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Considerando lo importante del fin de semana emiliano para la historia
del automovilismo deportivo venezolano, bien vale la pena alterar el
orden habitual de esta nota.
Ernesto Viso:
Finalmente ha ocurrido lo que tenía que ocurrir, lo que debió haber
ocurrido el año pasado. El caraqueño recibió una máquina técnicamente
capaz de seguir el paso a las punteras y pudo añadir el ingrediente de
genio, de talento natural, de habilidad, que debe exhibir todo corredor
que aspire a militar regularmente en Fórmula 1 o más que eso. En Imola
los autos de ART, de ARDEN y el de Nelsinho Piquet eran más punteros,
pero finalmente fue el venezolano quien se impuso con un auto que en las
manos de un competente profesional como Scott Speed el año pasado, tenía
un lugar tras los dos grandes team. ¿Por qué? Precisamente por esa
diferencia entre el profesional extra-bien preparado de altísimo nivel y
el que, además de esa preparación, añade el genio, el talento natural y
el deseo de ganar.
Así puede explicarse que en una pista donde, con palabras del propio
Michael Schumacher, “no se puede pasar”, el venezolano pudiera dar
hábilmente cuenta de gente como Timo Glock, con experiencia Fórmula 1 e
Hiroshi Yoshimoto, de quien se habla su pase a F1 en reemplazo de Ide y
también esperaba una oportunidad para mostrar que su valor está muy por
encima del que en 2005 le permitió mostrar BCN Competición. En esos
pases no había una neta superioridad de material pues, de haber sido
así, ni Yoshimoto hubiera visto el podio, ni Glock hubiera marcado sus
primeros puntos en GP2. En realidad el logro se debió a un piloto que
-como no puede hacerlo un simple profesional de las carreras- hace la
diferencia a base de trabajo, garra, profesionalismo y habilidad
natural. Deseo de ganar y la certeza de que se puede hacer con los
propios medios, con la sapiencia de tener la habilidad y experiencia
suficiente para orientar a un team al logro, algo bastante lejano de lo
que hoy hay en Fórmula 1, con tanto Campeón (o aspirante a Campeón) que
sustenta sus ambiciones con muy poco más que sentarse dentro del auto
gracias a su sponsor a esperar que el equipo haga el trabajo de puesta a
punto, interpretar los datos de telemetría, la estrategia e incluso
determinar cómo pilotar.
En la carrera del sábado, Viso superó estoicamente los inconvenientes
encontrados en ensayos y supo hacer rendir el duro trabajo del team,
logrando recuperar de 12º a 6º. Lástima la leve divagación en pista
pues, sin ella, hubiera podido dar cuenta de Nelsinho cuando este se
quedó sin frenos al final, pero incluso así el resultado fue
extraordinario considerando lo estrecho del trazado y la posición de
largada.
En la carrera del domingo, la inteligencia del piloto se nota de
inmediato. Alguno habrá tildado en Fórmula 1 de inteligente la actitud
de correr detrás del rival esperando que rompa, pero la verdadera
inteligencia en estos casos la mostró Viso, presionando a sus rivales y
estudiando con certeza los lugares donde podía meterse, descolocar la
línea de carrera de ellos, hacerles sentir en inferioridad de
condiciones y, en definitiva, atacar para ganar la posición en forma
agresiva pero limpia. Un gran susto (para quienes lo vimos en pantalla)
el toque con Yoshimoto en la Variante, pero también la satisfacción de
ver, después de tantos años, a un piloto ganar con la energía, la
inteligencia y la agresividad sin la cual hace no tanto era imposible
pensar en siquiera estar en Fórmula 1, pero que hoy pocos pilotos
exhiben en el circo.
¿Victoria aislada? No. Para iSport, team joven pero con ambiciones, de
estructura y pensar típicamente inglés, conseguir la primera victoria
rompe una especie de celofán, de maleficio, al cual pareció habituarse
el año pasado cuando Speed parecía constantemente en condiciones de
lograr buenos resultados, pero no de ganar. La victoria y la forma
apoteósica en la cual ha llegado, con plena autoridad, da pie para
pensar que el team pueda sentirse inspirado y ello será un ingrediente
adicional e importantísimo que el año pasado hizo ver, por ejemplo, a
Nico Rosberg (un piloto rápido y bien preparado como muchos a ese nivel)
muy por encima de la capacidad de su máquina que, no olvidemos, era la
más extraordinaria del lote en esos momentos. ¿Puede ocurrir con Viso
algo similar? Por lo pronto el caraqueño ha mostrado que con una máquina
competitiva puede traer buenos puntos y que tiene bajo su casco la
suficiente habilidad natural, bien canalizada a base de experiencia y
entrenamiento, como para tomar un auto como el Dallara Renault preparado
por iSport, que técnicamente vale para pisar los talones a los ART y
ARDEN, y hacer la diferencia para batir a estos limpiamente en pista y
ganar carreras a poco que las condiciones mínimas estén dadas.
¿Comparaciones con la Fórmula 1? Senna, con el team Lotus o, en tiempos
no demasiado lejanos, Montoya y Ralf con los BMW Williams; autos bien
preparados, en equipos pequeños pero eficientes, cuyos presupuestos y
disponibilidad de tecnología están bastante lejanos de los top team,
capaces a poco que se reúnan las condiciones, de compensar a base de
habilidad la diferencia técnica y de presupuesto.
Fernando Alonso:
En Imola dio otro ejemplo de lo que significa salir a correr para buscar
la victoria y no en pos del mejor resultado posible. Que la haya
obtenido o, como en este caso, que no lo haya logrado, es relativo. Lo
importante es la manera en la cual la buscó; con decisión y no como
tantas veces vimos el año pasado, esperando con parsimonia a que el
rival de turno rompiera para así tomar la punta. Sin duda carreras como
las de Australia e Imola, gánense o piérdanse, son las que se esperan de
un Campeón y las que crean afición. De nuevo Alonso se ha mostrado capaz
de estar a la altura de su máquina y amalgamarse con ella, de usarla
como herramienta y emplearla para expresarse en pista, de merecer ser
considerado uno de los cinco mejores en el circo no por la cantidad de
puntos que marca gracias a su equipo sino por lo que hace en pista. Ha
tenido un par o tres de incidentes al final de la carrera traducidos en
pérdida de segundos, pero estos se deben precisamente al deseo de ganar,
al intento de imponerse poniendo algo de sí pues este año, a diferencia
de 2005, donde la medida del poderío del dueto Alonso-Renault no la daba
tanto el piloto como la debilidad de sus rivales, los constantes
progresos de estos y su propio nivel actual hacen cada vez más difícil
que Renault pueda, como el año pasado, conquistar podios, victorias y
campeonatos sin un verdadero y constante aporte de su líder más allá de
lo profesional.
Aun así, pilotando en gran manera, Alonso no pudo rebasar a Michael en
Imola del mismo modo en que no pudo con Fisichella en Sepang, si bien el
regreso a Europa ha hecho mucho por emparejar el nivel de celestes,
rojos, plateados y japoneses, mermando un poco esa extraordinaria
superioridad técnica que durante las tres primeras carreras mostraron
los franceses. Al final dirá que fue culpa del team por haber equivocado
la estrategia, pero hablando así solo señala quién, en Renault, dice la
última palabra cuando de victorias se trata y reitera que siempre han
sido más victorias del equipo que del piloto. Alonso ha señalado que ha
perdido porque el team ha decidido llamarlo a repostar antes que
Schumacher cuando lo correcto hubiera sido hacerlo una o dos vueltas
después del alemán. Un juicio acertado cuando se ven las cosas desde
fuera, sin evaluar datos. Ahora bien, las decisiones sobre la marcha
relativas a consumos, temperaturas, desgastes y todos los datos que
genera la telemetría vuelta a vuelta y los conocía solamente el team en
esos momentos, viniendo de allí la decisión de adelantar la parada, en
parte buscando sorprender con la estrategia buscando conseguir en box lo
que en esos instantes Alonso era incapaz de hacer pese a que Michael
tenia serios problemas con su tercer set de gomas que le hacían más de
2” por vuelta más lento (tomar la punta) pero también porque la
“ventana” de los consumos no daba mucho espacio como para correr en
pista el riesgo de estar fuera hasta que Michael repostara. Para la
referencia, Viso esa misma mañana, con autos que giraban solo entre 7” y
9” más lentos, capaces de alcanzar casi las mismas velocidades en
ciertas curvas y variantes, sí pudo superar dos rivales aplicando
inteligencia, genio y decisión. Que el español no lo haya intentado
cuando las gomas de Michael hacían agua no fue cuestionado por el team
ya que, obviamente, se cuidan los puntos y en esos momentos Michael
tenía menos tantos que Fisichella o Kimi, así que no era cuestión de
arriesgar un todo o nada por “apenas” dos puntos más.
Si bien el resultado es mágico considerando la posición de salida y la
amenaza que antes de la largada y durante las primeras fases de carrera
representaban los Ferrari, los McLaren y los Honda, el Campeón no ha
resistido la tentación de declarar que “le hicieron perder”. No habrá
sido la primera vez en la cual el español termina sus carreras diciendo
que “me ha salido todo bien” cada vez que gana y achacando a alguien la
culpa cuando no es así. En Imola fue, según él, que el team equivocó el
reposte. En Australia, cuando Fisichella le batió limpia y elegantemente
en ensayos pese a su gesto soberbio frente al romano, achacó haber
perdido un puesto en primera línea a la interferencia de Heidfeld. En
Sepang igualmente achacó la diferencia en meta entre él y Fisichella a
que le echaron demasiada gasolina ¿y las declaraciones previas a la
carrera cuestionando el nivel de atención que Renault le ha dado desde
su ingreso al team con la consiguiente reprimenda y obligación de
retractarlas públicamente? Definitivamente… saber ser un Campeón no es
una cuestión de hacer buenas carreras y marcar muchos puntos, es una
actitud.
Giancarlo Fisichella:
¿Por qué todo le ocurre a él? Fernando Alonso armó un gran barullo ante
los medios señalando que Fisi tendría la primera de las varias
evoluciones de motor que Renault ha planeado este año pero que “no le
importaba que tuviera seis o a lo sumo 7HP extra”. Normalmente los
shakedown de las novedades técnicas los ha venido haciendo el romano por
su mayor experticia en la puesta a punto y ha venido al pelo en Renault
que se pudiera hacer coincidir el momento en que el romano debía montar
una máquina nueva con el debut de la versión evolucionada aunque esta no
estuviera lista del todo. Normalmente los bautizos en pista de las
novedades técnicas suelen coincidir con material al cual le falta
precisamente el roce final en pista para terminar de ponerlo a punto,
razón por la cual el aporte del romano, más preciso al brindar
impresiones a sus ingenieros también por su mayor experiencia, era una
mejor opción que esperar a Nurburgring para que Alonso estrenara el
motor haciendo el rodaje y mientras tanto que Fisichella montara una
nueva unidad en vieja especificación en Imola y Nurburgring, a fin de
estrenar la evolución luego. Recordemos que en Fórmula 1 “time is money”
tal como siempre dice el tío Bernie.
Sea como sea, los cálculos teóricos señalaban que el motor estaba listo
para Imola, lo cual significa soportar sin problemas la distancia aunque
no que a nivel de “mapeo” y entrega de rendimiento, estuviera totalmente
maduro como para optar al triunfo. Ello fue lo que ocurrió y Fisichella
irremediablemente se vio relegado en ensayos para, en carrera, nunca
tener un material capaz de permitirle superar rivales y recuperar el
hándicap. Aun así marcó puntos, lo cual es de aplauso pues el trabajo
realizado con el shakedown del motor permitirá que tanto él como Alonso
lleguen a Nurburgring con todo puesto a punto. Sin embargo ¿cuántos
puntos para el campeonato valió eso? ¿cuál es la diferencia en puntos
con Alonso y con Michael? Como siempre, alguien debe sacrificarse por la
causa y como para Renault la causa por la cual luchar es repetir la
conquista de los cetros, es preciosa la experiencia y habilidad del
romano en lo que respecta a puesta a punto. Ciertamente, cuando el auto
está correctamente afinado y el material no presenta problemas,
cualquier profesional capacitado puede ganar. Pero como usualmente
desarrollar tecnología en pista y ganar carreras no son cosas que pueden
siempre hacerse en paralelo, tenemos los Sato que rompían motores para
que Button trajera el subcampeonato a casa, los Barrichello, Badoer y
Massa que hacían test de larga duración para que Schumacher se ciñera el
record de más carreras consecutivas sin retirarse por una causa mecánica
o la carrera de Fisichella hoy, para garantizar que Renault siga
manteniendo un tren competitivo.
McLaren Mercedes:
Raikkonen es el mejor piloto del momento ¿cierto? Pues en Imola, una vez
más, Juan Montoya volvió a quedar delante lo cual no hace sino elevar la
calidad intrínseca del colombiano, sobre todo sabiendo que las
características del auto no le van a su pilotaje a diferencia de Kimi y
aun así puede sacarle partido, batiendo a su temible compañero. Imola
entregó al colombiano el objetivo que por poco falló en Melbourne, su
primer podio 2006, ayudando un poco a despejar el panorama del futuro
mientras Raikkonen no terminó demasiado lejos pero lo hizo detrás y no
solo del colombiano, sino de Massa. Es indudable que los McLaren este
año son más confiables y robustos que el año pasado aunque no
irrompibles y tampoco lucen tan siderales como en 2005. En ello tiene
que ver el clima en el seno del team, con una situación peculiar entre
Ron Dennis, su socio Manssur Ojjeh y Mercedes más la indefinición del
futuro con Kimi. ¿Qué ocurrirá con Montoya? Dennis ya ha insinuado al
colombiano que podrían seguir juntos por el bien del team (obviamente el
hábil inglés ya da por perdido a Kimi o casi y también sabe que perder
sus dos titulares actuales romperá el hilo de la continuidad técnica con
los riesgos de que le ocurra lo mismo que a Sir Frank cuando Ralf y
Juancho dejaron el team al unísono, lo cual considerando la inferior
experiencia de Alonso en la puesta a punto le pondría casi en posición
obligada de “subir” a Pedro De La Rosa justamente por esa experticia
técnica) pero el colombiano ambiciona conseguir victorias y cetros, no
ayudar a un team a conseguirlas. ¿Se irá o se quedará? En estos momentos
ni el propio Montoya lo sabe, e incluso podríamos añadir que no se trata
de que Dennis lo quiera o no, sino de que él quiera permanecer o no en
un team donde la figura de sociedad con Mercedes luce un futuro
incierto. Entre tanto, nuevamente Montoya delante de Kimi y con casi
tantos puntos como el finlandés. ¿Qué hay de malo? Pues que todavía
ningún McLaren se retrata en lo más alto del podio y ya van cuatro GP.
Si esa es la táctica para ganar el cetro… ¿Nurburgring? Ganar con
ventaja sería una cuestión de honor… por ser en Alemania, por que por
primera vez desde 2001 BMW no será el rival a batir y… por lo ocurrido
con Kimi hace un año.
Ferrari:
Lo que los rojos perdieron por muy poco en Bahrein por culpa del cálculo
de los consumos y del fallo por los pelos de las estrategias de box, lo
conquistaron en Imola con mucho trabajo en equipo en torno a un auto con
muchos cambios en pequeños detalles y con el gran aporte de un Michael
Schumacher que hace valer su experiencia, constancia y habilidad.
Michael, despejando las voces de cierta prensa italiana que especula
sobre su decadencia definitiva tratando de encontrar razones donde no
las hay para sustentar eso, fue impecable y nuevamente hizo lo que mejor
sabe hacer, trabajar en torno a su equipo, determinando qué hacer en
cada fase del Grand Prix y analizando cuidadosamente los parámetros.
Bridgestone debió haber tenido ventaja en Imola pero finalmente no la
tuvo y aun así el alemán hizo la diferencia con su jerarquía. ¿La
verdad? Sigue, con 37 años, demostrando ser el más preparado física y
mentalmente para la Fórmula 1 actual. Como siempre, Michael es capaz de
ganar carreras si tiene un auto capaz de ganarlas y en Imola acaba de
demostrar que aun puede trabajar junto con su equipo para indicarle cómo
construir ese carro que le permita a él ganar carreras. ¿Massa? Una
carrera madura y bien llevada. Obviamente hubo algún elemento de apoyo
al team work que muchos intentan juzgar como un nuevo intento de Ferrari
de imponer “órdenes de equipo” pero que, en realidad, forman parte de lo
que normalmente hace un equipo que busca ganar con el auto que tenga más
posibilidades. El podio, para el brasileño, siempre fue una posibilidad
y prueba de la pasión con la cual lo persiguió está en que lograra
mantener detrás suyo a Kimi Raikkonen. ¿El asunto de los alerones
flexibles? Algo similar a lo ocurrido el año pasado con los sistemas de
llenado de combustible, solo que esa vez BAR Honda sirvió como chivo
expiatorio. Este año la situación política no está tan revuelta y quizá
con la sola advertencia a todos bastará para que regrese la mesura. Si
ello no sucediera en breve, alguno será descalificado para advertir a
los demás ¿quién? El que tenga menos peso político.
Toyota:
Gascoyne se fue y el nivel del team en Imola fue bastante emblemático de
ello… De nuevo Trulli y Ralf vuelven a hacer lo que se espera de todo
profesional de alto nivel si bien nuevamente el italiano padece la falta
de fortuna. De todos modos, por lo que respecta al futuro, Ralf está
firmado a largo plazo y Trulli está tratando ya su renovación con el
team, así que es posible deducir que lo que menos problemas está dando
en el team es el aspecto “pilotos”. Lejos del sueño del podio, como en
Australia, y mucho más del objetivo declarado para este año, ganar un
GP, el team empero pareció estar bien encaminado técnicamente al admitir
y enfocar sin problemas su gran dificultad de inicios de año, que por
cierto le es común a otros team; la dificultad de hacer que las gomas
tomen temperatura. Pero ¿ese no es un problema que ya para Toyota puede
casi ser tildado de característico? Y además ¿el departamento técnico
conseguirá la estabilidad necesaria para mantener el team al ascendo?
Honda:
La 5ª plaza y los cuatro puntos “sacrificados” en Australia para
permitir a Button aprovechar su potencial como piloto y el del equipo en
Imola parecían bien invertidos en ensayos, cuando Button y Barrichello
estaban justo tras el Pole Schumacher, pero en carrera la falta de
consistencia en las prestaciones del motor, del chasis, de las gomas y
quizá incluso del piloto, acabaron por dañar el negocio. Button fue el
único que salvó la tarde (es un decir) con dos puntos. En realidad la
treta de romper el motor antes de llegar a meta para evitar ser
penalizados en la siguiente carrera, tal y como ocurrió a Coulthard en
Bahrein, no es ilegal, pero tampoco va con el espíritu deportivo del
reglamento así que es plausible que veamos alguna clarificación que en
el futuro impida realizar estas maniobras. De todos modos, si a ver
vamos, la propia Honda pagó el castigo perdiendo cuatro puntos con
Button (tres, si consideramos que ello le hizo a Barrichello sumar los
suyos). Lo cierto es que a todas estas, a trompicones y usando mucho el
método freudiano del ensayo y el error, Honda va lentamente ganando en
prestaciones. Cuando logren hacer que estas sean consistentes y, sobre
todo, cuando logren el equilibro final entre autos, pilotos, chasis,
motores y gomas, ver a Button y Barrichello entre los tres primeros no
será un evento limitado a los ensayos. Aun no ha ocurrido, pero ocurrirá
y de Barrichello depende el tiempo que tarde en ocurrir.
BMW Williams
Algunos chismes de paddock señalan que el V8 Cosworth es, por un pequeño
margen sobre Honda y Renault, el más potente del circo en estos
momentos. La fiabilidad general del conjunto, pese a los incidentes por
exceso de fogosidad del aun bisoño Rosberg que podrían hacer pensar otra
cosa, sigue siendo el punto a resolver. El pequeño Nico sigue teniendo
problemas para reencontrarse con los resultados puntuables tras su
mágico debut barenita, pero Webber se sacó de la manga una bonita
carrera con un excelente planteamiento táctico, una impecable amalgama
con el team y el material más una refrescante sangre fría con la cual -y
sin sus acostumbrados excesos- supo mantener a raya a dos temibles
rivales con autos realmente potentes y calzados con Michelin; el Honda
de Button que había arrancado en primera fila y el Renault de
Fisichella, que pareció haber encontrado un ritmo decente solo al final
del Grand Prix tras el cúmulo de pequeños contratiempos iniciales.
BMW Sauber
La gran jornada de Australia no se repitió en Imola, pero igual
Villeneuve luce voluntarioso y productivo, trabajando con BMW de tal
forma que parece mentira que hace apenas pocos meses el team luchara por
desconocer el contrato del piloto y este a su vez luchara por hacerlo
valer. Los resultados, en una pista que no es de las mejores que le va
al canadiense, con un automóvil en constante evolución, dependían mucho
del nivel de otros equipos y por mucho que se intentó, no se pudo estar
más arriba que en mitad del pelotón. Heidfeld, pese al brillante
resultado de Australia, pareciera padecer algo el ímpetu avasallante de
un Villeneuve que luce rejuvenecido. Esta vez no hubo puntos ni
resultados para celebrar, pero es posible pensar que Imola ha sido para
BMW en su nueva etapa dentro de la Fórmula 1 un nuevo paso hacia
delante.
RedBull/Toro Rosso
Quizá la decepción del año, al menos considerando las muestras de
positiva evolución que han dado McLaren Mercedes y Honda, otros team de
los cuales se esperaba más de lo que han mostrado. En el team grande, el
auto simplemente no camina y ello trastorna los planes del team que
originalmente tenía establecido que el grupo encargado de concebirlo y
realizarlo seguiría atendiéndolo durante todo el año mientras Adrian
Newey dedicaba toda su jornada laboral a integrarse al team y a
desarrollar trabajo de organización del staff técnico y de desarrollo
para los futuros autos, ya en clave 2007. Ahora, en cambio, el brillante
ingeniero inglés tendrá que sacar algo de tiempo para trabajar a fondo
en el RB02, habida cuenta que el team ha comprendido que la falta de
rendimiento es un problema más bien de fondo y no de forma. En el team
pequeño nuevos rumores sobre ulteriores sistemas de lastre al V10
parecen señalar que alguien ha querido establecer que este team tiene su
lugar entre los Midland y los BMW Sauber, achacando cualquier progreso
al hecho de tener un V10 y no un V8, lo cual causa cierta decepción en
el team que ha hecho progresos en el chasis y la aerodinámica.
La presencia de Gerhard Berger en los paddock, ahora como socio del team
pequeño y con ganas de ir a más, ya comienza a sentirse e incluso a
llevar un efecto beneficioso al team que puede percibirse en, por
ejemplo, los rumores de futuro relativos a pilotos y los planes que
involucran el desarrollo de pilotos jóvenes buscando que RedBull tenga
en su team B su propia cantera de corredores, o en cosas como los
recientes rumores sobre un suministro de motores V8 Ferrari a partir del
año que viene o quizá desde 2008, que podría permitir usar propulsores
en última especificación en Ferrari y RedBull y en penúltima
especificación para Toro Rosso. Un rumor que toma cuerpo cuando
recordamos la vinculación de Berger con Ferrari y su amistad de larga
data con gente como Luca Di Montezémolo y Jean Todt, siempre dispuestos
a hacer buenos negocios con los buenos amigos.
Deportivamente, Liuzzi muestra ser el mejor piloto del team pequeño y
quizá comparable a Klien, cuya excesiva fogosidad ha traído tantos
comentarios admirativos como quejas. Mateschitz, en efecto, habría
exigido a su joven paisano moderar sus ímpetus. Coulthard deportivamente
muestra poco y Speed lentamente va encontrando el ritmo al team y a la
Fórmula 1. Los motores en RedBull ya recibieron las últimas
modificaciones de Ferrari, incluyendo los pistones y las nuevas piezas
de aleación para el bloque motor.
Midland
Prefiérase la versión Monteiro, menos rápido pero más seguro, o la
versión Albers, más rápido pero también más osado, el resultado cambia
poco. El organigrama se mantiene en mutación y la aventura no termina de
despegar, aunque recientemente el team ha desmentido los rumores que le
ponen en venta al mejor postor. Nuevos pack aerodinámicos y alguna otra
cosa han sido menos efectivos a la hora de hacerse ver por el resto del
circo que el encontronazo de Albers con Ide a inicios de carrera, un
incidente que ha servido para que se escuche más del team y ha dado a
los patrocinantes algún inesperado espacio en las revistas. ¿Nuestra
opinión del accidente? Uno de tantos eventos normales de carrera, tan
frecuentes en pilotos con poca experiencia, mucha adrenalina o ambas
cosas.
Súper Aguri:
Ya es una realidad, el auto nuevo no estará antes de mitad de temporada.
¿Tributo al buen diseño original del Arrows A23 de Coughland? Más bien
un cuestionamiento al tren de despilfarro del circo; teóricamente es
posible invertir una sola vez en diseñar un auto y usarlo durante varios
años con sucesivas puestas al día en vez de gastar una enorme cantidad
de millones para crear y desarrollar autos nuevos todos los años que
solo pueden ir 6” o 7” por vuelta más rápidos que el auto viejo y puesto
al día de un team con la quinta parte del presupuesto o menos. Es como
si Ferrari tomara su F2002 y lo usara hoy, invirtiendo su presupuesto en
ponerlo al día reglamentariamente. Seguramente sería más rápido que el
Súper Aguri pensado para un motor y un reglamento bastante diferentes… y
si este es apenas 7” por vuelta más lento ¿cuánto más lento sería un
F2002 en especificaciones 2006 frente a un 248F1? Un aspecto a revisar,
para reflexionar…
El team sigue dando muestras de seriedad y de acrecentada madurez al
paso de las carreras, con un Sato tremendamente maduro y sensato aunque
en Imola la cosa no saliera del todo bien. ¿Yuji Ide? Era lento al
inicio de temporada pero constante, sigue siendo lento ahora y aunque no
se meta en mayores problemas que el toque con Albers, hay demasiado
piloto con adrenalina y dólares por allí dispuesto a invertirlos para
probar que es más rápido, como para seguir dando oportunidades de
aprendizaje al tunero nipón. Su mayor problema, aparte lo anterior, es
que su ritmo de aprendizaje es más lento que el ritmo del circo; Sato ha
progresado e incluso lo ha hecho el Arrows A23 puesto al día con el V8
Honda, pero Ide está comenzando a acusar el ajetreo de un circo que
viaja constantemente, el ritmo de trabajo y promociones constantes, etc.
sin que su pilotaje haya mejorado. Capaz que si fuera a Bahrein ahora y
suponiendo que el auto y clima fueran los mismos que en Marzo, sería
hasta ligeramente más lento precisamente por acusar el cansancio de
tantos viajes, promociones, compromisos, etc.
Julián Afonso Luis |