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A lo largo de los años la receta local para dar espectacularidad a un
trazado que no impone (o imponía) grandes retos al pilotaje ni era
especialmente exigente con las máquinas o la puesta a punto, ha venido
funcionando; la modificación al tramo inicial, añadiendo la hoy famosa
"arena Mercedes", ya es mítica pues si se toma mal, o si se intenta en
mal modo superar algún rival, las consecuencias pueden ser nefastas, en
forma de un abandono, un toque con otro auto o un desliz fuera de
trayectoria que no acabará con la carrera de nadie, pero engullirá
valiosos instantes; la antigua chicana Veedol, al final del veloz tramo
posterior, también ha venido ganando arcenes menos permisivos que
obligan al piloto a afinar muy bien el manejo en esa zona, pues
golpearlos para frenar el auto y acomodarlo en la curva terminará
destrozándolo y si se usa con más hincapié del debido el freno o el
cambio, se acaba con ellos, como bien aprendió Kimi Raikkonen en 2005.
Aparte tan válidas revisiones, desplazar la prueba hacia el segundo
semestre hace que la lluvia no sea rara en algún momento. Si el GP de
Canadá se hizo interesante cuando una serie de ingredientes
"artificiales" (Safety Car, penalizaciones y accidentes en pista)
mezclara las cosas, ahora podemos hablar de ingredientes "naturales" (la
lluvia y la configuración de la pista, que forma una olla en la entrada
de la Arena fácil de llenar de agua y con drenaje desigual) que
igualmente mezclaron las cosas. Luego de la carrera, sin duda la mejor
de la temporada aunque con muchos espacios para hacer señalamientos al
reglamento, llega el veredicto sobre el enésimo caso de espionaje que
sacude al circo, ni vencedores, ni vencidos; si no aplica aquí el refrán
aquel de que "cuando veas las barbas de tu vecino arder", seguro cabe la
parábola bíblica que habla de quitarle al hermano la brizna de paja que
tiene en un ojo.
En GP2 Venezolanos al poder
Pastor Maldonado firmó un desempeño sólido con su Dallara preparado por
Trident, sucumbiendo al duelo con Hirate, pero mostrando los progresos
en la puesta a punto y la preparación de las carreras, alzándose 5º por
puntos. Si los pilotos de iSport y ART se disputan los triunfos, el de
Maracay parece haber desplazado al brasileño Senna en el rol de "anti
líder" del certamen.
Nota especial merece el retorno de Ernesto Viso tras un espeluznante
accidente en Francia que junto con los de Kubica en Canadá y Hamilton en
Nurburgring está siendo minuciosamente analizado por las comisiones de
seguridad y médica. Viso obtuvo el visto bueno médico sin mayor
problema, pues pese a estar casi ocho meses inactivo, no ha descuidado
ni un segundo su formación física y mental. Su regreso ha estado
sazonado con una circunstancia particular; estrenar un chasis totalmente
nuevo en un team que por envergadura solo puede atender un solo auto a
fondo, el del joven Javier Villa, que ha logrado un ajuste prodigioso
gracias a las indicaciones que Viso ha sabido dar a los ingenieros del
team. El bautizo de un chasis incluye el rodaje y el ajuste del setup,
tanto general, como el fino. Básicamente eso habría hecho el venezolano,
trabajar en los ajustes finos del carro y acostumbrarse a sus reacciones
al tiempo que reencontraba el cockpit de un carro más potente y efectivo
que los F1 de hace dos décadas. Acabó 14º su primera carrera tras
reencontrarse con los duelos en el pelotón y terminó buen 8º el domingo,
a solo 19" de su novel compañero, que gana por segunda vez. Ya Racing
Engineering siente la positiva presencia y experiencia de Viso en la
puesta a punto. El primer objetivo, volver, ya está logrado con honores.
El próximo es terminar el rodaje y ajuste del auto para apoyar al team
en la búsqueda de resultados para Villa… y para él.
Mc Laren Mercedes: Todos contentos… ¿de verdad?
Ecclestone había predicho que lo de Alonso era un slump y habría sido
muy triste verificar que hoy dos cetros no significan necesariamente
jerarquía en pista. Habríamos preferido ver el duelo directo entre el
íbero y un Hamilton que vuelve a dar una demostración impresionante, más
allá del resultado, pero el íbero tuvo una gran tarde. Si actuaciones de
Alonso como la de Bahrein, Canadá o Sepang este año merecían –y merecen-
el calificativo que recibieron las que el año pasado tuvieron Pedro De
La Rosa y Juan Montoya por haber logrado resultados similarmente
mediocres con un carro peor al del íbero, actuaciones como la de hoy le
revindican (al menos por lo hecho en pista) con la afición y, esperemos,
consigo. Su tarde no tiene mácula (y no se trata del hecho de haber
ganado o no), con un acoso eficaz, una actitud de nunca renunciar y una
posición alerta que le llevó a aprovechar la oportunidad que le dio la
lluvia. Su acoso final a Massa fue magnífico, si bien no entendemos
realmente qué le molestó del brasileño en esas vueltas pues cuando se
enfrenta a un piloto muy rápido pero poco fino al volante y que tiene
problemas de agarre, en las últimas vueltas de una carrera (con el
material bien gastado) y lloviendo, en busca de la victoria, es fácil
que las cosas se compliquen. Normalmente si se intenta ganar con audacia
la posición frente a alguien que la defiende con fuerza, lo natural es
patinar bajo la lluvia y que un incidente ponga ambas máquinas –al menos
una- fuera. A diferencia de España, acá había espacio para un ataque al
final de la recta principal, aunque con reservas, pues quedar fuera
habría botado la oportunidad de ganar jugosos puntos sobre el retrasado
Hamilton; pero al igual que aquella vez, aquí tampoco tuvo éxito, si
bien al ser bastante más prudente, no perdió tiempo y luego relegó a
Massa, con una maniobra memorable, llena de fantasía y confiando en la
mayor adherencia de sus gomas para obtener una de sus victorias más
bonitas, tras una actuación en pista sin mácula (salvo quizá su carga
innecesaria sobre Fisichella en el pitlane), aunque no en el post
carrera.
Un Campeón de verdad no está obligado por el hecho de serlo a ganar
siempre, o a no cometer errores. Pero sí a correr con la entrega, pasión
y calidad que exhibió el español hoy. Si hubiera corrido de este modo
tan generoso, tan de Campeón, en Bahrein, España, Canadá, USA o Francia,
no habría tenido que apelar a su derecho a ganar por ser quien pone los
patrocinantes como en Mónaco, no habría tenido necesidad de tretas
psicológicas –ni insultos- para batir a un debutante y tampoco habría
llegado con doce puntos por debajo del principiante, sino con una
ventaja que demostrara porqué ha sido dos veces Campeón. Un verdadero
monarca corre así siempre, con o sin rivales al lado, con o sin lluvia.
Alonso lo hace solo de vez en cuando y en coyunturas particulares,
siendo este año su cuarta carrera a lo Campeón tras las de Sepang,
Montecarlo e Indy… ¿Cómo decir que lo hizo bien en Bahrein, España,
Canadá o Francia, aplaudiendo carreras mediocres para lo que hoy se
espera de un súper profesional en el mejor carro del lote? Así, como
hoy, se porta un Campeón de verdad y así debe hacerlo siempre. Pero eso
incluye también el podio, donde aplica otro desaire, para pedir
disculpas públicas cuando sabe que todos le ven (al menos esta vez). Por
lo menos no hubo payasadas que animen a los corredores y piqueros
ilegales en las madrugadas. Por cierto… por lo que respecta a la
historia de la puesta a punto del auto y los dimes y diretes entre los
dos titulares y el suplente ¿acaso hay quien todavía piensa que ese test
de Hakkinen con el auto en invierno y su contratación como asesor e
imagen pública se limitan a su actuación en el DTW y a su rol como
embajador de un patrocinante tratando de enmendar con su imagen pública
tan impecable el conflicto de intereses que muestra la presencia de una
bebida alcohólica como patrocinante en una disciplina del deporte a
motor?
Hamilton llegó a Alemania con gripe, con sus reflejos afectados por el
uso de antigripales. En los libres llevaba un ritmo de todo respeto,
superior al de Alonso y similar al de los Ferrari, cuyo nivel no daba
para otra cosa que no fuera un doblete aplastante. En calificación iba
directo a concretar ese nivel y con parciales de Pole sufrió las
consecuencias de un fallo en box; su rueda delantera derecha estaba
incorrectamente apretada y el interior del neumático rozó alguna pieza
destrozándose. El choque, casi perpendicular, fue inevitable y fuerte,
suficiente como para aturdirlo. Asistido por los médicos en pista y
evacuado en helicóptero, se dedicó a reposar y se acostó temprano, pero
ni el golpe colaboró para aliviar su catarro, ni el catarro permitió que
las consecuencias del golpe desaparecieran con la rapidez típica en los
atletas. Además, la carrera fue bajo lluvia. Seguramente estaba en forma
para correr, pero no al tope de sus facultades y mucho menos para una
carrera tan complicada; de haber sabido los comisarios que sería así,
quizá no le habrían concedido el visto bueno para competir.
Largando 10º, el inglés no tuvo problemas para mostrar algo que no
siempre Alonso ha conseguido con el McLaren; lograr buenas salidas en
este carro, sin depender del control de tracción que, en Renault, había
hecho pasar al íbero como un superdotado en estas lides. Tras ganar
cuatro plazas en la largada, el moreno supo esquivar hábilmente a los
BMW Sauber cuando se enredaron y se colocó 4º tras Alonso. De haber
seguido así, habría ganado, pero la lluvia batiente le involucró en un
incidente que le envió a la cola y luego fue víctima inocente del
acquaplaning en el charco que se creó en la primera curva, en el cual
patinaron seis rivales más. De ellos fue el único que permaneció en su
auto y seguramente también el único cuyo auto no sufrió consecuencias, a
diferencia del de Sutil (tocó duro el muro), Liuzzi (tocó de espaldas a
la grúa), Button, Rosberg, Sato o Speed. Por ello fue puesto de nuevo en
pista, una vez se decretó la suspensión provisional de la carrera
(seguramente no habría ocurrido de haberse solo indicado la salida del
SC para neutralizar la carrera), obviamente una causa clara de fuerza
mayor. Seguramente habría ocurrido en tiempo muerto y, de haber tomado
puntos "gordos" se habría desencadenado toda una serie de
elucubraciones, como las que le devolvieron a Fisichella una victoria en
Brasil 2003 ganada en pista, pese a que al momento de suspenderse la
carrera su motor había reventado. Que fuera justo o no dejarle correr
solo puede establecerlo quien haya revisado los cronometrajes vuelta a
vuelta y es que si una carrera se detiene con bandera roja para ser
reiniciada, seguramente ocurrirá con los parciales acumulados hasta dos
vueltas antes de ser parada. Por eso ganó Fisichella en Brasil 2003 y
seguramente algo habrá tenido que ver en el tema Hamilton en Nurburgring,
lo cual es un regalo que nos ha hecho la introducción del cronómetro
"tipo basket" en F1, acabando con lo que hasta entonces era normal; la
carrera en mangas, con resultados por suma de tiempos, que solo lograban
confundir a la gente. Difícil opinar pero igual Hamilton está rindiendo
a un nivel que hace pocos años solo se alcanzaba en F1 tras tres o
cuatro años de militar en la disciplina y cuestionar que ésta haya sido
una carrera mala para él por no haberle ganado a Alonso o por haber roto
su seguidilla de podios, o por haberse ahogado entre la lluvia y la
confusión del box sería igual que criticar a un kindergarterino que se
atreve a resolver un problema de derivadas y equivoca la secuencia
final.
De vuelta en pista y con la carrera reiniciada, Hamilton tenía una
vuelta menos y la largada lanzada, con SC, le permitió reordenarse tras
el pelotón en la última plaza justamente por exigencia de ese sistema de
cronometraje "tipo basket" que cuenta el tiempo en pista efectivo de
cada piloto gracias a un sensor (¡qué confusión lo del inglés, incluso
en su box!). Su equipo, entonces, intentó una jugada audaz que, de
resultar, podría devolverle al pelotón de cabeza; apostar que pudiera
mantenerse con gomas de piso seco mientras la pista drenaba y recuperar
su desventaja mientras sus rivales paraban a cambiar sus gomas de
lluvia. De haber permanecido el SC una vuelta más, habría acertado, pero
éste entró en box (el procedimiento protocolar del SC incluye dar un
giro con la coctelera apagada para avisar al pelotón, pero esta vez se
respetaba el procedimiento de largada lanzada) sin que el team lo
esperara. Con una vuelta más, el británico lo hubiera logrado, tal como
demostró su ritmo en lo sucesivo; bien cargado de gasolina, cubrió casi
media distancia sin repostar, a un ritmo casi 1" por vuelta mejor que
los líderes y +4" más rápido que Trulli, que le precedía. Pero la pista
drenó de inmediato, los autos pararon pronto a cambiar gomas y el bravo
Lewis veía impotente que, pese a ser más rápido que Alonso y Raikkonen
por medio segundo en cada vuelta y tres décimas más veloz que el líder
Massa, las condiciones de pista no le permitían recuperar esa tremenda
desventaja inicial. Había alcanzado la 8ª plaza cuando Dennis le
advertirá por radio que Alonso intentaba acercarse a Massa y el inglés,
jugando por el equipo, reducirá su ritmo para intentar bloquear al
Ferrari y acercárselo a su compañero. La jugada, empero, quedó evidente
y los federativos obligan a Hamilton a dejarse pasar, exhibiendo de
inmediato la bandera azul. No lo sabía, pero estaba perdiendo un tiempo
precioso que luego Briatore supo ganar en forma brillante cuando, en el
momento en que empezó a llover de nuevo, manda a sus carros a cambiar
gomas prematuramente. Al final, Lewis era +2" más rápido que Fisi, que
apenas pudo aguantar dos giros (y pensar que Alonso tuvo casi veinte
para pasarle en Francia y no pudo), pero ello le garantizaba a Kova el
colchón necesario para resistir al moreno. Pese a la gripe, al golpe, a
rodar con el muleto (que no estaba rodado) y pese a los fallidos
experimentos del box para hacerle recuperar, el inglés vuelve a ser
impresionante, al menos para quienes evaluaron sus prestaciones puras.
Pierde diez puntos, pero a diferencia de Alonso en Canadá o Francia, no
pierde la cara. Y tampoco la punta del Campeonato. Ahora, con Ferrari a
27 puntos y ambos plateados separados por apenas dos unidades, podemos
decir que el mundial realmente comienza.
Renault: Briatore salvó el día
En una carrera tan truculenta era menester que la experiencia de
Fisichella (autor de grandes carreras en esta pista con Jordan, Sauber y
Renault) fuera un gran activo, pero el romano se vio batido
espectacularmente en prestaciones por Kovalainen y, como en Hungría el
año pasado, comprometió sus chances de pescar en río revuelto al salirse
solo, sorprendido por la falta de agarre (algo de lo cual un experto,
sobre todo uno de su calidad, sabe cuidarse muy bien). Kovalainen
evolucionó muy bien en la zona de puntos, logrando a base de habilidad
pura mantenerse delante de unos BMW Sauber mejores. Sin embargo esta vez
también los RedBull, con el mismo motor, mostraban una mejor solución a
nivel de chasis y mejor dirección de box. Al final, la clara carencia
del Renault en prestaciones hizo sucumbir frente a los BMW Sauber y al
Williams de Wurz. Hamilton, a base de velocidad pura, también había
logrado desplazar a Kova de la zona de puntos tras un ardoroso duelo con
Fisi, que no se lo puso fácil. Entonces llegó la lluvia y mientras Lewis
perdía tiempo tratando de hacer el teamwork para que Alonso alcanzara a
Massa, Flavio intentó jugar a todo o nada, pudiendo Fisi salvar en
cierto modo la tarde con un breve pero eficaz bloqueo al extremadamente
superior Hamilton cuando ambos venían con gomas para piso mojado y la
causa gala suma un punto duramente ganado. Buen trabajo… pero RedBull,
con igual motor y menos presupuesto montó un carro en el podio y puso al
otro 5º, luego de ayudarle a ganar 15 plazas en pista con una magnífica
dirección desde box.
Ferrari Rojos de pena…
En circunstancias normales esta era una carrera en la cual Ferrari no
podía recoger menos que el doblete. Incluso lo era en estas truculentas
condiciones meteorológicas. Ello explica la franca decepción de Todt,
Schumacher y Massa, pues un 2º detrás de un McLaren, era poco botín ante
las expectativas iniciales de un 1-2 con Hamilton marcando pocos o
ningunos puntos. La largada -y pese a que la obsesión de Massa por
opacar a Kimi como sea, estuvo de nuevo a punto de poner a ambos McLaren
delante- fue correcta y Kimi sencillamente se tragó la entrada a box.
Distraído quizá por su equipo vía radio, demasiado concentrado quizá en
los retrovisores, comprometido por el discreto comportamiento del
Ferrari sobre piso mojado o seguramente con un poco de todo esto a la
vez, el finlandés tuvo que saltar la chicana y luego la entrada a box.
Allí perdió la punta y la carrera, pues su gran recuperación desde la
zona media del pelotón una vez reiniciados los juegos no pudo más que
llevarle a espaldas de Alonso, a quien no podrá pasar pese a tener un
auto superior. Luego, cuando parecía haberse estabilizado en la 3ª plaza
al acecho, un nuevo duende eléctrico le dejó a pie. ¿Síntomas de la
insistencia de Todt en darle un auto mejor a Massa? ¿Cómo un team como
Ferrari puede dejar ir las carreras en detalles como estos?
Massa, mientras todo iba según lo calculado en Ferrari, fue soberbio.
Pero cuando volvió la lluvia y los cálculos virtuales dieron paso a la
garra del piloto, se diluyó. Ciertamente su carro tenía un
comportamiento peor sobre mojado, muestra de que McLaren contempló en
los reglajes de sus dos autos la posibilidad de lluvia durante la
carrera o, al menos, lo hizo más que Ferrari. Ciertamente su defensa de
Alonso fue ardorosa y llena de garra, deportiva incluso pese al toque.
Pero algo de fantasía al volante no habría sobrado y siempre estamos
hablando de perder una carrera en las últimas vueltas, tras haberla
dominado. En 1995 Alesi perdió en similares condiciones con Schumacher,
pero el francés había logrado, gracias al clima, mantener en punta todo
el tiempo a un carro que en circunstancias normales solo valía el cuarto
o quinto puesto. Felipe hoy tuvo el mejor carro y pudo haber concretado,
cuando las circunstancias eran más favorables, una ventaja superior
sobre el español de la que acumuló. También pudo haber defendido mejor
la que tenía, pero sus 7" los perdió en un parpadeo.
Recuerde que lo leyó por primera vez acá; hay una pugna interna en
Ferrari, donde una franja del team encabezada por Todt, se empeña en
apostar por Massa a expensas directas de Raikkonen. Montezémolo ha
reaccionado imponiendo a Todt que convoque a Raikkonen a todos los
ensayos privados que se pueda y que, en definitiva, le de de una vez por
todas las facilidades que requiere todo profesional para adaptarse
totalmente a un nuevo equipo, una nueva visión de empresa y un auto
totalmente diferente. Razones por las cuales el vikingo gana en Francia
e Inglaterra tras unos positivos test en Silverstone. Tendrá Montezémolo
quizá que obligar ahora al equipo a atender al auto del vikingo con el
mismo detalle que se atiende al de Massa, que sigue teniendo el mejor
Ferrari que el team puede armar (como todo el año). Por lo pronto, la
pugna entre Montezémolo y Todt solo ha hecho que Massa y Raikkonen se
repartan los puntos, favoreciendo la escapada de McLaren en el ranking,
que araña dos puntos inesperados y se pone a +27.
¿Y en cuanto a la lluvia? ¿Veremos a Ferrari llegar al extremo de buscar
disculpar la prestación de Alemania alegando que gracias al espionaje en
McLaren supieron antes que llovería y denunciando que las predicciones
climatológicas que Todt tenía en su escritorio aparecieron
misteriosamente en el escritorio de otro ingeniero de McLaren?
Honda: Sin mucho que decir
Luego del punto marcado por Button en Francia, el propio piloto quitó
méritos a lo dicho por Nick Fry, diciendo que los progresos
cuantificados no hacían siquiera viable pensar en luchar la 8ª plaza en
otras carreras. Quedó ratificado en Inglaterra y en Nurburgring, con los
Honda encuadrados por los Súper Aguri en calificación, donde Button y
Barrichello emparedaron a Sato y Davidson. En carrera, cuando la lluvia
habría permitido pescar en río revuelto, Button fue inocente y pronta
víctima del acquaplanning en la primera curva, seguramente ayudado por
un carro que siendo inmanejable en seco, es peor en mojado. Barrichello,
en carrera, mostró que el V10 Honda empuja como los mejores, pero
también que el chasis es totalmente impredecible, para quienes vieron el
acoso de Hamilton al brasileño por la 10ª plaza. Gil De Ferrán renunció
a seguir bregando contra dos modos de pensar diferentes (un gringo
tratando de dirigir una empresa mitad japonesa y mitad británica) y Nick
Fry, como quería, asume el mando supremo ya sin el brasileño y sin
Willis, que entra a RedBull. La buena noticia es que Button y
Barrichello fueron renovados por un año al menos. Y es que sin la
experiencia y entrega de estos veteranos, habríamos visto dos novatos
sufriendo por evitar que Spyker estuviera siempre delante de los
ecológicos. Ello les merece la renovación y para Barrichello es una
buena noticia ya que le permite pensar en retirarse con, al menos, un
record (uno que a Schumi le hacía gran gula y que el alemán odiará ver
en manos de su ex compañero), pero para Button quizá no lo sea tanto;
seguir en Honda será una elección obligada ante la falta de otras
oportunidades, ni siquiera ya en un top team.
BMW Sauber Luchas internas
Kubica desesperado por demostrar algo que ya pareciera sabido de sobra;
que tiene unas cualidades al volante de total respeto y mucha
posibilidad de llegar alto en su carrera, si sabe manejarse bien en el
ambiente. Heidfeld, luce efectivo en su trabajo en box pero disperso
anímicamente con el nacimiento de su primogénito y bastante afectado
físicamente con su lesión de espaldas. Ambos parecieran desesperados por
demostrar que, pese a eso, merecen el liderazgo en su equipo y aunque
ello crea una competitiva rivalidad que propicia que ambos rueden en
calificación más rápido de lo que normalmente podrían (a eso, también,
se debe en cierto modo el gran éxito de BMW este año), en carrera
invariablemente terminan enfrentados, tan pronto descubren que su auto
está demasiado aislado en el pelotón; mucho mejor que los Renault y
demás, pero aun lejos de McLaren y Ferrari. El toque inicial de Kubica y
Heidfeld en la pista de casa, justamente debido al frenesí de ambos en
superarse entre sí, fue hasta demasiado prematuro y pudo haber acabado
peor de no haber aparecido la lluvia y el Safety Car. Seguramente afectó
al equipo poniéndoles detrás de los RedBull, a los cuales no podrían
alcanzar durante toda la carrera. Y metió en el ajo a alguien que, en
circunstancias normales, no tiene auto para batirse con los bávaros;
Wurz. El duelo entre ambos tuvo momentos álgidos, tanto dentro de pista
como en box, con el polaco batiendo milimétricamente al local en el
reposte final. Heidfeld, además, tuvo una tarde más trabajada que su
compañero, con escaramuzas movidas como la que le opuso a Ralf (se le
metió en forma osada al ver que el rival le abría un espacio) y de la
cual salió milagrosamente sin más que una vibración en su auto tras ser
tocado por el Toyota. Al final 6º y 7º fue un buen botín, dadas las
circunstancias… pero un podio en casa no habría venido mal y era algo
perfectamente al alcance, considerando el rendimiento del auto, lo cual
explica las caras largas del team. En BMW deberíamos tener un mejor
ambiente interno y también verles más arriba en días como este. No en
balde son la tercera fuerza del año. ¡Ah claro! Albert II solo puede
hacer cálculos sobre bases predecibles. Si llueve, quien debe pensar por
el team son sus ingenieros de pista y pilotos, no la súper computadora
instalada en Hinwill.
Toyota: ¿Y entonces?
Trulli y Ralf prometían, luego de estar compitiendo entre sí en ensayos
y calificación, entrando limpiamente entre los diez primeros, con un
nivel impresionante del local, seguramente motivado por correr en casa,
en una pista donde ya ha ganado y buscando un resultado que de una vez
acabe con todos los rumores que hablan de que Rosberg, Heidfeld o Piquet
Jr. tienen ya más de una nalga en su asiento. En carrera, cómplice un
auto con reglajes inadecuados para correr en lluvia, Trulli no es último
solo porque Hamilton está demasiado retrasado pero igual, tras superarle
el inglés, no puede hacer más por salir de una anónima 13ª plaza. Ralf
tuvo más picante que su compañero y peleaba con Heidfeld por los puntos,
pero aunque su equipo le advertía por radio que su paisano estaba cerca,
intentando entrar por cualquier hueco que dejase, Ralf creó el espacio
al tomar más lentamente la chicana que el BMW y luego lo cerró, al
inicio de la recta principal, como si no estuviera allí y como si jamás
hubiera corrido en Nurburgring con lluvia. Cierto, fue un incidente de
carrera e igualmente es cierto que Ralf tiene fama de duro al volante,
pero estas cosas se le aceptan a un debutante, a un inexperto, no a
alguien que busca convencer al circo que todavía merece un asiento…
Red Bull Por fin
Desde hacía tiempo el team tenía nivel, auto y motor para optar a un
resultado conjunto de este calibre. Desde hacía tiempo Newey estaba
enfrentado al delicado equilibro filosofal que exige concebir todo F1;
un auto lo más rápido posible a base de hacerlo sumamente ligero. Un
compromiso difícil de lograr y hace que veamos autos muy rápidos pero
frágiles o autos que, al ser robustecidos para que no rompan, resultan
más lentos de lo que deberían. Una ecuación que Newey había logrado
solucionar solo parcialmente (en parte su empeño con RedBull le permite
dedicar al equipo mucho menos tiempo del que trabajaba en McLaren e
incluso le da más espacio para experiencias extracátedra como su
reciente participación en LeMans, así que para muchos su relación con
los energéticos tiene características de un pasatiempo serio), pero que
pudo acertar -¿por esta vez nada más o por el resto de la temporada con
la ayuda del recién llegado Geoff Willis?- en Nurburgring. Webber, de
nuevo, mostró su gran capacidad en la vuelta lanzada, calificando
maravillosamente 6º. Coulthard de nuevo tuvo problemas de diversa índole
que le ponen entre los gemelos ToroRosso, al final de la parrilla, en
20ª posición.
A diferencia de otros equipos, la lluvia inspiró a RedBull desde el
principio hasta el fin y animó a sus pilotos. Webber hará una salida
correctísima, pero mejor lo hará Coulthard, que saltará de inmediato en
el pelotón al punto de poder rivalizar la posición con su compañero, que
le cerrará el paso como si no fueran miembros de un mismo equipo,
rozando un accidente o un evento como el que momentos antes había
opuesto a los BMW. Luego el equipo olvidará los errados cálculos de
Canadá y atenderá apasionadamente a sus dos pilotos, que no lo hacen mal
en pista. El retiro de Kimi dará el podio a Webber y Coulthard no pudo
con Wurz no por falta de ganas, sino porque al final el Williams era más
rápido, haciendo Webber un gran trabajo al no dejarse intimidar por el
austriaco. Diez puntos de golpe que, salvo la memoria nos falle,
concretan el mejor resultado conjunto de RedBull en tres años. ¿Quién se
atreve a criticar a Newey ahora? Seguramente ahora quedará claro que es
mejor tener un súper ingeniero del calibre del británico trabajando a
horas sueltas, entre uno y otro de sus entretenimientos particulares,
que un ingeniero del montón a tiempo completo.
En el team pequeño pasó lo contrario que en el grande y -luego de haber
calificado entre los últimos, apenas delante de Coulthard- ni Liuzzi, ni
Speed podrían pasar la primera curva (el gringo tampoco pasará de allí,
pues su discusión con Dino Toso solo abrió más las puertas para Vettel,
que será su reemplazo hasta fin de año). Al menos Spyker, un team más
pequeño e igualmente colista, puede aprovechar las oportunidades para
brillar anecdóticamente, pero Toro Rosso no, cosa en la cual los pilotos
tienen mucho que ver. Es de suponer que los progresos del team grande se
traduzcan en más información que haga progresar al equipo pequeño, pero
¿cuándo?
Williams Otro resultado gordo
Rosberg puede que esté en medio del mercado de pilotos, gracias al deseo
de Frank Williams de engordarlo y venderlo ventajosamente para inyectar
dinero al equipo. No es un secreto que la misma necesidad de cubrir el
presupuesto del año entrante haya llevado al veterano Frank a negociar
con Briatore la posibilidad de subir a Nelsinho este año a cambio de
buen dinero, bajando a Wurz al rol de suplente de nuevo, aunque está
sobradamente claro que es el mejor hombre del team británico.
Si bien su larga inactividad en GP ha sido un peso que no ha podido
superar del todo y pese a que el formato de calificación a una vuelta le
ha sido difícil de digerir, cada vez que hay circunstancias que reducen
las consecuencias de salir tan atrás en parrilla, el que brilla por
Williams no es el joven sino el experto, que además ha hecho maravillas
en la evolución técnica del proyecto y en la puesta a punto. Claro en
pista y bien dirigido en box, al final Alex se había crecido tanto con
la lluvia, que pudo aspirar al podio que logró Webber, pero era tarde
para conquistarlo. Igual la 4ª plaza se compara con lo logrado acá por
Heidfeld hace dos años, cuando subió al podio, en los tiempos en que BMW
hacía al team poderoso en el aspecto financiero. Sume el podio de Canadá
y entenderá lo que es un piloto profesional, con talento y experiencia.
Rosberg, entre tanto, fue de los primeros en sucumbir bajo la lluvia
tras calificar con un crono similar al de Wurz. Quizá Toyota está
mirando al piloto equivocado cuando se fija en Nico para reemplazar a
Ralf, pero en esta F1 que paga más el retorno mediático y vive pendiente
de los prospectos de Generación Y, un piloto como Wurz, experto,
talentoso y trabajador no sirve absolutamente para nada; hay por allí
demasiado niño lindo de Generación Y proveniente de países llenos de
patrocinantes dispuestos a pagar lo que cuesten la tecnología,
organización y el trabajo del Fisichella de turno para que sus pupilos
logren lo que gente como Wurz, el propio Fisichella y otros pocos
consiguen a base de talento, experiencia y mucho trabajo.
Spyker ¡En punta!
No puede ser casual. Ya el team había logrado, por obra y gracia de la
climatología, liderar una sesión de ensayos libres con el obediente
Sutil (adivine cuál y mande un mensaje a esta página, para que participe
en la trivia) y de nuevo ha sido lo suficientemente hábil para tomar al
aire otra oportunidad. Albers, debido a su comportamiento, arrogancia y
poca disposición en pista pese a tener ya 37GP disputados, acabó por no
ser simpático ni para sus propios paisanos. Su asiento se le dio a
alguien que realmente merecía esta oportunidad; Markus Winkelhock.
Discreto piloto de las fórmulas de promoción alemanas y la F3, el alemán
nace en una familia que no es adinerada, pero está llena de buenos
fanáticos de las carreras. Su padre, Manfred, fue de los caracteres más
pintorescos y queridos de la F1 en los ´80, cuando todavía era posible
llegar al circo si se tenían más ganas que dinero y sin el apoyo de
ninguna trasnacional. Lo hizo con un team alemán, ATS, creado por el
dueño de la homónima fábrica de rines deportivos y allí hubo un
ingeniero igual de temperamental y genial como él, Gunter Schmidt,
creador de varias de las mejores ideas que hayan aparecido en el diseño
de los F1 en los últimos años, incluyendo algunas de Ferrari en tiempos
de Berger, Mansell y Prost. Con ellos era posible ver a un ATS BMW
(considérele el Toro Rosso de ayer) largamente instalado en el 4º lugar
de un GP (Bélgica 1984) por méritos propios hasta que algo se rompía
debido a que la poca infraestructura del team impedía aplicar adecuados
controles de calidad sobre ciertas piezas. Más luego en el año
Winkelhock tuvo una rabieta con Schmidt, dejando irreverentemente al
equipo, que asumió a su segundo piloto, Gerhard Berger, quien pudo
marcar puntos con el carro en su 2º GP. Manne, así le llamaban sus
amigos, pasó al team RAM de John McDonald en 1985, con unos autos
realmente poco competitivos y nada potentes. Alternaba su militancia en
F1 atendiendo a una fundación de ayuda a la niñez abandonada, a la cual
prestaba su imagen pública para recaudar fondos. También corría en
Prototipos, logrando reunir patrocinio e invitaciones para realizar
carreras en cuanto auto consiguiera. Fue al volante de un Porsche 956
que encontró la muerte en Mosport, Canadá, durante el GP de Endurance.
No estaba físicamente a punto ese día y pareciera que anímicamente no se
encontraba tampoco bien, pero acepto correr muy profesionalmente y su
muerte afectó tremendamente a su hermano Joachim, que intentó mantener
el apellido en F1 en honor a él, aunque no logró pasar de varios
intentos de pre-clasificación y calificación. Igual sembró la semilla de
la competición en su sobrino Markus, hijo de Manfred, quien tenía 5 años
cuando aquel falleció. Con el tiempo Joachim se fue ganando el respeto y
la estima del paddock alemán, donde se le llamaba Jo de cariño (más
luego Smoking Jo, por su forma de sacar provecho a los carros) y llegó a
ser oficial BMW, junto a ases del calibre de Roberto Ravaglia, Riccardo
Patrese y Johnny Cecotto. Relevó al venezolano en el team oficial BMW
que disputó las 24 Horas de LeMans 1999 y ganó esa carrera.
Paralelamente tuteló el crecimiento deportivo de su sobrino, que llegó a
F1 para debutar en su carrera local sabiendo que posiblemente también
será su despedida pues, como decíamos, la familia Winkelhock no es
adinerada.
No era razonable esperar del joven Markus más de lo que dio en
calificación, último con cierto margen sobre el más experto Sutil. Era
previsible, incluso pese a que no era la primera vez que el local se
subía a un F1 (ya había sido tester del propio Spyker o Jordan, en el
pasado, sin impresionar ni positiva, ni negativamente), que tuviera
problemas, pero salvo la falta lógica de capacidad para mantenerse
constantemente al límite del auto, no tuvo mayor contratiempo, tomando
confianza de inmediato con todo. Por ello no se sintió intimidado cuando
el team, apostando en grande, decidió hacerle salir desde box con gomas
rain, sabiendo que la lluvia se desataría justamente tras largarse la
carrera. Con un poco de suerte y sin meterse en problemas, se podría
llegar a mitad de pelotón y quién sabe… total ya es algo que el team
este año ha intentado varias veces con relativo –más bien efímero- éxito
gracias al dócil Sutil. Pero Markus está acostumbrado a las luchas duras
en medio de los pelotones de las igualadas F3 u otras fórmulas de
monoplazas, y sabe qué hacer para evitar los golpes. Lo hizo y
¡sorpresa! Mientras todos los ases patinaban bajo la lluvia, el
debutante con el peor carro del circo se izaba al liderazgo por pleno
mérito, con sus gomas rain y 30" de renta.
Lo que ocurriera luego, salvo Markus creara un accidente por
inexperiencia que tenía poca razón de ser vista su asombrosa progresión,
carecía de importancia pues la hazaña estaba lograda. La carrera fue
suspendida y reiniciada en régimen de neutralización, dándole al novicio
nada menos que siete giros como líder. A la larga fue mejor eso que
dejarle en punta con toda su ventaja, pues considerando que concedía 6"
por giro a los líderes, solo habría aguantado a lo sumo media docena de
vueltas, si no se salía como Sutil. Una vez desaparecido el Safety Car,
cuando era previsible que se pusiera nervioso, el joven fue realmente
obediente y estuvo muy centrado, aceptando ceder las posiciones a todo
el que demostrara tener más máquina, sabiendo estabilizarse entre la 13ª
y la 14ª plaza hasta que su carro acabó rompiéndose pocas vueltas más
tarde. Lo que comenzó como un debut y una despedida podría acabar de
otro modo y aunque el joven Markus no vuelva jamás a disputar un GP, se
podrá dar el lujo de decir que pudo hacer algo que jamás lograron ases
como Alonso o Schumacher; estar tan arriba en una carrera al volante de
un carro malo. Alonso, en sus tiempos con Minardi, veía como un milagro
pasar de último a antepenúltimo incluso si llovía y Schumi ni siquiera
se atrevió. Lo más parecido en tiempos recientes han sido las
fulgurantes largadas de Justin Wilson con el Minardi hace tres años o
ver a gente como Gastón Mazzacane o Marc Gené rodar en 3ª o 4ª posición
durante varias vueltas con un Minardi.
Sutil, en esta ocasión, no tiene mucho para recordar. Más veloz que
Winkelhock en ensayos como era previsible, tomó la largada del modo
regular, sin la apuesta del alemán. Y si otras veces, en carreras menos
difíciles, su inexperiencia le había llevado a subvalorar los límites de
adherencia acabando contra el muro y obligando al team a condicionar su
futuro en función de cuantas veces chocara en lo sucesivo, en esta pista
tan difícil no había razón para pensar que el alemán-uruguayo no se
saliera. Acabó ahogado junto a Button, Rosberg y los Toro Rosso en el
charco de la primera curva. Midland y Spyker tienen en común su precaria
condición económica, pero mientras el team ruso se hacía notar por sus
escándalos, los holandeses suelen aprovechar ciertas contadas ocasiones
para superar su macroscópica y lógica desorganización, brindando
prestaciones como la de Winkelhock hoy, o la famosa sesión de ensayos
libres dominada por Sutil entre otras cosas.
Súper Aguri: Una oportunidad perdida.
Sato, en Nurburgring, ha hecho de las mejores carreras de su vida, pero
la de este año no fue una de ellas. Como Davidson, fue veloz en esta
pista en ensayos, pero no lo hizo en el momento adecuado y ello puso a
ambos "aguris" entre los Honda oficiales, para decepción de Audetto y
Suzuki, que esperaban más. En carrera tampoco brillaron mucho, pero del
mismo modo no fueron vergonzosos. Sato se salvó por poco de ahogarse en
la curva de la primera vuelta a inicios de carrera y tras ser rescatado
rodó con Davidson entre la 11 y la 13ª posición hasta su retiro.
Davidson se mantendrá en carrera y no se meterá en problemas aun
acusando los rigores de competir en condiciones así de truculentas,
acabando penúltimo, delante de Trulli y detrás de Barrichello. Hubiera
sido más lógico esperar que el "exploit" de Spyker y Winkelhock lo
viéramos en Súper Aguri, pero las carreras son las carreras y las que
son, como esta, pasadas por agua, hacen que los cálculos y previsiones
previas valgan menos que lo que ocurre en pista.
Unas palabras finales
En el regreso de esta columna a su habitual lugar en la página virtual
de F1 más leída de Venezuela y Colombia (digamos que el motivo de la
ausencia fue vacacional, pero también tiene que ver con la adquisición
de un fantástico Sunbeam Alpine de 1962), un servidor desea agradecer
sinceramente el respaldo de tantos y tantos cibernautas de todo el mundo
y habla hispana, que se suman a esta cita, haciéndola tan exitosa y
referenciada entre los medios que cubren la F1 en este país después de
la TV. Un éxito que compartimos con los señores Rubén De Almada y Ruder
Rueda, con el Sr. Oscar Reyes, con los moderadores y con lo que hoy por
hoy es una de las comunidades de foristas más sólida y activa de la red
digital nacional, no solo en el tema del automovilismo deportivo.
Julián Afonso Luis
julian.afonso@pasionf1.com
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