UNO POR UNO: MONACO
Julián Afonso Luis

Fernando Alonso:
Magistral. Un nuevo ejemplo de lo que significa ser el hombre que determina que una máquina competitiva, pero ligeramente inferior a la más efectiva, sea o no victoriosa. La experiencia es un grado y luego de dos actuaciones flojas en Mónaco (el choque contra el riel en 2004 cuando escoltaba a Trulli -en punta con un auto igual- y la errónea preparación del auto en cuanto a suspensiones y gomas que obligó en 2005 a hacer un manejo “heroico” hasta la cuarta posición final con un auto que correctamente ajustado habría ganado sin problemas) esta vez el español fue impecable en la puesta a punto, estableciendo el ritmo de carrera y manteniendo a raya sin vacilar (incluso durante su segundo stint, cuando su set de gomas no era tan competitivo) a un Kimi Raikkonen superior, que con un auto igualmente superior, intentaba rebasarle con todos los medios limpios posibles y que hasta el momento de su abandono tenía una carta a favor; debía repostar después que el español con gran posibilidad de conseguir el pase virtual. Que lo hubiera logrado o no, nunca se sabrá porque el retiro de Mark Webber y la entrada del Safety Car achicharró literalmente a los McLaren, con consecuencias nefastas para el finlandés. Eso y que Michael Schumacher hubiera perdido su Pole, sin duda benefició al español. ¿Suerte? Definitivamente no. Y en caso que alguien pensara que sí, habrá que decir que la suerte es algo que también debe saberse buscar y aprovechar. El español lo hizo y, de nuevo, rompe la banca con una nueva prestación de Campeón. Por segunda vez consecutiva bate a un Schumacher sin duda superior y, en esta ocasión, también hace buen uso de su material para estar delante de un temible Raikkonen, dando a Renault y Michelin un triunfo “en casa” particularmente significativo para esta última por el fallecimiento trágico de su CEO, el afable Edouard Michelin. Veintiún puntos de ventaja muy bien merecidos, margen que si logra mantener hasta el verano -cuando será forzosamente apartado de los programas de test de Renault- será difícil descontar para cualquiera considerando que esta Fórmula 1 premia los segundos lugares con apenas dos puntos menos que las victorias. Esta vez argumentó como en otras ocasiones que perdió la Pole por culpa de un rival, cosa que por una vez es cierta. La anulación de los cronos de Michael (decisión que los detractores del español habrán atribuido al hecho de que el comisario encargado de tomarla era paisano suyo) le devolverá lo que parecía estar en condiciones de obtener en el último minuto de la calificación, pues incluso habiendo levantado el pie quedó a 0.06 milésimas de la Pole. Sin embargo… con Michael largando entre los primeros ¿hubiera ganado igual?

Ginacarlo Fisichella:
Siendo uno de los perjudicados por la maniobra final de Michael en calificación y encima penalizado por una obstrucción a Coulthard que arruinó la brillante jornada del escocés, el romano debe conformarse con largar en quinta fila. Llegará 6º y ciertamente Alonso, Montoya, Coulthard y Barrichello habían calificado delante por lo cual esta vez el resultado podría estar justificado por la estrechez y dificultad de la pista o por el enorme tráfico, en el cual se movió con soltura regalando a los televidentes algunos electrizantes pases (los retiros comenzaron bien pasada la mitad de la prueba) pero ¡vamos! Michael largó último y quedó a 2” del podio, una decena de segundos antes del romano. También había superado limpiamente en pista a Coulthard y a Barrichello, pero al final quedó detrás de ellos. La estrategia, la inesperada entrada del Safety Car y las características del circuito pueden afectar pero…
¿Lo peor? Que a base de 5º y 6º lugares sin brillo, trastabillando en medio del pelotón, Fisichella es 3º en el ranking por puntos. Eso sí, con menos de la mitad de los puntos ganados por Alonso. Sentarse en el carro a esperar resultados fue una táctica que a Alonso dio dividendos el año pasado porque no había oposición, pero ahora que la hay, se deben salir a buscar los resultados. La renovación con Renault ya casi firmada, le otorga tiempo suficiente para atender los negocios personales a fin de preparar su no muy lejano retiro… pero la verdad es que con un top team, un auto competitivo, un año extra de contrato y el apoyo del team, podría rendir un poco más. Renault, Michelin y Flavio quisieran darle el cetro al romano pero, como dice el propio Flavio “hay que hacer que las cosas pasen” y en F1, simpatías aparte, se invierte para ganar así que Renault, a falta de los resultados de Fisichella, maximiza su inversión con Alonso. Difícil pensar que Fisi, a este ritmo, pueda superar en puntos a su compañero antes de la pausa veraniega, cuando teóricamente este será apartado de los test privados. ¿Cuál es el problema de Fisichella este año? No es una cuestión de adaptación al team, que ya conoce. Tampoco es falta de rapidez pues en carrera (como otras veces en el año) ha sido tan rápido como Alonso cuando no tiene obstáculos delante. Es falta de oportunismo en ensayos y carrera, no saberse colocarse en el lugar adecuado en el momento propicio, no tener un ritmo constante y adecuado… Ser mentalmente menos sólido que Fernando tiene que ver, pero también cuenta que el hombre que visita Enstone con más frecuencia para motivar al team es el español y el que trabaja todos los días del año para ser Campeón es el español. Como en 2005…

Kimi Raikkonen:
Esta vez el McLaren Mercedes era –junto con los Ferrari- el arma absoluta en Mónaco. ¿A qué se debe el milagro considerando los flojos resultados de Nurburgring o España? McLaren siempre suele presentar el mejor compromiso en Mónaco y este año no fue la excepción. Kimi condujo muy bien, aprovechando perfectamente el potencial de su máquina. Se sacó un pase de fábula en Massenet a expensas de un mini parpadeo de Webber y atacó larga y sistemáticamente a Alonso en todas las maneras posibles sin ninguna maniobra sucia. Tenía aun una baza estratégica que jugar pues tenía más gasolina que el español y podía intentar el pase virtual en los segundos repostes, tras haberlo intentado sin éxito en la primera detención cuando su team trató de sorprender al íbero. Pero la carrera acabó 10-0 a favor de Alonso. ¿Qué pasó? Webber, que les seguía de cerca, rompió su motor a 1/3 del final y obligó a la salida del Safety Car. En ambos McLaren la temperatura subió alarmantemente e instantáneamente el auto de Kimi quedó KO, como había ocurrido el viernes. Luego en McLaren informarán que el nuevo sistema de refrigeración instalado en los autos era más efectivo, pero aun debía madurar. Visiblemente molesto por la enésima falla de fiabilidad y la enésima oportunidad perdida en consecuencia, el finés retrasaría al máximo su regreso a los stands y finalmente decidiría no reportarse y pasar la rabieta en el yate de unos amigos antes de ir a su apartamento. Esa unidad actual entre el piloto y su equipo podría ser otro signo adicional de lo que será el futuro.

Juan Montoya:
Tras casi media campaña luchando con un auto subvirante que le va poco o nada a su estilo de pilotaje, finalmente Juan logró domarlo y conseguir que le obedeciera, igualando a Kimi Raikkonen con el mejor resultado que cada cual ha conseguido para el team este año. Un inicio incierto de carrera con un pilotaje impreciso e irregular debido a la poca amalgama entre auto y piloto, preludió un intermedio que encontró al colombiano menos incómodo, pudiendo por ello acercarse a los tres punteros. Luego, cuando llegó la hora de abrirse camino entre los rezagados, volvió a quedar patente la poca sintonía entre Montoya y el chasis –pese a la nueva suspensión- rompiéndose un poco la cadencia. Finalmente la entrada del Safety Car hizo subir al cielo la temperatura de motor y frenos, abogando Montoya por la prudencia. Una vez retirado el Safety Car y superados los dos rezagados que le separaban del español, la diferencia era superior a 12” y considerando la poca confianza en la integridad mecánica, más la ventaja sobre el 3er clasificado (Trulli) el bogotano decidió con inteligencia levantar el pie (aunque no tanto como para perder la concentración, como en Bélgica el año pasado) y asegurar el resultado, para él el mejor del año, justamente en una pista que no perdona errores y que salvo en su debut le ha visto hacer buenas carreras. Los pilotos al estilo Montoya, que trabajan como locos y hacen todo tipo de peripecias para obligar que una máquina no apta a su pilotaje les obedezca, pertenecían al pasado; hoy funciona más el estilo Michael, trabajar para indicar al team cómo construir un auto apto a su modo de conducir y que exalte sus habilidades enmascarando sus debilidades. Juancho finalmente domó la máquina y ello demuestra que sigue siendo un piloto capaz de hacer ganar a cualquier carro, pero durante el mismo largo tiempo que le tomó hacerlo (sin que ello garantice que siga siendo así en el futuro) gente como Michael ha indicado al team cómo construir un auto con el cual pueda ganar sin tener que domarlo. Por ello el alemán y el español son campeones…

Michael Schumacher;
Lo del Kaiser en Mónaco ya es tragicómico. Desde 2001 está a punto de igualar el record de triunfos de Ayrton aquí y aunque ha sido el más fuerte en Mónaco desde entonces, no ha podido ganar. En 2002 fue un manejo al cerrojo de Coulthard, al cual no tuvo más remedio que escoltar a 1”. En 2003 el tráfico y una posición inesperadamente mala de largada le dejó 3º. En 2004 fue una distracción con Montoya cuando iba líder y tras el Safety Car. El año pasado nuevamente una posición inusualmente mala de largada a raíz de un accidente inesperado en ensayos…
Este año el maleficio parecía a punto de caer y Michael se adaptó muy bien al trazado desde el inicio, haciendo progresar velozmente al auto. La Pole era suya pero en la última curva y en el último minuto de sesión su auto se le escapó ligeramente. Michael, hábil hasta al capitalizar los errores, decidió justo entonces quedarse allí luego de evitar el toque con el guardarriel y ello dañó las vueltas lanzadas de los pilotos de Renault entre otros. En el pasado tal cosa hubiera quedado como una de las tantas “malicias” de Michael no sancionadas pero hoy, muestra de que los tiempos están cambiando, el alemán fue penalizado con la eliminación de todos sus tiempos lo cual le apartó de una victoria más que segura. Sin querer emitir opinión personal alguna, el argumento esgrimido “si hubiera golpeado el guardarriel no hubiera sido sancionado” pareciera señalar que si Michael hubiera querido efectivamente rubricar su Pole de ese modo, hubiera impactado el riel y causado un leve daño a su auto, pero tras el error de trazada el alemán justamente frenó bruscamente para no chocar contra nada. ¿Fue a propósito? ¿Se está volviendo viejo el Kaiser? Quizá he allí la clave de todo y este tipo de eventos podría ser la diferencia entre la decisión de irse o quedarse. Cosas en apariencia banales que al igual que ocurrió en su momento a gente como Fangio, Hill, Hunt, Lauda, Piquet e incluso Hakkinen, les hizo ver que ya su tiempo había acabado.
Su carrera, partiendo desde el fondo y culminada a solo 2” del podio pese al tiempo represado detrás de gente como Button, con vuelta rápida incluida, solo resalta la impresión de que Michael tenía todos los números para ganar. Pese a todo la gran experiencia y clase del alemán le dan la 5ª plaza (y si la carrera hubiera durado unos pocos giros más, sin duda el podio), lo cual reduce las consecuencias del fallo a perder seis puntos con el español; margen considerable para un pretendiente al cetro pero menor al que señalaban las perspectivas iniciales con Michael último y Alonso primero. De nuevo Ferrari y Michael muestran ser la dupla más sólida del mundial, pero de nuevo Alonso y Renault salen victoriosos del enfrentamiento directo. El año pasado no fue Alonso el que ganó el cetro, sino los esfuerzos de Renault y Briatore en pro de recoger una corona que Kimi y McLaren fueron perdiendo poco a poco. Este año Alonso disputa de tú a tú la corona con Michael y este, aunque es el mejor piloto y tiene el mejor material, ha dejado que el español le tome limpiamente 21 tantos de ventaja. Y lo más simpático… con su mismo método.

Felipe Massa:
Salió penúltimo delante de Michael tras un pasón de frenada en Sainte Devote al calificar. Llegó 9º a una vuelta tras superar una docena de autos. Su ritmo no fue malo, no tocó los rieles y no cometió errores. Michael, empero, llegó 5º y bastante más adelante. La experiencia es un grado y, sin duda, Mónaco tampoco es de las pistas que más le van al brasileño que, empero, este año termina sin sufrir incidente alguno en carrera. Es bueno y va mejorando… pero no es Michael.

Toyota:
Con autos bien ajustados en ensayos, los pilotos sabían que en Mónaco tenían una oportunidad de compensar con su habilidad y experiencia la falta de competitividad del material. Trulli lució constantemente brillante y con una carrera bien medida dejó claro que sigue siendo de los mejores en condiciones como las del Principado, que muestran verdaderamente el valor del piloto cuando este no tiene la ventaja de estar en punta. Estaba a punto de consolidar una soberbia 3ª plaza, pero un fallo hidráulico le traicionó a solo cinco vueltas para concretar la hazaña y firmar el primer resultado del año.
Ralf, por su parte, lució menos incisivo que Trulli en ensayos y acabó muy pronto fuera de combate. En carrera luchó sistemáticamente con el tráfico, no fue indemne a los azares y comenzó a remontar lentamente tratando de mimar el material al máximo. Eventos que le hicieron quedar muy distanciado del italiano e inmerso en el segundo pelotón pero que al final le permitieron marcar otro punto. Lento, pero seguro.

Williams:
Prestación mayúscula de Webber, usualmente a gusto en Mónaco. Su ritmo fue vivísimo y al ataque luego que un leve titubeo en Massenet tras la largada le hizo perder la escolta con Kimi. Aun así siempre tuvo en la mira al dúo de cabeza y su equipo le animaba constantemente a presionarlos. El entusiasmo de los mecánicos Williams al verse de nuevo entre los mejores les hizo por un momento perder la dimensión de las cosas y en vez de seguir animando a su piloto comenzaron a exigirle perentoriamente superar a sus rivales. La queja tajante del australiano por radio “Hago lo que puedo” fue preludio del fin, nuevamente por la falta de fiabilidad del conjunto. Una rotura que causará la salida del Safety Car y el recalentamiento de los McLaren con consecuencias nefastas para Kimi. Frank y Patrick dirán que en función del nivel de competitividad del conjunto esperan más de Webber pero este, igualmente, tiene el derecho a recibir un auto que no se rompa a poco que se le exija de veras. Quizá con los motores Toyota el asunto mejore. ¿Las felicitaciones públicas de Briatore a Mark? Un estímulo hacia un piloto que contractualmente es su empleado…
Rosberg, por su lado, no acabó bien su primera experiencia monegasca en el circo. Un pilotaje atento le mantuvo en el grupo de Barrichello, Coulthard, Trulli y compañía hasta que comenzaron los juegos estratégicos, pero esta vez el joven no salió tan beneficiado como en las dos ocasiones en las que ha tomado puntos. Por cierto, el último piloto Williams en ganar en Mónaco antes de Montoya fue papá Keke, quien en el principado recordaba con deleite la hazaña de 1983. Y un dato que señala que en F1 no siempre las varas que miden a los pilotos y a los sucesos según sea la fase de carrera en que ocurran son las mismas; Webber se quedó en la subida a Massenet y ello obligó a la salida del Safety Car. Rosberg, en cambio, se quedó exactamente en el mismo lugar donde Michael cometió su pecado de los ensayos… pero el comisario íbero encontró todo normal y no sacó el Safety Car, ni penalizó a Rosberg con la excusa de que si no chocaba con el riel cualquier detención en pista por causa mecánica o humana podría considerarse “intencional”. Para algunos no habrá diferencia, pero pregunten a Raikkonen qué piensa…

Honda:
Se esperaba un gran resultado de los japoneses y este, en cierto modo, llega con el brillante 4º de Rubens Barrichello (un drive thru por no activar en el pit lane su limitador de velocidad durante el segundo reposte le hizo perder posiciones con Trulli y Coulthard, costándole el podio) gracias a una carrera bien planificada y mejor pilotada por un hombre que hace valer su experiencia pero que, además, pudo jugar su revancha con Michael por lo ocurrido el año pasado en esta pista y en cierto modo por los años en los que por contrato debía darle prioridad en Ferrari. Button, 11º, mostró que el material es fiable, pero salvo complicar la vida a Michael a inicios de carrera, poco más hizo en una pista que hace dos años le vio acabar 2º.
El resultado de Rubens, empero, va tomado con pinzas. Primero porque un RedBull quedó delante batiendo milimétricamente a la compleja maquinaria nipona en estrategia. Segundo porque los grandes rivales, Toyota, estuvieron muy cerca del podio con un auto técnicamente inferior ya que Trulli ocupaba con solvencia la 3ª plaza –a raíz de la distracción de Rubens- hasta que su auto se dañó. Tercero porque si el nuevo objetivo desde Nurburgring era aspirar al 3er lugar del ranking relegando a los problemáticos McLaren, Mónaco es claro en su veredicto; tres puntos menos que los ingleses señalan que en el team falla el componente humano más que el técnico. Igual el resultado de Rubens es el mejor que ha conquistado para el team y supera el 5º lugar conseguido hace poco. Muestra de que el brasileño ya está totalmente adaptado al team. El percance que le costó el podio -pensar que activó el control de velocidad cuando realmente no lo había hecho- más que error puede considerarse uno de esos episodios de mala suerte que pasan a todos. Quizá a la vista del gran trabajo de Rubens en el Principado, la Fortuna quiso devolverle al final de la carrera algo de lo que previamente le había quitado, en forma del retiro de Trulli y el desquite con Michael, que sin duda le gustó más que haber subido al podio batiendo a otro piloto.

RedBull:
Sin duda la veteranía es un grado y más en una pista donde las cosas no se pueden medir y planificar con tanta precisión como en la mayoría de los trazados del mundial. En el caso de Coulthard, Mónaco ha sido uno de sus circuitos fetiches, con dos victorias limpias y la edición de 2001 que debió haberle deparado otro triunfo. El auto no es gran qué, pero en complicidad con Newey se encontraron buenos ajustes y se trabajó para asegurar la integridad de gomas y mecánica, pensando en mantenerse en pista lo más posible. Un estilista como Coulthard puede hacer estas cosas a la perfección si se lo propone, todo le salió bien y el premio, aumentado con los retiros de Trulli, Webber y Kimi, fue un estupendo 3º ante Barrichello, a quien superó virtualmente un rato antes. El resultado, que da a RedBull su primer podio, iguala los mejores resultados de Jaguar que hizo 3º con Irvine en 2002. Se veía venir, pues desde los primeros ensayos Coulthard estuvo entre los mejores siempre y en la calificación marcó el cuarto crono absoluto aunque su posición de salida no lo reflejara debido a la interferencia de Fisichella. Klien le precedió por buena parte de la carrera, mostrando nuevamente su habilidad, pero la poca fiabilidad del auto (otro fallo hidráulico) y quizá algo de pie pesado en comparación con la delicadeza mostrada por Coulthard, evitaron ver dos RedBull en los puntos. Curioso que Coulthard haya cedido a la ridícula frivolidad de ir al podio monegasco con una capa roja para dar gusto a su patrocinante, algo que no hubiera permitido Rainiero, pero que ha traído mucha cola publicitaria de la que gusta a RedBull. Entre los Toro Rosso tanto Liuzzi como Speed estuvieron bien, aunque el team ha entendido que el “sistema F1” le ha condenado a escoltar a los Midland y Súper Aguri solo por tener un V10, sin importar las mejoras que hagan en el resto del auto. Así ¿para qué trabajar e intentar buscar más? Mejor hacer lo necesario para ocupar ese lugar con dignidad, sin evitar que los pilotos muestren su valor. Así ha sido y Mónaco fue el mejor Grand Prix del año para los dos team de Mateschitz.

BMW Sauber:
De nuevo los hombres de Theissen hacen el milagro. Esta vez Heidfeld trajo dos puntos más a la causa, premio a una carrera atenta y bien llevada que permitió subir posiciones en el pelotón, además de ser el mejor piloto BMW en el ranking por puntos. Tener un material confiable también permite ganar plazas a expensas de quienes tienen autos menos sólidos y ello hizo que los bávaros ganaran tres lugares a costa de Webber, Raikkonen y Trulli. Villeneuve iba cerca de Michael a inicios de carrera y pudo mantener el ritmo durante un rato antes de dejarle pasar sin problemas, pero más tarde será sancionado con un drive thru por superar bajo régimen de neutralización y eso le hará perder plazas que no podrá recuperar, dejando que Heidfeld marque los puntos. En la carrera particular con Williams, Theissen va ganando… por buen margen.

Midland:
El veloz Albers pudo esta vez orientar su vital ímpetu y se mantuvo lejos de los incidentes que suelen perseguir a pilotos que, como él, siempre se atreven a flirtear con los límites. Monteiro, menos rápido y más constante, hizo que algunos rivales tuvieran fricciones al doblarlo. Ambos Midland lograron nuevamente lo que otros team se sueñan; acabar en meta. Toro Rosso apenas está un poco más adelante y ya Monteiro comienza a creer en la posibilidad de lograr un milagro que en 2005 repitió dos veces; marcar puntos a poco que las cosas provoquen el retiro de autos más rápidos pero menos confiables, cuyo ritmo casi es capaz de mantener. Sin embargo hay que tener cuidado, el propio ímpetu de Monteiro que trata de sacudirse esa etiqueta que le tilda “lento pero seguro” casi le cuesta caro al team en la propia largada. El alerón roto del portugués en el intento de superar a Albers realmente fue muy poco tributo considerando lo que pudo haber pasado. El tiempo perdido en box fue el que, finalmente, evitó que Tiago pudiera hacer otra cosa que remontar desde el propio inicio.

Súper Aguri:
De nuevo los ortodoxos monoplazas nipones no se vieron relegados al final de la parrilla, lugar curiosamente ocupado por los autos más competitivos del fin de semana, los Ferrari. En carrera Sato y Montagny pudieron durante un tiempo tutearse con Albers y hasta algo más. El japonés dio muchas vueltas pero acabó sumando su segundo retiro al hilo mientras Montagny se vio involucrado en una escaramuza mientras luchaba con los demás al fondo del pelotón; pese a que la aerodinámica trasera de su auto (y quizá algo más) se viera alterada por el choque, acabó su primer GP al tercer intento.

Julián Afonso Luis
julian.afonso@pasionf1.com

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