UNO POR UNO: GILLES VILLENEUVE
Julián Afonso Luis

Fernando Alonso: Imparable
En contraste con la vergonzosa actuación de 2005 y la poco exitosa de 2004, el español fue imperial, haciendo valer que la experiencia en su sexto año F1 (quinto con Renault) es un grado. Amparado con un material muy correcto que nuevamente vuelve a tener ventaja tangencial en el aspecto “gomas” (Michelin claramente favorece a Renault sobre McLaren mientras Bridgestone ve con tristeza que no siempre Ferrari y Schumi este año han acertado al elegir compuestos), el español puede hacer la diferencia y voltear las cosas a su favor. En Renault, claramente, su infraestructura, medios y estructura funcional está configurada en torno a atender un solo auto, que lógicamente seguirá siendo el del español hasta consolidar la renovación de ambos cetros. De nuevo Alonso sale a buscar el resultado desde los ensayos y con una carrera toda al sprint maximiza sus oportunidades y hace paulatinamente perder pie a Kimi y a Michael, siendo quizá el primer sorprendido al constatar que, como decía Michael, Ferrari era menos fuerte de lo que pensaba. Muy mal deben ir las cosas para que no renueve su corona dándole ganador en Francia. Básicamente el plan es llegar a la fatídica pausa de verano –cuando no podrá hacer más test y solo pilotará durante los GP- con suficiente ventaja en puntos para compensar que durante la última fase del campeonato deba descubrir las innovaciones en los propios GP. Resultado; una victoria luchada metro a metro en un GrP del cual poco se podía especular acerca de su ganador, como demuestra que Michelin desplegara antes del weekend canadiense una campaña mediática notable, incluyendo uniformes y todo para su personal, alusiva a su 100ª victoria en Grand Prix, o como demuestran las celebraciones igualmente en Canadá, del 100º aniversario del primer Grand Prix de la historia, también ganado por un Renault calzado Michelin.

Giancarlo Fisichella: El peso de una mala largada
En la víspera lucía más cómodo en el trazado que Alonso. Si bien el español no tenía problemas para dominar cada ensayo, el romano usualmente le estaba delante buena parte del tiempo e igualmente ocurrió en calificación, cuando solo en última instancia fue relegado por su compañero, lo cual no impidió a Renault monopolizar la primera fila. Tras la calificación pareció más optimista que de costumbre y hasta dejó escapar un tímido “tutto va bene, puntiamo a vincere” (“todo está bien, apuntamos al triunfo”) pero en la largada volvió a fallar y aunque ello no le hizo caer al fondo como en Australia, sí comprometió su carrera ya que perdió posiciones con Kimi, Trulli y Michael a los cuales pudo acercarse, sin superar. Al final fue hilvanando las vueltas, tratando de asegurar el resultado tras los tres grandes y eso fue todo. Otra carrera digna del segundo Renault y otra muestra de la inconsistencia del romano, más rápido que Alonso y más capaz en la puesta a punto, pero físicamente menos sólido y a años luz de la capacidad del íbero de mantener ritmos altos y homogéneos de carrera.

McLaren Mercedes: Vencidos, derrotados, aplastados, relegados…
A inicios de GP Kimi parecía poder relegar a Fernando y ganar la primera del año, pero según transcurría la prueba y el agarre a la pista se hacía más truculento, quedaba patente que sería un asunto de gomas así que el privilegio del cual Renault goza gracias a sus paisanos de Michelin hará la diferencia. Kimi irá teniendo cada vez menos agarre y ello, en un auto naturalmente subvirante como el MP-4/21, tarde o temprano traería consecuencias… hasta la última vuelta el finlandés había logrado minimizarlas, pero al final ni siquiera su habilidad al volante pudo hacerlo y allí acabó –como en Inglaterra- la esperanza de siquiera ser 2º, si bien como él mismo dijo hoscamente “cuando no se gana, ser segundo o tercero es la misma tontería”. Peor suerte tendrá Montoya, claramente acusando la presión que Dennis ha colocado sobre él y su futuro… tras una conversación en la cual Dennis habría esbozado una propuesta de contrato a muy corto plazo –un año- y con pocas expectativas salariales, sin mayores garantías de material, atenciones y similares, el colombiano habría avanzado una nueva contrapropuesta de dos años y opción, por la mitad de lo que ahora cobra. El rechazo del team pareciera haber obligado al propio piloto a considerarse públicamente fuera ante los medios de su país. En el GP, la zozobra atenazó a Juan todo el fin de semana, mostrándose frenético y nervioso, pese a lo cual tuvo un auto en la línea de lo que el team le ha venido dando todo el año. Con él logró plantear una buena estrategia y fue notablemente rápido –casi tanto como Kimi- si bien su puesto de calificación no lo demuestra. Su carrera fue al ataque y teniendo un monoplaza eficaz, trató de contactar la punta de inmediato a base de ser intimidador en el pelotón. Colándosele por dentro a Michael antes del tramo de “La Concordia”, el Kaiser prefirió dejarle pasar y el colombiano intentó lo mismo con Nico –un novato- que prefirió el cuerpo a cuerpo con las consecuencias que todos sabemos. El colombiano pues venía por dentro y aunque Nico tenía media nariz delante tras un vibrante cuerpo a cuerpo durante los últimos instantes, también le iba a ser difícil tomar la curva por el exterior y batir al colombiano. En el caso del finlandés-alemán, consecuencias de su inexperiencia en este particular trazado y en el caso de Montoya, un riesgo que pudo haber evitado ya que necesita resultados con desesperación para asegurar un volante en 2007. Tras caer a la cola tras el toque con Nico, el McLaren comenzó a hacerse rebelde, pese a lo cual el colombiano comenzó a ganar posiciones; iba 12º, tras recuperar seis plazas y estaba contactando con quienes le precedían, pero el subviraje congénito, que tan poco le va a su pilotaje a base de colocar la zaga y corregir con acelerador y volante, volvió a traicionarle. Las cosas podían ponerse peor pues Massa le relega en el ranking. En Canadá Montoya estaba obligado a hallar respuestas de futuro y sumó otra serie de eventos que le comprometen más aun.

Ferrari: De nuevo vencidos
Canadá es tradicionalmente favorable a los rojos; incluso en el desastroso 2005 les deparó un excelente resultado conjunto con Michael 2º. Cábala que se repite pues Michael recoge otra valiosa escolta tras una carrera difícil con un auto imperfecto, gracias mayormente al postrer despiste de Raikkonen. La nueva normativa sobre alerones, en busca de evitar vivezas con piezas flexibles (la historia sin fin) puso al team italiano de cabeza, probando múltiples configuraciones de un modo empíricamente impropio de esta F1 y del habitual y planificado “saber hacer” Ferrari. Era obvio que los rojos dependían de un mayor aporte de su componente humano que del organizacional y ello, sabiendo qué bien van en todo lo que supone calcular virtualmente una carrera, les deja fuera desde el inicio. Bajo esa perspectiva, la carrera de Michael sobre un asfalto poco adherente y con unas gomas que otra vez no fueron las mejores que Bridgestone llevó (los japoneses tendrán este año más de una palabra sobre el hecho de que Ferrari siempre opta por el menos válido de los varios compuestos que llevan a cada pista) terminó bastante mejor de lo que inicialmente podía pensar. Massa estuvo lejos de los punteros aunque volvió a mover la tabla superando a Montoya en el ranking ¿es el brasileño realmente tan dispar? ¿Ferrari ya apostó a volcarse a un solo auto, como Renault y McLaren, además de hacerlo en un solo piloto como desde que tiene a Michael? Quizá lo patético fue que Michael dijera que con diez vueltas más “todo hubiera sido más interesante” pues antes del incidente de Villeneuve que obligó a la salida del Safety Car (cuya presencia los McLaren temen) estaba tercero y lejos…

Toyota: Puntos para Trulli, por fin
El espejismo del año sin puntos y la amenaza de un noveno cero consecutivo pesaban sobre Trulli que, de nuevo, exhibió porqué se le considera el más rápido del circo para una vuelta. Esta vez trabaja duro con sus ingenieros y cuidando claramente sus gomas, como su larga experiencia determina se debe hacer en Canadá. El italiano se construyó metódicamente su carrera y la suerte le ayudó, firmando una bonita prestación. Al inicio su habitual testarudez para dejarse pasar y la paulatina caída de rendimiento del Toyota se confabularon para cerrar el paso a Michael y Fisichella, dañando sus estrategias. Luego Trulli logró encontrar su ritmo y consolidó un gran 6º que sabe menos a gloria que el 3º perdido en Mónaco por poco, pero que acaba la cadena de ceros al hilo, haciéndole iniciar optimista la segunda mitad de campaña, fresco con la renovación que garantiza al menos dos temporadas con Toyota y posibilita una tercera.
Ralf, por su parte, no tuvo un auto particularmente equilibrado, comenzando su calvario desde los ensayos. Toda la carrera se peleó con su falta de agarre, su desigual frenada y la caída de rendimiento, creando situaciones que hicieron más difícil aun la carrera para todos, incluyendo la incomprensión con Villeneuve que costó al canadiense un magnífico resultado en casa. La meta, en este caso, es una íntima satisfacción al saberse capaz de obligar al auto a llegar al final por mucho que se empeñase en lo contrario.

Williams: Otra vez con las manos vacías
En una pista que exalta el pilotaje con garra y mesura, Frank pensaba recoger puntos con Webber, pero el australiano pronto encontró un auto inexplicablemente poco competitivo. Apenas pudo hacer algo, calificando atrás y manteniéndose bajo perfil en carrera, incluso encuadrado por los RedBull-Toro Rosso, claramente detrás de los BMW. Nico, en cambio, pareció encontrar la fantasía para interpretar el agarre de la pista, escurriéndose hábilmente entre sus rivales para conquistar una excelente posición de salida y atreviéndose a tutear a gente como Michael y Montoya. Con el bogotano tendrá un incidente que pudo haber evitado, pero madurará su aprendizaje. Una actuación corta, pero intensa. Ante la evidencia del toque con Montoya, donde no hubo culpa de uno u otro, alguno en los stands declaró con ironía “hubiera sido mejor dejar que Montoya se autodestruyese solo” Michael lo hizo, pues lleva seis años compitiendo con el fogoso Juancho. Nico, en cambio, lo está conociendo y pagó la novatada.

Honda: Tras la confusión, más confusión.
Button, ante las críticas por su bajón de rendimiento, pareció resucitar pero ante lo logrado en años anteriores, cuando él y su team flirteaban con la Pole, lo conseguido en 2006 fue lisonjero; quinta fila con Barrichello. El brasileño esperaba mucho de una pista donde siempre hace buenas carreras, pero ante la evidencia de los resultados, era mejor negocio el segundo Ferrari. El inglés sucumbió a última hora con Coulthard, tras una carrera en la cual siempre estuvo cerrando el pelotón puntero. Resultados que expresan el nivel de un team que inició con grandes expectativas la campaña pero dentro del cual se ha armado una cacería de brujas tras las frustradas esperanzas; Button, hasta hace poco inexpugnable, comenzó a lanzar señales a Williams certeramente respondidas por éste y los crecientes cuestionamientos a gente como Nick Fry y Geoff Willis acaban con el reemplazo de este último por un técnico nipón.

RedBull: Puntos por tercera vez
Coulthard, tras unos ensayos relativamente buenos, tuvo que cambiar motor y pese a que arrancando último no esperaba mucho, pudo recoger un buen resultado en una pista que se le da muy bien y donde perdió una victoria en 1997. Remontando en el pelotón, el nada auspicioso último lugar se fue trocando en una apetecible 8ª plaza, que da al team su tercer resultado puntuable del año y coloca al escocés al abrigo de las acusaciones de quienes opinan que no tiene garra, en la ruta de una renovación quizá por dos años. Klien rodó relativamente bien, pero no pudo concretar mucho y entre los Toro Rosso, Speed rodó inicialmente ante Liuzzi, pero frente al punto de Coulthard, las circunstancias de carrera y las altas expectativas puestas sobre el americano justo en las pruebas cuyo retorno mediático en torno suyo deben justificar su contratación y su futuro en F1, no parece suficiente. Liuzzi, por su parte, parece estar ganando su renovación pues da espectáculo en carrera y es muy popular en box.

BMW Sauber: Lástima el final
Desde los prometedores tiempos de Kubica el viernes (¿está cerca la contratación del polaco como reemplazo de Villeneuve para 2007?) quedó claro que BMW tenía aspiraciones legítimas en Canadá, donde tradicionalmente la escuela de diseño Sauber ha funcionado y donde la potencia extra de los motores alemanes daría buen juego. Ambos titulares se vieron bien desde el inicio, justamente a espaldas de los top ten e incluso con posibilidad de inmiscuirse entre estos en la parrilla a poco que las cosas se dieran, lo cual no sucedió por muy poco en el caso de Villeneuve, extraordinariamente motivado en casa y esperando que no sea su último GP local. En carrera, siempre con el picantísimo y efectivo Villeneuve adelante, las máquinas suizo-bávaras rondaban entre el 5º y el 8º, con clara tendencia a estabilizarse entre los ocho primeros. Al final, desembarazados de Button y Massa, los boxes se abandonaron al entusiasmo animando a Villeneuve a ir por más, mientras Heidfeld le precedía no lejos. Solo que en una pista hirviente y de irregular agarre hubo dificultades e imprevistos adicionales como Ralf, que toda la tarde se peleó con su auto, haciendo partícipe a todos sus colegas de los problemas que tenía para domarlo. En una de esas Jacques se lo topó cruzado y por esquivarlo quedó en la franja sucia de la pista, donde pese a sus esfuerzos solo pudo esperar impotente a que la brillante tarde acabara con un duro golpe con el muro que obligó la salida del Safety Car y ayudó a que Michael subiera al 2º a expensas del desconcentrado y agotado Kimi o que Coulthard rubricara el 8º detrás de Heidfeld que sí ve la meta, dando dos nuevos puntos a la causa que quizá sepan a poco considerando las expectativas iniciales y el magnífico rendimiento, pero que son la gloria mirando lo que ocurre en Williams y Honda. Los alemanes ya son 5º del ranking y rondan la veintena de tantos…

Midland: A falta de rivales
Mientras duró en carrera, Sato se mantuvo entre los autos rusos, pero tal prestación pudo verse falseada por el incidente entre los Midland nada más iniciar la carrera, que obligó a Monteiro a realizar una larga parada en box para reemplazar su ala. Un rumor fue el supuesto interés de BMW en Albers justo mientras Theissen deshoja la margarita entre si subir a Kubica o renovar a Jacques un año, pero salvo eso y nuevos nombres que añadir a la lista de aspirantes a comprar el team, poco más puede decirse.

Súper Aguri: Igual…
Montagny, con el segundo auto del team más novel, rodó poco, pero Sato luchó pudo entre los últimos hasta que su mecánica cedió. Considerando que el Arrows modificado y con cuatro años a cuestas se tutea con los Midland diseñados el año pasado, no lejos de los ToroRosso de última hornada, es hasta mucho. ¿Cuántos segundos por vuelta daría un SúperAguri Honda a un Ferrari F2002 con el V8 de Maranello y modificado según los actuales reglamentos? La respuesta avergonzaría los enormes presupuestos de I&D dispuestos por los top team para cambiar de auto todos los años…


Julián Afonso Luis
julian.afonso@pasionf1.com

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