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Ferrari: Muy altas y muy bajas. Como el año pasado (¿habrá que tomarlo como indicativo de lo que ocurrirá en el resto de las pistas con características similares a Sepang?) los Ferrari se muestran casi en otra galaxia girando en circuitos de velocidad media-alta, con carga aerodinámica media y curvas de amplio radio, en las cuales el compuesto a usar es mayormente el medio. Desde el inicio quedó claro que, en términos de competitividad absoluta, el resto estaba destinado a una carrera “tras los rojos” y quedaba el aliciente de ver quién concedía menos ventaja. Solo una falla mecánica (difícil de esperar, aunque no imposible, luego de calibrar adecuadamente el ECU al V8 y a la gasolina Shell, evitando los problemas de válvulas de Melbourne) o una falla humana evitaría el doblete. Raikkonen fue el hombre duro del fin de semana. Massa siempre lució ansioso por enmendar a base de supremacía su traspié australiano y otra vez dio muestras de su exuberante velocidad en el giro lanzado, pero Kimi, más tranquilo, parecía necesitar esforzarse mucho menos para estar a su altura o delante como en Q2, cuando marcó un giro apenas 1.1” más lento que el record absoluto del trazado, establecido en 2004 con aerodinámica y gomas más permisivos y control de tracción. Lo curioso es que ambos pilotos de Ferrari se mostraron insatisfechos con sus registros de Q2. En la largada, Kimi intentó por el interior batir a Massa a base de velocidad pura, pero el brasileño bloqueó el ataque con una contundencia que no debe considerarse antideportiva, aunque sí muestra que está absolutamente determinado a imponer su supremacía ante Kimi dentro del team. Éste, sin embargo, no se dejó impresionar y mantuvo un ritmo sólido, sin exagerar, para –al repostar- hacer una demostración de fuerza, destreza y astucia. Cuando el brasileño tomó el pitlane, el finlandés se esforzó para lograr un giro lanzado impresionante, un giro de entrada al box efectivo y un giro de regreso a pista impecable construyendo un gap que le permitió pasar de escolta a un segundo largo de Massa a líder, con 2” de renta. Una vez allí, la contundencia siguió mostrándose con un ritmo de carrera súper eficaz y al llevar la diferencia con Massa a casi 6”, afectó la concentración del brasileño, que terminará largo en una curva y saliéndose de cola en su intento de recuperar. Si bien en Malasia hizo tanta humedad como siempre, las expectativas no concretadas de lluvia bajaron mucho el termómetro y la carrera se disputó con 28º C, ayudando mucho al tema de la fiabilidad (¿habrían aguantado los Ferrari con calor extremo?). ¿Será así en las demás pistas que ofrezcan altas medias de velocidad, curvas amplias y asfalto compatible con los compuestos medios? En 2007 Ferrari desarrolló su proyecto con estas características en mente, por ser las de presencia más amplia y homogénea en el campeonato, pero sacrificando el rendimiento en calificación y en pistas urbanas y muy viradas. En 2008 los rojos intentan contener ese handicap, sin perder su habitual ventaja en trazados como Sepang, Istambul o Sakhir. Por lo visto este fin de semana esto último sí lo han logrado y habrá que considerarles máximos candidatos también en Bahrein, como el año pasado.
BMW Sauber Muy rápidos en las sesiones libres, los bávaros no podrán consolidar del todo su potencial en calificación, siendo otra vez la fogosidad de Kubica la salvadora del día. Al final la relativa lentitud de Heidfeld quedó compensada con la sanción a los McLaren y con ello los BMW Sauber lograban posiciones inmejorables en parrilla. Sin la mala suerte de Melbourne, sin un Safety Car que confunda las estrategias (uno de los puntos logísticos a mejorar del team y de los que solo pueden optimizarse con experiencia) y con la táctica que los bávaros siempre aplican a su carro más puntero (aparentemente la estrategia bávara prevé ser muy agresivos con el carro mejor dispuesto para la carrera y conservadores con el otro), más la ventaja de largar tan adelante, el polaco pudo al fin canalizar su explosiva exhuberancia y conquistar el 2º lugar (su mejor resultado en F1). Considerando que Sepang es un contexto afín para el motor BMW y que viene siendo algo así como el cuartel general de Petronas, el resultado no deja de ser un gran aliciente para este patrocinante, si bien Heidfeld no pareció capaz de imponer un ritmo homogéneo, limitándose a seguir al dúo Webber-Hamilton, sin poder jugar sus bazas en repostes o a final de carrera. Solo entonces el alemán pudo empujar a fondo, marcando la vuelta rápida, pero ya era demasiado tarde para mejorar un 6º que deja de lucir magro si se considera que ayuda a empatar con Kimi en el ranking por puntos y le coloca a solo tres tantos del líder Hamilton. Sin duda, la dupla Heidfeld/Kubica es de las más balanceadas y punteras del año.
Renault Beneficiado por la inesperada caída de los Williams Toyota (al menos el de Rosberg) y la menor progresión de los Honda, Alonso pudo pasar por los pelos a Q1. La sanción a los McLaren colocará al íbero en una 7ª posición tan circunstancial como el 4º de Australia, pero igual no era mala y aprovechar las oportunidades es un gran mérito. Como en Australia, Alonso no brilló en la largada (¿qué ha pasado con sus famosas y fulgurantes largadas ahora que no hay control de tracción?) creando alguna confusión en el pelotón y perdiendo dos plazas, si bien en esta ocasión hay atenuante; el deseo de pasar por la primera curva antes que Hamilton, que le precedía, y la maniobra que hizo éste para acomodarse mejor allí y dejar a su rival el lado peor de la pista. Incapaz de seguir el ritmo de Webber, que usa su mismo motor, Alonso se estabilizó en medio del pelotón como en Australia y trató, con mucha coherencia, de intimidar a cualquier rival que por alguna circunstancia (repostes, desarrollo de carrera, etc.) se colocara justo delante suyo, en el intento de propiciar algún fallo rival o algo parecido. Sin embargo ésta vez no sucedió y solo la proverbial fiabilidad del Renault (lograda a lo largo de muchos ensayos por Fisichella y Kovalainen en 2007, cuando dedicaron gran parte de la segunda mitad de campaña en desarrollar componentes que hoy usa el R28) será una buena arma. Sin más retiros delante que el de Massa (a diferencia de las afortunadas últimas vueltas de Australia donde seis pilotos tuvieron percances cuando él rodaba último), lo máximo que se podía era mezclarse con los RedBull y así terminó; 8º, no muy lejos ni de Webber, ni de Coulthard, que le encuadraron. En el caso de Nelsinho, era difícil hacerlo peor que en su desastroso debut australiano y contaba con un carro fiable que, al correr en un circuito cerrado ya conocido por el alemán al haber corrido dos veces en GP2, le permitió desenvolverse mejor en ensayos y carrera, pero no mucho. Al final, un 11º lisonjero, sobre todo considerando que, por mucho que hubiera 17 autos en meta, lo logró sin mucha ventaja sobre Fisichella, que iba en un carro que solo puede aspirar a los últimos lugares. Por muy excepcional que sea el trabajo del romano sobre el recién nacido Force India, la prestación de Nelsinho, mucho más joven, bien preparado físicamente y con mejor material es insuficiente. Sin embargo, desde el triste debut de Australia hasta la carrera malaya pasó una sola semana y hubo progreso. Si sigue avanzando a ese ritmo, pronto estará en lugares más cónsonos con su ilustre apellido.
Williams Toyota Para quienes consideran a Rosberg el próximo talento en bruto, su prestación en Malasia y la elocuente cara de Patrick Head ante los resultados, deben llamar a reflexión. Viniendo de un estupendo 3º en Australia (donde Rosberg reconoció con gran honestidad haber estado por debajo del potencial del carro), en Williams se esperaba un pequeño recalce pues el auto fue configurado para trazados tortuosos y estrechos, más que para los de velocidad media-alta y amplias curvas como el malayo. Sin embargo para Head tal cosa podría significar no estar dentro de los top ten y, en cambio, el alemán estaba en los últimos lugares, apenas más rápido que Nakajima, que tiene mucha menos experiencia. Los progresos en los últimos test de inter-temporada, permitían a Williams pensar que su handicap en pistas como Sakhir no sería tan grande como en inicio pareció, pero la demostración de hoy hace ver que no es así, si bien de nuevo –como en Australia- claramente ambos pilotos estuvieron por debajo de lo que puede dar el auto. En carrera las cosas no mejorarán y los Williams tuvieron dificultades para mantener el ritmo de los Toro Rosso (no se pudo ver claramente debido a los prematuros retiros de los dos Sebastián), los Honda e incluso el Force India de… Sutil (Fisichella estaba muy por delante). La meta fue un premio a la excelente preparación mecánica, pero en el caso de Rosberg, habiendo competido en esta pista ya en GP2 y por tercera vez en F1, era de esperar que su experiencia y supuesto talento pudiera compensar el handicap que pudiera presentar el diseño del carro. Sin embargo, tales cosas no le dieron para mucho más que para sacar un puñado de décimas a Nakajima en ensayos, mientras en carrera la diferencia creció, quizá más por una cuestión de aptitud física. Carreras como esta son las que no terminan de convencer a los expertos de la calidad de Rosberg y gracias a ellas es que McLaren siempre vio su contratación como una posibilidad a la cual renunciar a poco que apareciera otro corredor con su mismo perfil de edad y formación profesional, pero más convincente… como Kova. En cuanto a Nakajima, cubre con honestidad su proceso de adaptación si bien también se mostró propenso a involucrarse en incidentes; era razonable esperarlos en pistas como Interlagos, donde siempre es difícil debutar, y en un circuito urbano como Albert Park, pero Sepang es una pista al estándar más moderno, con muchos espacios. Tras mostrarse casi tan veloz como Rosberg en calificación, el japonés tendrá que purgar la sanción impuesta al causar el retiro de Kubica en Australia. Largando último, poco o nada podrá progresar a lo largo de la carrera.
Red Bull Tras la brillante prestación no concretada de Australia, los energéticos llegaban con grandes expectativas a Malasia pero de inmediato un incidente de Coulthard en las libres sembró suspicacia por la preocupante fragilidad de sus suspensiones delanteras (también pudo verse durante su colisión con Massa en Australia) y FIA exigió garantías técnicas al team. En carrera, al no estar totalmente seguros del potencial del material, se prepararon estrategias diferentes para Coulthard y Webber que, nuevamente, calificó excepcionalmente bien entre los top ten mientras su compañero se quedaba algo detrás, pero no mucho. Se intentaría aprovechar la privilegiada posición de largada de Webber, para intentar ganar ventaja al inicio a base de llevar poca carga de combustible y plantear un final de carrera más tranquilo, donde se pudiera administrar la hipotética ventaja conseguida por rodar más ligero al inicio. En el caso de Coulthard fue lo contrario, dejando la posibilidad de un sprint final de carrera ligero, para ganar terreno ante la posibilidad de que otros pilotos tuvieran desfallecimientos técnicos o mecánicos. Durante gran parte de la prueba, Webber se lució conteniendo a Hamilton (en la segunda fase de la carrera ello ocurrió debido al retraso del inglés al repostar) pero al final, ambas posturas estratégicas se mostraron más o menos similares; los dos Red Bull llegaron con muy poca diferencia, pero con Alonso intercalado, lo cual hizo que el escocés se quedara por muy poco fuera de los puntos. De todos modos, ver ambos RedBull en meta da muy buenos auspicios en cuanto a los progresos en fiabilidad y por segunda vez en el año el chasis inglés se muestra superior al de su proveedor de motores, quedando esta vez plasmado en meta.
Toyota Luego que Australia mostrara la típica carrera Toyota (velocísimos en la vuelta lanzada, pero inconsistentes en carrera y cada vez más lentos), fue una sorpresa agradable ver que Trulli, tras su habitual demostración de calificación, podía consolidar un lugar entre los primeros de la parrilla y mantenerse allí durante toda la carrera. Con una táctica sólida y considerando que la topografía de esta pista siempre le ha convenido al manejo del italiano, los descalabros de Hamilton y la caída de rendimiento de Webber al final dejarán que el rojiblanco concrete un magnífico 4º lugar. Ciertamente, sin el incidente de Hamilton en box, Trulli habría quedado detrás suyo, pero ver a un Toyota delante de un McLaren y un BMW Sauber, sin presentar problemas para mantenerse allí, fue de lo mejor entre lo que mostró el prix malayo. Glock otra vez mostró que en el ejercicio de la vuelta lanzada puede ser bastante impresionante, aunque sin llegar a los niveles de su compañero italiano. En carrera no llegó muy lejos y pareció como si otra vez la falta de control de tracción le jugara una mala pasada. Trulli, en cambio, se mostró muy competitivo –incluso más que en la época del control de tracción- demostrando que en el caso de Toyota, cuyo software de Traction Control y Launch Control no era de los mejores de la F1, quizá la supresión de este sistema y la adopción de una centralita única les haya ayudado más que a otros team que, como Renault, tenían en un magnífico software gran parte de sus ventajas de hace dos y tres años.
Toro Rosso Posiblemente lo de Vettel en la calificación australiana fue un espejismo y la plaza habitual de Toro Rosso sea la ocupada en los ensayos de Malasia; disputar las posiciones de cola con Súper Aguri y Force India, con la visita de algún “notable” que haya tenido más problemas de lo habitual, como Nelsinho en Australia o los corredores de Williams en Sepang. De nuevo, Vettel mostró su efervescente disposición (¿cuánto tiempo podrá retenerlo Berger?) y Bourdais sigue haciendo su correcto aprendizaje, muy galvanizado por los resultados de Australia pese al retiro final. Sin embargo, de nuevo, Toro Rosso es víctima de la falta de fiabilidad. Hasta ahora el team energético pequeño no ha terminado una carrera y tres de sus cuatro retiros se deben a fallas mecánicas. Mantener el carro del año pasado ha dado una sólida ventaja a nivel de prestaciones, pues no hay que perder tiempo en comprender cómo funciona un chasis nuevo y ese tiempo se puede invertir en la preparación de un material que ya se conoce, pero ¿no debería también tener un efecto positivo sobre la fiabilidad?
Honda Estamos de acuerdo en que ninguno de los dos Honda lució en carrera, pero mantenerse con solvencia en el justo medio del pelotón, no lejos de Alonso, ya es un salto sustancial de calidad para un team que hace un año nadaba en las profundidades y en la mayor de las confusiones. Button, al menos, pudo mostrar que está en forma y que sus rendimientos superan a los de Rubinho, que no pareció muy por debajo del inglés. Button pudo conducir una carrera sin mayores azares hasta la meta, generándose ya los primeros rumores acerca de su renovación por dos años. Rubinho también terminó la carrera sin problemas, logrando mantener a raya a Fisi (que le siguió de cerca) mientras no perdía pie con Nelsinho y dejando a años luz a los Williams, pero quizá por poner interés y sal al asunto, se ganó una nueva penalización que le hizo perder una posición con Fisichella y acabar 13º. Dos Honda en meta, sin duda algo se ha logrado, pero frente al espléndido 4º de Trulli, no parece tan halagador a pesar del sensible progreso en relación con 2007. Sin embargo, la mano de Brawn se nota ya.
Super Aguri No seamos muy exigentes, considerando los avatares vividos por la valiente escuadra de Aguri Suzuki quien parece tener sus días contados al frente de la gestión, pese a que diversos especialistas informan que parte del negocio de venta incluía mantener al ex corredor nipón al frente y conservar las plazas de trabajo. Ahora parece que tanto Aguri como Audetto saldrán del team según los nuevos dueños vayan encontrando reemplazos. A falta de más noticias sobre la venta, bajo el plano deportivo la cosa fue mejor de lo que pudo haber sido, pues nuevamente Sato y Davidson no monopolizaron la última fila (debido a las travesuras de Nakajima) y el nipón pudo enfrentar en iguales términos a los Toro Rosso, calificando 19º. En carrera ambos pilotos demostraron que conducen autos gestionados por un team en plena transición, así que no vale la pena añadir gran qué. En realidad han logrado una hazaña que merece millones de aplausos y titulares; garantizar la continuidad del team en F1 sin interrumpir su presencia en GP. No es poco.
Force India He acá un carro destinado a luchar con los Aguri por no quedar último y que, a lo sumo, podía aspirar a subir dos puestos en la parrilla debido a los pocos test invernales de los japoneses. Cualquier posición en meta en las poquísimas ocasiones en las que el material no se rompiese en las primeras vueltas, siempre sería la última y distanciados por varias vueltas. Ese es el escenario más optimista que podía esperar un team que es el más pequeño del circo y, encima, cambia de dueño con más frecuencia de la que algunos team cambian de pilotos. Sin embargo, Fisichella apenas falló por 42/1000 la entrada en Q2, quedando de nuevo 17º en parrilla (si se considera que su mayor aspiración era la 20ª plaza, se comprenden mejor los progresos) y mostrando tal cara de decepción en box que resulta fácil ver hasta qué punto se siente comprometido en esta tarea. En carrera, el único regalo que tuvo el romano fue la penalización a Rubinho, que le hizo ganar una posición. Aun así, acabar 12º a una sola vuelta, entre 17 autos en meta resulta halagador, mucho más cuando ambos Williams estaban detrás y da mucho que pensar ver que quien precedía a Fisi en meta, por apenas un puñado de segundos, era Nelsinho… La prestación de Fisi se ve realizada por la de Sutil, que como en Australia logró revolotear en mitad de pelotón e incluso durante los primeros giros estaba delante de Fisi. Verle 12º en Australia podía ser, para algunos, obra del choque múltiple de la primera curva, pero lo mismo ocurrió en Malasia. Todo mérito de gente como Mike Gascoyne, Mark Smith o Gian Fisichella, cuyo trabajo para Renault contribuyó enormemente al gran nivel de este equipo en 2005. Ahora los exSpyker saltan desde la última posición hasta mitad del pelotón y encuentran allí a unos Renault que vienen retrocediendo desde las espaldas de BMW, cuando defendían los cetros de 2005 y 2006. ¿Y si tenemos aquí al Burj Al Arab de la F1, nacido de la nada? McLaren Mercedes A un año de su espectacular tapón a los Ferrari, propiciando el triunfo de Alonso, la edición actual del GP ve a Hamilton firmar una de sus prestaciones más grises -¿la más opaca?- desde que llegó a F1. Inicialmente veloz, el inglés se fue diluyendo durante todo el fin de semana y Kovalainen según transcurría el evento lucía cada vez más solvente, llegando crecido a la carrera, en la cual conquistó una óptima 3ª plaza, pues no había nada que hacer ni con los Ferrari, ni con Kubica. Hamilton y Kovalainen sufrieron la sanción federativa por haberse interpuesto involuntariamente en los giros rápidos de Alonso y, especialmente, Heidfeld al final de la calificación. El español será un gran beneficiado, pues podrá largar 7º cuando hasta él mismo sabía cuánto había perdido el fuelle por arañar el 9º, mientras Heidfeld –originalmente 7º- pudo haber sido más perjudicado, aunque solo por una o dos posiciones. Largando detrás de Heidfeld y Alonso, Hamilton hizo una salida prodigiosa que eliminó el handicap, colocándose a espaldas de los punteros, como en ensayos. Kovalainen, más veloz que el moreno, lució como pez en el agua todo el fin de semana, mientras Hamilton parecía inusualmente marchito. En carrera, supo desembarazarse rápido de Webber y Trulli, poniendo los cimientos para un sólido 3er lugar en solitario, sin forzar el ritmo en una improbable caza de Kubica, que iba con un motor más fresco. Una carrera madura que le premia con su primer podio plateado en su segunda salida. Hamilton, en cambio, se mostró opaco en su acoso inicial a Webber y aunque éste iba más ligero, se limitó a esperar su prematuro reposte tras haberlo intentado “empujar” un poco en las primeras vueltas. Una vez fuera el australiano, el moreno intentará construir un gap adecuado para superarlo virtualmente y había conquistado ampliamente su objetivo antes de repostar, pero una rueda recalcitrante ocasionó un retraso en box que acabó con el esfuerzo y le puso nuevamente tras Webber, teniendo otra vez que esperar al reposte del australiano para tener pista libre. Muy posiblemente el inglés haya cuidado su motor, muy exigido en Australia, pero aun así le faltó picante frente a un auto claramente inferior. Después de desaparecer definitivamente Webber, Hamilton destapó el saco de las esencias y sin despegarse de Heidfeld (que le siguió fielmente durante toda la carrera) remontó espectacularmente sobre Trulli, pero ya era demasiado tarde para arrebatarle la 4ª plaza, por lo cual el retraso en pit le costó exactamente un puesto en carrera y un punto en el ranking, que aun domina aunque solo con tres unidades sobre Kimi, que le descontó cinco de golpe, y Heidfeld, sobre quien ganó una. Y Kova está también por allí…
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