que pensé que había echo el tonto por entretenerme por el camino y me había perdido la carrera. Cuando llegué al pueblo me di cuenta de que lo que me había perdido era una prueba de coches clásicos. La DTM sería en otro circuito.

Ya se estaba haciendo de noche, así que decidí no seguir con mi ruta y ver tranquilamente la zona. Al pasear a pie comprobé alucinado como no hay ningún problema para pasear por la vías de acceso que rodean al circuito desde la que se veían tramos del trazado.

 

(foto Espace circuito)

 Las gradas si que estaban cerradas, excepto la principal en la que se veían toda la zona de boxes, pero las fotos no se aprecian porque ya había oscurecido. Intenté colarme en los boxes porque la puerta principal estaba abierta, pero ya me habían pillado en la tribuna y no quería tener problemas en un país que no es el mío y en el que no me puedo defender, así que en cuanto vi gente me di la vuelta.

 

(foto circuito)

 

(foto Nürburgring y yo)

 Me daba pena ser tan cobarde, sentía que era una pena desperdiciar esa oportunidad, pero no fui capaz. Así que me di una vuelta por los alrededores. El complejo es impresionante: 2 pistas de karts, escuelas de conducción, hotel de lujo, restaurantes... como un parque temático. Me saqué una foto con Juan Manuel Fangio.

 

(foto Fangio)

 

(foto Fangio y yo)

 

(foto atracciones)

  Cené y dormí dentro de la Espace con el fin de poder ver tranquilamente todo al día siguiente.

Al día siguiente tuve un despertador bastante curioso: los motores de los Porsches que pasaban al lado de donde yo dormía.

 

(foto presentación)

 Arranqué la Espace y me fui hacía el complejo del circuito. La puerta de los boxes estaba abierta, así que colé con mi coche. Me di un paseo por todo el paddock con mi Espace. Saqué las fotos y videos que pude.

 

(foto torre)

 

(foto paddock)

 ¿Queréis ver un box por dentro?

 

(foto box)

 Cuando quise meterme en el callejón de repostajes, salió un alemán y me dijo: “Nein, nein!” y es que había una concentración de moteros, que pasaban por allí a toda velocidad, por lo que podía ser peligroso.

 

(foto grada)

 Cuando salí del circuito, comprobé que el tráfico de Porsches no descendía, así que decidí seguir a uno y llegué al templo que todo creyente de la velocidad debería visitar una vez en la vida: el antiguo trazado de Nürburgring.

Aquel fue el único peaje de todo Alemania que he visto. Pagabas el billete, se levantaba la barrera y... a correr. Todo tipo de deportivos, de todas las partes del mundo, Ferraris, Porsches, Lotus, BMW’s, WRC’s homologados de Rallyes, motos... Y es que resulta que el 3 de octubre es fiesta en Alemania y todo el mundo se había concentrado allí.

Estuve tentado por meterme, pero el tipo de coches que entraban me hacía dudar, no sabía si el tipo de tráfico estaba restringido para vehículos deportivos y no quería entorpecer la trazada de ninguno de aquellos bólidos y que se empotrara contra mi trasera. Pero justo en ese momento vi aparecer una Volkswagen Transporter y una Mercedes Vito llenas de niños y se metieron para dentro.

¿He visto bien? Pues entonces yo no tendría por qué tener ningún problema con mi Espace, aunque estuviera cargada hasta los topes.

Pagué 15 €, cogí el billete, me metí en la Espace, afiancé la carga para que no se me moviera, fijé la cámara en el salpicadero y me metí para dentro. Uno de los comisarios de la entrada me hizo guardar la cámara. ¿Se quedaría Rubén sin su reportaje? No, la saqué al rato, aunque no la pude llevar fijada, así que os tendréis que conformar con lo que se ve. No pude grabar la vuelta completa porque se me llenó la memoria de la cámara. Lo que tampoco pude grabar fue que al entrar en el circuito y dar un par de curvas, me encontré con los comisarios en mitad de la pista agitando las banderas amarillas. Había habido una colisión múltiple. Había un Porsche que se había dejado los bajos en un piano y se había quedado la pista llena de aceite. Es cuando te das cuenta de donde estás y que los que se meten ahí son muy hombres. Pocas bromas. Tienes que buscar las trazadas, controlar a los contrarios, superar la visibilidad y la humedad que dejaba la niebla sobre la pista, sacar el partido a tu coche... Estás rodeado de auténticos GT’s. La velocidad punta no era uno de los mayores requisitos, lo era la capacidad de salida y recuperación de los coches, porque era una auténtica montaña rusa con pendientes pronunciadísimas, curvas cerradas y ciegas.

Había una curva que no sé si apreciaréis en el video, pero está doblemente peraltada. Aquella me dio miedo porque el peralte interior era un auténtico embudo.

Veía a la gente que estaba sentada a lo largo de todo el circuito viendo pasar a los coches, y yo les saludaba porque estaba emocionado... Me estaba viendo correr.

Al final llegas a la impresionante recta final y quieres acelerar para darlo todo, pero está truncada a la mitad porque es donde termina el circuito y te tienes que meter para dentro.

Fueron entre 15 y 20 minutos de gloria.

El primer test de la Espace F1 ha sido completado. Ahora que sé dónde está, me bajaré los días que me aburra, eso sí bastante mejor preparado...

Iñaki

 

 

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