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Ferrari: De vuelta a las andadas
Con el regreso de las pistas de media-alta velocidad vuelve a sobresalir
el diseño de Costa, en un fin de semana donde todo salió sobre ruedas
tras los descalabros de Mónaco y Canadá. Desde el inicio lució patente
no solo la calidad del diseño, sino que el team supo hacerlo rendir
adecuadamente, lo cual no ha pasado siempre este año. Apenas roto por
los fuegos artificiales de Renault en casa, el dominio rojo en todas las
sesiones libres fue palpable y se extendió a la calificación y la
carrera, sumando el doblete y el quinto triunfo en ocho GP. Las
condiciones de pista deslizante, debidas al asfalto plano y liso, se
acentuaron con la llovizna que roció la zona todo el fin de semana,
haciéndolas más truculentas. Por ello no fue extraño ver que enseguida
Kimi mostraba un extra sobre Massa, que suele ser más rápido que el
finlandés, pero solo bajo condiciones predecibles.
En carrera ambos pilotos rodaron sin ningún problema, cogiendo un gran
margen enseguida y con un Kimi realmente inspirado y motivado,
claramente más rápido que Felipe sin necesidad de forzar. Todo el fin de
semana rojo salió redondo excepto la rotura del escape del finlandés que
le costó la victoria, si bien su superioridad le dio la opción de poder
adaptar su ritmo al de su motor, tratando de maximizar el rendimiento a
medida que perdía más y más fuelle a consecuencia de la falla. En tales
condiciones, el piloto debe apoyarse más en los frenos, para no dejar
caer excesivamente el motor de RPM o sacarlo de la franja ideal y los
consumos se trastocan, así que fue un gran mérito del hombre –en este
caso Kimi- compensar el fallo con sus propios recursos y seguir
adelante. Tuvo su dosis de fortuna, porque Trulli no pudo imponer un
pilotaje de ataque, por protegerse de Kubica y Kova. También tuvo
fortuna porque usualmente los fallos del escape acaban obligando al
abandono. De hecho, el motor del finlandés terminó seriamente afectado
al punto que sus últimas dos vueltas fueron un calvario ¿habrá cambio
para Inglaterra? ¿Podrá Ferrari aplicar la norma de la primera rotura de
gracia que permite el reglamento? Triunfo del hombre sobre la máquina y,
sin ganar, otra demostración de porqué el finlandés, pese a que de vez
en cuando pierde el norte como en Mónaco, es el mejor del momento.
Cuestión aparte es si fue justo y legal haber permitido al finlandés
circular casi veinte vueltas con el tubo de escape colgando, sabiendo el
riesgo de que saliera desprendido en cualquier momento. El reglamento
prescribe la sanción con bandera negra o exige la detención en box para
intentar enmendar el problema, pero con Kimi no ocurrió ni lo uno, ni lo
otro. El tubo finalmente se desprendió y, por fortuna, no acabó
golpeando a ningún espectador, comisario o auto en pista, pero es
increíble que en una disciplina a veces tan tremendista en temas de
seguridad se permitan estas cosas, amén de que no deja uno de imaginarse
qué ocurriría si, en vez de a un Ferrari, le habría pasado a un team con
menos envergadura y peso político.
Massa supo, desde el inicio, que no podría contra Kimi y se resignó a
pescar el mejor resultado posible al margen de su compañero. Su
desempeño fue perfecto y resultó refrescante escucharle admitir que
había tenido “ese pequeño toque de suerte, que siempre se agradece”,
cuando logra recoger una victoria luego de que se había resignado a
llegar 2º. Un poco lo mismo que en Nurburgring 2005, donde Kimi dejó en
la última vuelta la carrera en manos de un piloto que, muchísimas
vueltas antes, había elegido acabar 2º y, a diferencia de Massa hoy, no
tenía un auto competitivo sino uno al cual había maltratado tanto que
exigía ser conducido con mimo en las últimas vueltas para no acabar de
romperse. A diferencia de entonces, Massa no se prodigó en exultaciones
ni en declaraciones del tipo “lo presioné de tal forma que le obligué a
mandar todo al carajo”. Por el contrario, la palabra “suerte” y el
reconocimiento a la labor de su compañero-rival siempre estuvieron en
las declaraciones del paulista, a quien hay que reconocerle la
inteligencia y la madurez de no intentar maltratar el material en una
persecución que sabía no tendría éxito. Eso también es parte de ser un
“campeón” y tiene que ver con juego limpio, ética, etc.
Massa es el cuarto líder del ranking en cuatro GP, con una diferencia
mínima sobre Kubica y Kimi, pero ya con diez tantos sobre Hamilton que
podrían seguir aumentando, considerando el contexto de pruebas por
venir. En esta ocasión y a diferencia de Turquía, Massa jugó a maximizar
los resultados del team en un contexto “no” para Hamilton, con la idea
de sacarle cuanto antes del juego y dirimir el cetro en exclusiva con
Kimi, que debe ser el gran favorito para Inglaterra si no se ve obligado
a cambiar el motor y perder diez plazas en parrilla. En ese caso, quizá
Felipe podría tener la oportunidad de su vida de sumar un 10-0 frente a
Kimi que le coloque en ruta a la corona.
BMW Sauber: La mañana siguiente
A diferencia de Mónaco y Canadá, contextos donde el buen trabajo de
piloto y equipo pueden hacer maravillas equilibrando el material menos
fuerte con el más competitivo, Magny Cours ya era un trazado claramente
orientado a las características del Ferrari, muy diferente al BMW Sauber
que resulta menos competente en curvas de alta velocidad, sobre todo con
agarre precario, que fue el caso del liso asfalto ligeramente rociado
por lluvia en Magny Cours. Sin embargo el fin de semana, aunque poco
productivo deportivamente, ha sido bastante relevante para el team, con
una inyección adicional de medios, destinados a desarrollar el auto a
fin de mantener el tren del campeonato y seguir luchando la vanguardia
del ranking con Ferrari. Ellos saben que no lograrán el cetro con Kubica
y mucho menos el de constructores, pero los resultados recogidos hasta
ahora, pese a los defectos en la concepción base del auto, animan a
esforzarse para mantener la misma intensidad, así que el duelo entre
Baviera y Stuttgart en Nurburgring está cantado y BMW podría dejar de
concentrarse totalmente en la prueba inglesa para preparar lo mejor
posible la local, a donde irá pensando en grande.
El fin de semana alemán también podría ser el de los grandes anuncios;
parece ya negociada y firmada la venta de Rosberg a los alemanes gracias
a los oficios de su padre Keke. El prospecto, a diferencia de todo lo
que se decía, solo tiene contrato con Williams hasta fin de año con una
opción a favor del team y los resultados de esta temporada estaban
persuadiendo a los ingleses de intentar venderlo definitivamente para no
renovarlo otra vez. La figura es por tres años, por veinte millones de
euros (incluyendo lo que pide Frank, que debe estar entre los US$5-8M),
lo cual da al piloto un ingreso anual en torno a los US$5M, bastante
explícito de su nivel, considerando que un top driver actualmente cotiza
bien sobre los US$15M anual. El interés de BMW por Nico está en su
gentilicio y relevancia mediática, pero también porque el alemán se
inició en la Fórmula BMW, así que será un buen motivo para animar a los
jóvenes aprendices a pagar su inscripción en esta categoría. El
sacrificado sería Heidfeld, que pese a su gran habilidad en la puesta a
punto no posee el atractivo mediático de Rosberg, ni se ha dedicado como
él a buscarlo. Williams estaría encantado de tenerlo de vuelta, así que
parece que el enroque es un asunto hecho y BMW estaría, directamente a
través de Theissen, abogando por dejar a Nick bien colocado.
La ya aparentemente definitiva salida de Nick –Theissen confirmó su
presencia hasta fin de año y que el tema pilotos no se dirimirá “antes
de agosto”- explica el estado de ánimo del alemán en Mónaco y Canadá,
pero también la diferencia de material y atención recibida en Francia en
relación con Kubica, que ahora tiene al equipo totalmente en torno suyo.
Estrenando en Canadá un chasis que reemplazó al que Alonso dañó en
Mónaco al chocarle, parece que todavía en Francia le faltaba kilometraje
pese a que Nick fue convocado a una sesión extra de test privados previa
para intentar afinarlo. Sin embargo el auto fue lento en ensayos y
calificación, así que Nick no tuvo mayor opción en carrera, considerando
los pocos retiros y la baja temperatura de los cauchos. Su ritmo, sobre
todo con pista húmeda, fue comparable al de Kubica (en Canadá, con
tanques llenos, había sido más rápido que el polaco), pero le perjudicó
el handicap de salir tan atrás.
Kubica, por su parte, prefirió buscar una puesta a punto que le
permitiera largar delante pero sin caer en la tentación de calificar
demasiado ligero. Así, siempre estuvo encuadrado con los Toyota y
Kovalainen, sumando una 5ª plaza que evidencia que en las pistas de
media-alta velocidad los bávaros no son tan fuertes como Ferrari, pero
pueden seguir el ritmo de los plateados, como en España. Los puntos,
empero, le permiten escoltar al líder del Mundial por dos puntos. Una
situación que BMW tratará de mantener en el GP británico, donde correrá
a la defensiva antes de enfocarse en ir a Alemania y Hungría a ganar,
por jugar como locales en ambos lugares.
Renault: El día de Nelsinho
Históricamente el GP de Francia ha sido de gran relevancia para Renault,
que siempre ha ido a competir con una disposición y despliegue muy
superior a lo normal, incluso mayor a las carreras en las que ha ganado
coronas y cetros. El empeño ha aumentado desde que se corre en Nevers y
es habitual que el mayor cliente de los organizadores sea la casa
francesa, que normalmente compra entre 5mil y 10mil boletos para sus
empleados y cantidad de invitados especiales. Para Renault figurar bien
en Francia es un orgullo de importancia capital, incluyendo los temas
comerciales y de mercadeo, así que otra vez se hizo un esfuerzo especial
en llevar el mejor material y logística posibles.
En días pasados, se verificaron discusiones entre Ghosn y Briatore,
debido al bajo rendimiento del team. El italiano había convencido al
brasileño de que con la infraestructura de siempre y Alonso había más
oportunidad de ir adelante que con Fisi y Kova, razón por la cual le fue
autorizado el pago de la ficha del celta, pero los resultados no llegan
y Ghosn presiona, una actitud que se extiende a otros directivos del
team. El magnate fue invitado a Mónaco a constatar los progresos y
aderezó su aparición pública con una declaración “sin resultados, el
matrimonio (con Alonso) no tiene futuro”. Para unos fue una advertencia
para que el team estuviera a la altura del piloto, pero en Mónaco y
Canadá Renault tuvo equipo y auto para el podio e incluso para más,
debido al contexto y no pasó nada. En Francia se hizo un ulterior
esfuerzo y aunque el auto no era tan competitivo como en las dos citas
previas, hubo un sensible avance y esta vez no fue cuestión de contexto.
Los progresos igual no fueron del nivel que parecieron evidenciar los
tiempos bomba de Alonso y Piquet en las libres, debidos más que todo a
un auto ligero y afinado para conseguir el mejor tiempo posible, pero sí
los hubo y Renault no ocultó públicamente su decepción por los tres
puntos recolectados.
Alonso, una vez más, apostó a conseguir el máximo resultado en
calificación a base de rodar muy ligero de combustible. Aquello le
permitió asegurar una gran 4ª plaza que se convertirá en 3ª por la
sanción a Hamilton. Luego, pese a ir muy ligero, largará mal otra vez
(¿qué hay de las famosas largadas “a lo Alonso” en los tiempos en que
Renault tenía el mejor control de tracción del circo?) perdiendo dos
plazas y otra vez se desatará en ataques erráticos y desesperados,
perdiendo repetidas veces la trayectoria. En manos del celta el Renault
no parecía valer tanto como los RedBull, debiéndose su avance en
calificación a tener menos gasolina que los energéticos, si bien de
nuevo ello quedaba enmascarado por la coyuntura; esta vez una pista de
agarre irregular. El español, una vez hecho su primer y prematuro
reposte no hará sino retroceder, primero y predeciblemente ante Kova y
Kubica, pero también ante el inesperadamente fuerte Trulli, sin olvidar
que al final los RedBull eran más rápidos, con Webber superándole. El
team constantemente le informaba que no tenía ritmo; pese a que su carro
era cada vez más rápido, él era cada vez más lento. El mensaje “vas
lento, tienes que empujar más” fue la constante en Francia, como había
sido en otros GP. Un requerimiento al que la voz jadeante del celta solo
podía repetir por radio “I´m pushing, I´m pushing”.
Nelsinho, con el mismo ultimátum recibido por Briatore y Alonso, pero a
diferencia de estos aun no establecido en F1 (y con su papá ya abocado a
encontrarle otro equipo para 2009), esta vez sí logró sacar algo
positivo del material. Sin tácticas de combustible tan pintorescas como
las de Alonso, lograba colarse sin dificultad hasta Q1. Su carrera, en
un auto mejorado y en una pista que ya conocía bastante de sus tiempos
en GP2 más todos los test privados hechos en F1, fue bastante coherente,
llegando a reeditar durante los primeros giros su duelo con Hamilton en
GP2. Aprovechó la ventaja de largar más delante de lo usual y las
bondades de un carro bien afinado por los ingenieros para apartarse de
las dificultades y lograr sus dos primeros puntos… delante de Alonso.
En las últimas vueltas Alonso, ansioso por relegar a Webber y por tener
a Nelsinho atrás, intentó aprovechar el posible doblaje a un Force India
para sorprender en la horquilla a todos más o menos al estilo de Massa
con Toyota en Canadá, esperando que Nelsinho y Mark fueran cautos al
doblar a Fisi, pero en una pista de truculento agarre el celta exageró
una vez más, mientras el romano se ceñía totalmente al exterior para
permitir el paso de los tres autos. Alonso querrá echar la culpa al
doblado, pero en realidad falló la referencia, perdiendo posición con
Nelsinho y marcando un lisonjero 8º que, como único consuelo, representa
su 500º punto en F1.
Hasta ahora la defensa de Alonso se basaba en decir que el material era
mediocre y que eso quedaba expresado en los resultados de Nelsinho.
Ahora éste no solo marcó sus primeros puntos sino que lo hizo delante de
él. Muestra clara de que por tercera vez al hilo Renault le da al celta
un carro técnicamente capaz de dar mucho más de lo que el celta le saca.
¿Qué carrera debió haber hecho Alonso en Francia? Fíjense en Kubica o
Trulli, que también aprovecharon del mejor modo los contextos atípicos
de Mónaco y Canadá. El Renault, en las tres últimas citas, valía al
menos lo mismo que el BMW Sauber y más que el Toyota. No extraña la
decepción del team tras el GP, incluyendo la de gente tradicionalmente
pro-Alonso como Bell o Symmonds.
Muy difícil que Alonso pueda irse del team alegando que no ha tenido
buen material y muy difícil que Renault, cuando llegue en Septiembre el
momento en que ambas partes decidan si partir caminos o dar curso al
segundo año de contrato, quiera negociar condiciones que mejoren lo ya
pactado. Nelsinho, en cambio, puede estar al inicio de una serie de
resultados que permitan a su padre negociarle un futuro en F1. Con un
suizo de familia francesa como Grosjean brillando en GP2 y ya tester de
Renault, revoloteando en el universo galo, el alemán-brasileño va a
necesitar algo más que dinero y la amistad con Ghosn para tener futuro
en Enstone. Por lo pronto, ha sumado sus primeros puntos y por vez
primera ha superado a Alonso. ¿Ahora se entiende qué hacía Fisi en
Renault en los tiempos en que Alonso ganaba carreras? Ahora que tampoco
Alonso muestra jerarquía sobre un piloto tan corriente como Nelsinho,
capaz de superarle limpiamente en pista tras la experiencia acumulada en
siete GP mediocres ¿qué viene ahora?
Williams Toyota: Perdidos en el fondo.
El Toyota oficial tiene el mismo motor que usan los ingleses, a igualdad
de especificaciones y soporte técnico, el más potente de la F1 pero el
chasis y la aerodinámica de Grove son infinitamente mejores, además de
que hablamos de un equipo con una larguísima tradición profesional en F1
que, pese a todos los esfuerzos, los japoneses no han podido repetir en
Colonia y es que solo tienen seis años en el circo, contra treinta. Sin
embargo los japoneses sumaron un 4º y un 6º en Canadá, más el podio en
Francia. Los ingleses, en cambio, se vieron relegados al fondo de la
parrilla otra vez. Parte de culpa es del ingeniero de pista que emigró
desde Renault, pero en realidad los pilotos tampoco destacaron a la hora
de orientar el trabajo en box con sus indicaciones sobre el desempeño
del carro.
Nico, obviamente, salía tremendamente perjudicado por la sanción
impuesta por los hechos de Canadá, pero nunca dio la impresión de tener
buen rendimiento, sufriendo una vez más con la puesta a punto y pasando
por los pelos a Q2, sin lograr más que 15º. Ello, en una pista que
conoce y con material tan o más competitivo que el de Toyota, no resulta
demasiado impresionante. Mucho menos cuando el rendimiento general del
novicio Nakajima volvió a asemejarse al del experto Nico. En carrera
nunca el alemán logrará superar el handicap de salir último (la
penalización de Canadá) y solo pudo dar cuenta de los Force India y del
único Honda en carrera. El japonés, por su parte, volvió a terminar
delante, en un paso más dentro de su positivo aprendizaje esta
temporada. No en balde, Frank Williams ya afirmó que el futuro del joven
está en “uno de los dos team Toyota” y parece ya firmada su subida al
team grande en relevo de Glock.
En el caso de Nico, si es verdad que el pase a BMW es algo ya negociado
que solo espera el momento del anuncio, será razón suficiente para que
Williams y Head dejen de alabarle en público, pues ya no tienen
necesidad de engordarle mediáticamente para venderlo e inyectar finanzas
al team. A lo mejor ahora sí sabremos realmente qué piensan de él.
En Inglaterra, tradicionalmente Williams intenta hacerlo bien (su
obsesión por brillar en casa no es como la de Renault, pero siempre es
bueno, de cara a la caza de sponsors), pero un dato cierto en cuanto al
futuro de Nico lo veremos en el material que ambos pilotos reciban en
breve; si la diferencia entre lo que reciben Nico y Kazuki disminuye,
será señal de que ya el team no considera al alemán un piloto suyo ni el
líder del team. La verdad es que, con el material que tiene, Williams
debía estar en mejor posición que RedBull en el ranking, pero salvo el
podio de carambola sumado por Nico en Australia, la temporada ha estado
animada por los constantes progresos del novato japonés, mientras el
experto hijo de Keke no siempre logra descifrar el acertijo de la puesta
a punto. Venderlo a BMW por buen dinero y traer de vuelta a Heidfeld por
muy poco sueldo, para que ponga a punto el material, será quizá el mejor
resultado que el viejo Frank pueda sacar de él.
Head, pragmático como siempre, fue muy específico en su breve
explicación sobre lo que ocurrió en el GP: “Sencillamente mediocre, muy
mediocre”.
Red Bull: Más puntos para el pote.
Ver los enormes esfuerzos hechos por Renault para ser competitivos en
casa no resultó sorprendente, pero sí impresionó agradablemente ver que,
pese a ello, en RedBull no perdían pie con los galos, pese a tener mucho
menos infraestructura y medios. Luego de unos ensayos correctos en
general, ninguno de los pilotos tuvo problemas mayores en calificación,
entrando ambos en Q1 (y con un volante como Coulthard, que digiere mal
los formatos modernos de calificación, es todo un tributo a la calidad
del material). Ahí, tras haber superado a los Renault sin problema,
tanto Webber como David dieron medio segundo de margen a Alonso,
precediendo por poco a Nelsinho, muestra de que el trabajo de los
energéticos estaba basado en una mejora real del material mientras los
franceses, además, apostaban por una menor carga de combustible para
lograr el impacto mediático de tener sus autos entre los primeros de la
grilla, que siempre tiene un efecto publicitario.
En carrera, tanto Mark como David mostraron los esfuerzos “de hormiga”,
sin inventar demasiado con las estrategias y cubriendo las vueltas sin
meterse en problemas. La poca cantidad de retiros no les ayudó, pero
igual Mark sumó tres puntos sin verse particularmente asediado por los
Renault (Alonso iba más ligero al final), mientras Coulthard acabó casi
adherido al celta, lo cual con 19 autos en meta realza claramente el
valor de la prestación, sobre todo porque al final David no fue
particularmente inquietado por Hamilton, que tras caer al último lugar
venía superando un auto tras otro a un buen ritmo hasta quedarse
estancado en la 10ª plaza, sin poder con David. No hubo prácticamente
diferencia entre el lugar de largada y el de llegada para el escocés,
pero acabar a tan poca distancia de un carro que arrancó en segunda fila
da muestra sustancial de que los energéticos avanzan no solo en I&D,
sino también por lo que respecta a fiabilidad. A efectos del campeonato,
Toyota rompió la banca en Canadá y Francia, pero RedBull, con inferiores
medios, ha sido más constante en las posiciones que dan puntos,
conservando el status de 4ª fuerza, sobre todo si evaluamos que Toyota
misma no confía en sumar resultados tan sustanciosos como los de los
últimos GP salvo circunstancias especiales. Que Renault aspire al 4º
lugar en el ranking es una utopía, sobre todo si siguen presentando
autos competitivos que no logran resultados. Y eso que los energéticos
no tienen las especificaciones de los galos que, en Silverstone,
estrenarán un step de motor que les dará unos 5HP más y, sobre todo, más
rango de potencia y par en baja. Ciertamente, la limitación de los
motores a 19000RPM afectó más a Renault que a otros, pero ello no es la
única explicación por la cual el team cliente tiene más del doble de
puntos que el oficial, y eso sin un bicampeón.
Toyota: In memoriam
A pesar del buen sabor de boca dejado por ambos Toyota en Canadá, no
todos pensaban que los nipones pudieran estar al mismo nivel en Francia,
sobre todo porque no parecía sencillo que en una carrera poco exigente
mecánicamente se repitiera el fenómeno de Canadá, con los McLaren, los
Renault, los Williams y los Ferrari lejos –o fuera- de las posiciones
punteras. Sin embargo ocurrió y Trulli se convierte en el gran héroe de
la jornada al sumar su primer podio desde el GP de España 2005, dando a
Toyota el primero desde que Ralf acabara 3º en el truculento Prix
australiano de 2006.
El team inició el fin de semana galo consternado por la inesperada
muerte del patriarca Ove Andersson en un evento de rally clásico hace un
par de fines de semana. El sueco fue el piloto que puso a Toyota en la
ruta de los éxitos en rally y el que los animó a desarrollar una
estructura de competición en Colonia, Alemania, donde se escribió una
página gloriosa del deporte a motor con los numerosísimos éxitos del
team oficial en el mundial de rally durante los años ’90, con leyendas
como Auriol y Sainz. Andersson también fue el gran artífice del paso del
departamento de competición de Toyota del rally a la F1 y emprendió el
nada fácil cometido de cambiar la actividad de los rally a la F1,
asumiendo la necesaria inyección de medios y tecnología para lograrlo.
Andersson lideró la estructura hasta hace algunos meses, cuando un
problema médico (cáncer) le obligó a ir reduciendo paulatinamente sus
empeños laborales hasta distanciarse totalmente. En estos momentos
estaba prácticamente retirado, dedicado a los autos, que siempre fueron
el amor de su vida y su repentina muerte consternó al team, que acudió
al GP de Francia pensando más que nada en rendirle homenaje; por ello el
resultado fue más que agradecido.
Sin embargo el logro no fue únicamente debido a un deseo de celebración
o a una ayuda celestial, pues Toyota ha trabajado fuerte en la puesta a
punto de las modificaciones estrenadas en Mónaco. Gracias a ellas el
carro ahora resulta más manejable y eficaz, pudiendo aprovechar mejor la
extrapotencia de su motor y sacando más partido al hecho de que ahora se
maneja sin control de tracción (en el pasado éste había sido uno de los
grandes handicap de Toyota, que no había podido nunca desarrollar un
sistema que fuera simple, eficaz y confiable), además de que ahora las
suspensiones ofrecen un aprovechamiento más homogéneo de las gomas.
Como el propio Trulli precisaba durante el weekend, las mejoras no eran
casuales, sino el fruto de un gran trabajo en conjunto. Además, está el
componente motivacional; el auto rinde más que los de los dos años
previos y eso anima a la gente, incluyendo a Trulli. El de Pescara,
adicional a la motivación de tener un carro mejor que los de años
pasados, también tiene un aliciente extra, pues al vencerse su actual
contrato le es necesario encontrar avales dentro de Toyota a fin de
renovar. Aparentemente la intención de ambas partes es seguir y,
oficialmente, Trulli confirmó su deseo de seguir con los japoneses si
éstos desean hacerlo.
Desde los primeros libres, el potencial de Trulli lució en alza y Glock
tampoco se movió mal, confirmando que los progresos a nivel de auto son
reales. La buena impresión causada en las libres dejó a muchos pensando
en si Toyota intentaba el mismo recurso publicitario de Renault, a base
de rodar con poca gasolina, o si había algo más. Trulli se confirmó en
la calificación (Glock, aunque también rodó fuerte, no impresionó tanto
como su compañero quien apelando a su habitual habilidad para la vuelta
lanzada encontró un lugar bastante arriba) y en carrera quedó claro que
los Toyota iban con más combustible que los Renault, logrando Trulli
hacer el trabajo que, por ejemplo, Renault esperaba de Alonso. El Toyota
en realidad no valía lo mismo que el BMW Sauber o el McLaren, pero
aprovechando la pista de truculenta adherencia, Trulli estuvo en una
posición clara para hacer la diferencia a base de aporte humano y
destreza.
El duelo inicial del italiano con el entonces líder del campeonato,
Kubica, acabó a favor del de Pescara tras un duelo limpio entre ambos.
Nunca Trulli logró separarse demasiado del BMW Sauber, siendo un
aliciente más en su actuación. Luego entre ambos se intercaló Kovalainen,
que venía haciendo una carrera realmente ardorosa e intentó arrebatar la
3ª plaza al italiano. Ambos tenían razones más que sobradas para buscar
el podio como pudieran, protagonizando un duelo lleno de pasión y
calidad sobre pista rociada en los últimos quince giros, tras la última
fase de repostes. El McLaren lucía cada vez más fuerte, mientras el
Toyota se iba degradando en su comportamiento, si bien la diestra mano
de Trulli aprovechó la precaria línea de adherencia de la pista y la
estrechez del trazado para mantenerse delante. En la penúltima vuelta
Kova intentó intimidarle por el exterior antes de llegar a la horquilla,
en unas condiciones de agarre tan precario (pista rociada con
desperdicios de aceite y goma) que exigía buscar la adherencia donde y
como se pudiera. El intento fue osado, pero correcto, encontrando una
resistencia de Trulli también muy correcta sin dejar de ser apasionada.
Los autos se tocaron, el de Kova con dos ruedas sobre la grama, pero no
hubo intencionalidad, ni culpa de uno u otro, en lo que fue una maniobra
ardorosa pero limpia. Al final el finlandés no pudo completar la
maniobra por el exterior en Adelaide y ello puso en manos del italiano
un podio que reedita el logrado para Toyota en España hace tres años y
revindica el que perdiera aquí mismo en 2004, para disgusto de Renault.
Hoy Jarno y Kova regalaron a los aficionados un duelo ardoroso y de gran
calidad, no exento de fragor pero no por ello carente de juego limpio;
seguro que ambos se divirtieron.
Glock, luego de una calificación prometedora, encontró un buen ritmo de
carrera pero en esta ocasión no hubo demasiadas deserciones en el
pelotón y él tripulaba un carro bueno para mantener su posición de los
ataques de gente como Vettel o Heidfeld, aunque sin el picante necesario
para inmiscuirse en el duelo con los Renault. De todos modos para él
terminar la carrera no deja de ser bueno, si bien parece que no termina
de haber entendimiento con el team, cuya cúpula está cada vez más
entusiasmada con la idea de tener un japonés ya formado en F1 y que
conoce los motores de la casa. En las próximas semanas se termina de
deshojar la margarita entre Nakajima y Glock, pero quizá ya a estas
alturas –si hacemos caso a Frank Williams- ya la decisión sobre en cual
de los dos equipos militará el nipón está tomada por los nipones sin que
él tenga más que hacer que afirmar “no tenemos problema en tenerle acá y
sea como sea, su futuro está en uno de los dos team Toyota”.
Toro Rosso: Detenidos
Luego de los sensibles progresos mostrados por Vettel en los dos GP
previos y los estupendos registros en la calificación francesa, donde
ambos Toro Rosso entraron con a Q2 y no deslucieron allí, pudiendo
evolucionar con facilidad sobre Williams y demás team. Parecía que las
condiciones de pista truculenta podrían ayudar a Vettel a pescar por vez
tercera en río revuelto, pero en una jornada sin casi retiros mecánicos
y con una gran igualdad entre los autos de mitad de pelotón, era difícil
hacer más de lo que se hizo, así que acabar la carrera 12º resultó un
premio prometedor para Vettel, que sigue alabando las cualidades del
nuevo carro, pese a que sus motores Ferrari son bastante menso potentes
y elásticos que los oficiales. Bourdais tampoco se movió mal y aunque
tuvo algunos problemas con la adherencia que le hicieron salir recto
algunas veces, no fue nada del otro mundo, pudiendo acabar 14º delante
de los Williams, un Honda y los Force India. Si recordamos que en las
pruebas previas Vettel le sacó una gran ventaja, ahora verles tan cerca
el uno del otro es bastante auspicioso para el francés, que tenía el
aliciente de correr en casa.
Uno de los polos de interés del GP fue la lucha entre Vettel y Hamilton,
ambos habiendo arrancado muy bien. Daría la impresión de que el moreno
había ya logrado imponerse al alemán, siendo el desliz el efecto de una
distracción que no tenía nada que ver con la maniobra de adelantamiento
en sí, ni con un pasón de frenada a consecuencia de ella. Sin embargo
los federativos no lo vieron así y sancionaron al moreno (la mano
izquierda con la que se le había tratado en su año de debutante, ya no
existe más), siendo una estupenda ocasión para que Vettel muestre
liderazgo en forma de declaraciones donde afirma que la sanción fue
correcta. Parte del juego de intimidar y no ser intimidado, muestra
también de la creciente madurez del alemán, que al entablar un juego de
palabras con uno de los líderes de la categoría le deja ver que no le
intimida, al punto de atreverse a defender en público una causa perdida.
En el caso de Hamilton, aunque la maniobra estaba en el límite de lo
sancionable, también pesó que se viniera de Canadá y es un modo de
recordarle que este año no habrá mano izquierda para él como en 2007,
cuando era un debutante.
Lo cierto es que Toro Rosso, con el entusiasmo de Vettel y Bourdais,
viene asentándose lentamente, logrando sacar más partido del material
que hace un año, cuando se vivía de confusión en confusión con Liuzzi y
Speed, en constante disputa con Tost. Para quienes esperaban que los
Toro Rosso aprovecharan una vez más su competitividad en pista mojada,
Francia pudo haber sido decepcionante, pero no tanto si recordamos que
no hubo más que un abandono por falla mecánica y, en cambio, había mucha
igualdad entre los equipos. Ver a Vettel luchando con un Toyota y un
BMW, con Bourdais bastante cerca no deja de ser halagador para uno de
los team con menos presupuesto.
Honda: Invisibles
Tras la espectacular recuperación, con Barrichello sumando puntos en las
dos carreras previas y con Button haciéndolo en España para el team
concretar resultados en tres de las últimas cinco citas, fue un poco
desconcertante ver a los ecológicos fuera de su habitual ubicación a
mitad de pelotón, encontrándoles inexplicablemente peleando la cola con
Force India. Las razones fueron muchas, entre ellas la poca amalgama del
chasis Honda con una pista de asfalto tan deslizante. Ni Barrichello, ni
Button lograron sacar mucho del material y el inglés incluso hasta
pareció poco interesado en intentarlo. Al final, la calificación les vio
preceder a los Force India, pero Barrichello compartirá la última fila
con Rosberg debido a una penalización que le hizo perder cuatro puestos.
Button comenzará la carrera en antepenúltima fila, pero tras intentar
enmendar parte de sus problemas con una largada-cañón, acabó tocándose,
arrancando su alerón y dañando su auto, signando su retiro tras apenas
un giro. Barrichello, en cambio, logró llegar al final precediendo a los
Force India y encuadrando a los Williams-Toyota. No gran qué, y ello
hace pensar que lo de Mónaco y Canadá fue más contextual que una mejora
real del material.
Force India: Bien, pero últimos
Esta vez no hubo milagros y salvo un fin de semana en el cual el cambio
dio menos problemas que los padecidos en Canadá y Mónaco (se espera para
Hungría una nueva unidad seam-less de la cual Gascoyne espera una
ganancia de 3/10 por vuelta), hay poco que recalcar de los hindúes. Fisi
y Sutil siempre estuvieron entre los últimos, a un promedio de 2” por
vuelta más lentos que los líderes, que no es un gap malo, pero este año
resulta insuficiente para subir más allá. En carrera ambos Force India
arrancaron muy bien desde la penúltima fila y por una vez no hubo
choques en la primera curva, ni fallos prematuros, como los que
impidieron a Fisichella sacar partido en otras circunstancias. Al final,
acabaron ambos doblados en las últimas vueltas, con Sutil cada vez menos
complicado en la tarea de igualar los cronos de Fisi. La distancia que
les precedió de los Williams y de Barrichello fue corta, pero salvo eso
y en una carrera con solo un retirado, acabar a una sola vuelta del
ganador a pesar de los 25HP de diferencia con los Ferrari oficiales se
traduce en las posiciones 18º y 19º. Atención; la creciente cercanía de
Mallya y Ecclestone, incluso en público. Si es verdad que en Hungría
llega el cambio seamless y el motor con las mismas especificaciones que
hoy usa Toro Rosso, más una evolución aerodinámica ya tan pronto como en
Inglaterra, de pronto marcar puntos o pasar a Q2 no es tan utópico como
hoy.
McLaren Mercedes ¿Fuera del juego?
Fin de semana para olvidar en el team plata, pese al gran 4º de
Kovalainen; su primer gran resultado en un buen tiempo. Hamilton desde
el inicio pareció tener buen material, el mejor de todos al margen de
Ferrari, pero no lo suficiente para superar el handicap de la
penalización de Canadá que le hizo salir 13º en parrilla luego de una
calificación muy buena. Su largada fue extraordinaria, ganando tres
plazas y colocándose en buena posición para remontar, excepto que tras
superar a Vettel pasó largo en la chicana, ganándose un drive-through.
Realmente no fue merecido, pero los federativos ahora muestran muy poca
de la mano izquierda que exhibieron en el pasado gracias a su condición
de debutante. De no existir el precedente canadiense, seguramente Lewis
no habría sido sancionado, pero sí existía y por ello cualquier maniobra
al límite de lo dudoso como ésta, sería sancionada. Resultado; la
sanción no fue justa, pero sí lógica –y razonable- en el contexto en que
cometió el desliz. Una lástima para él, porque cuando llegó el aviso
estaba reeditando con Nelsinho su duelo de la GP2 por lo que entonces
era la 8ª posición. La sanción le hundió en el pelotón y el primer
reposte, relativamente prematuro, le envió al fondo. Acabará 10º en la
misma vuelta de Massa tras ganar nueve plazas, no todas por obra y
gracia de la estrategia, en una demostración de que un piloto diestro sí
puede pasar carros en Magny Cours, incluso en condiciones de pista poco
adherente como la de este fin de semana. Un serio correctivo para
Alonso, que el año pasado intentó justificar una pobre carrera con ese
argumento en el intento de desmeritar el podio de Hamilton y que, este
año, fue superado no una, sino dos veces por el moreno en pista. Lo malo
es que, a efectos del campeonato, nada de lo anterior ayuda a Hamilton
que a fríos efectos estadísticos pudo haber superado los carros que
quiso y pudo haberlo hecho dos veces sobre su enemigo, pero igual acabó
10º, por lo cual no sumó puntos y ahora su diferencia con Massa es de
-10. Mucho considerando la igualdad de los pilotos de Ferrari y el
“factor BMW”, sobre todo porque en Silverstone los McLaren rodarán
encuadrando a los Ferrari y por mucho que se quiera pensar en grande al
correr también en casa, en Alemania, allí estará no solo la oposición
roja, sino la de BMW que jugará también como local y este año piensa en
grande.
Mientras el cetro se le pone cuesta arriba al moreno, es
una buena noticia la resurrección de Kova, de quien jamás estuvo en duda
su rendimiento, pero que viene teniendo problemas para traducirlo en
suficientes puntos para colocar a McLaren en el campeonato. Ciertamente
el finlandés falló el podio por muy poco, pero verle luchar otra vez
esas posiciones es positivo y más cuando acabar delante de Kubica hace
que éste sume un punto menos que puede pesar mucho en la economía del
campeonato. De haber salido algo más adelante, se habría podido recoger
más pero esa es la otra parte a corregir; el desempeño del carro en
calificación bajo determinadas condiciones. Igual no habrá que dejar de
recordar que tras Canadá la posición de Withmarsh era “luchar con
Kovalainen por la victoria”. Lo cierto es que para Lewis es su tercer
cero del año y su segundo blanco consecutivo; es más o menos lo mismo
que suman sus rivales de Ferrari, pero ahora Massa tiene tres victorias
y, a diferencia del año pasado, en 2008 la pesca en Mónaco-Canadá pudo
haber sido mejor. Hace un año las citas de Francia, Inglaterra y
Alemania también convenían más a Ferrari que a McLaren, pero como los
ingleses llegaron adelante en los puntos pudieron inyectar a los rojos
una presión que condicionó los resultados. Este año no habrá tal
presión, así que un escenario optimista es que Hamilton llegue a Hungria
–el próximo GP favorable- con quince puntos de diferencia en relación al
líder. Una posición en la cual, o llega un 10-0 húngaro, o ya no habrá
mañana en el ranking. Por lo pronto en Inglaterra McLaren hará todo lo
posible por brillar en casa, pero en un contexto que teóricamente
debería favorecer a Ferrari o, como mucho, colocarles en grado de
igualdad.
FE DE ERRATAS
En la columna correspondiente a Montreal, se deslizaron dos errores de
manejo de información. En el análisis correspondiente a Ferrari se
establecía la diferencia de puntos entre Massa y Raikkonen en siete
unidades, pero en realidad tal dato se refiere a la ventaja de Kubica
sobre el finlandés.
Otro error, que se coló en el análisis de Honda, fue la afirmación de
que Button había tenido una buena figuración en Mónaco. En realidad el
inglés conquistó sus hasta ahora únicos puntos del año en España y fue
Rubinho quien sumó por Honda tanto en el principado como en Canadá.
Julián Afonso Luis
julian.afonso@pasionf1.com
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