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Fernando Alonso:
Siempre hemos hablado de la diferencia que existe entre ganar porque se
tiene un buen auto que hace todo el trabajo y la de ganar tras haber
pilotado con habilidad, aprovechando como herramienta las bondades de un
buen auto para colocarse en posición ventajosa a lo largo de una carrera
complicada. Esto sucedió en Australia, donde el Campeón aprovechó la
superioridad del material para colocarlo en la única posición desde la
cual se podía anticipar todos los eventos azarosos que salpicaron esta
carrera y la que mejor permitía protegerse del peligro de verse afectado
por ellos.
Aunque Alonso mismo pretenda quitar mérito al logro alegando que fue
“hasta fácil” gracias al nivel del auto y del team, su victoria
australiana es de las pocas en su currículo lograda por haber salido a
pista con la intención de ganar y no meramente, como tantas veces el año
pasado, a buscar el mejor resultado posible mientras sus rivales hacían
el gasto, esperando que estos rompieran. Salir a ganar y buscar temprano
la punta para evitar en lo posible verse involucrado en los muchos
problemas que habría en una pista poco adherente evitó que ese lugar lo
ocupara algún rival. ¿Cuánto hizo eso la diferencia? Kimi Raikkonen, por
ejemplo, no pudo zafarse del tráfico con celeridad y ello le llevó a
cometer diversos fallos de pilotaje. Tras una de las cuatro
neutralizaciones del safety car, solo un Midland rezagado se interponía
entre el español y el finlandés, pero el solo hecho de estar en punta y
poder anticipar sus movimientos aprovechando una pista libre y un auto
competitivo, le permitió calentar mejor sus gomas, anticipar bien la
salida del safety car y tomar distancia. Kimi logró deshacerse del
Midland apenas una vuelta más tarde o algo así, pero ya Alonso había
puesto toda la recta de por medio sabiendo que si Kimi intentaba forzar
el ritmo para alcanzarle era bastante probable que tuviera problemas. ¿Y
Fisichella? Bregar en medio del tráfico a mitad de pelotón le hizo hasta
2” por vuelta más lento que el español, si bien el romano no tuvo
tampoco una máquina tan perfecta. Una actitud muy competitiva del íbero
que le da el liderazgo temprano de la tabla y cuya ausencia el año
pasado ha sido -entre otras cosas- parte de los argumentos de quienes
consideran que pese al cetro hubo pilotos mejores a lo largo de 2005,
como Kimi, Michael y quizá Montoya, sin olvidar las pocas veces en las
cuales Fisichella tuvo material igual. Como sea, parece que el duelo del
español no es con ninguno de sus rivales en pista sino con los que han
cuestionado su cetro y con el propio Briatore. Al italiano, que en
Malasia declaró que el triunfo de Fisichella demostraba que Renault no
era “Alonso dependiente”, le respondió en Australia por radio “dedico
esta victoria a Flavio”. El dejo irónico con el cual su ex manager
contestó “grazie Fernie, grazie” y la posterior bomba -su deseo de
retomar su sociedad con Michael- son nuevos eslabones de una cadena que
promete ser larga e interesante. No se la pierda porque hasta ahora
ambos juegan ajedrez, pero quizá en alguna ocasión prefieran otra
cosa...
Giancarlo Fisichella:
Sea una cuestión de actitud que de mantenerse podría acabar sus
aspiraciones de luchar por la corona o que realmente otro problema
técnico le hacía temer especialmente la largada, la expresión del romano
antes de darse la salida, pese al saludo de Briatore en la propia grilla
y aunque estuviera merecidamente en primera fila junto al Honda de
Button que tradicionalmente no larga bien por causa de un control de
largada menos logrado, dejaba ver que no estaba sereno y tenía malos
presagios. Estos no tardaron en convertirse en realidad, con la falla
(otra más y van…) que esta vez evitó al romano aprovechar su buena
posición de largada. Saliendo desde el box en una carrera donde el azar
sería constante, todo lucía comprometido y ya el piloto lucía derrotado
incluso antes de sentenciarse la carrera. Un manejo constante y atento a
los muchos problemas que se sucederían, le daría la quinta plaza.
Irónicamente fue a expensas de Button, a quien aspiraba superar antes de
salir de la primera curva y en cambio rebasó en los últimos metros de
carrera (cómplice la orden de Honda de no cruzar la meta para cambiar el
motor sin perder posiciones en la parrilla de Imola). Difícil saber si
en carrera la falla que le impidió largar correctamente se repitió o si
la diferencia de cronos con Alonso se debió exclusivamente al tráfico y
al hecho de que, rodando en medio del pelotón, tenía que conducir con
más cautela para anticipar cualquier evento a diferencia del español
que, sabiendo aprovechar su material para colocarse siempre con pista
despejada al frente, podía pilotar con más soltura. Los cuatro puntos
significan salvar la cara, pero ahora el romano tiene la misma cantidad
de tantos en su casillero, que la que tiene Alonso de ventaja. Lástima,
porque la respuesta al español cuando este, con su habitual soberbia,
intentó presionarle en la calificación del sábado para sacarle de
concentración y ponerle nervioso, fue de verdadero Campeón; en vez de
sucumbir al juego de su rival y disputarle la plaza, simplemente le dejó
pasar y mientras el español atolondrado encontraba a Heidfeld en su
camino y con él otra excusa para justificar otro fallo suyo en estos
menesteres, Fisi se ocupó de mantenerse solo en pista y con menos
aspavientos acabó signando el crono que le puso en primera fila
relegando otra vez a su compañero. No puede ser casual que en tres GP
Alonso ha tenido siempre un auto impecable mientras Fisi registra
problemas técnicos en dos de ellas y cuando no los padece está delante.
Consolaciones banales que ni dan puntos, ni prestigio.
Kimi Raikkonen:
Quizá no tenía un auto para ganar, pero sí para disputar la victoria y
quizá para anticipar los eventos de una carrera azarosa logrando hacer
que le favorecieran o, al menos, que no le perjudicaran, compensando la
diferencia técnica. Al inicio, en su prisa por deshacerse de Button sin
que Alonso tomara demasiada ventaja, no pudo evitar una maniobra al
límite espectacular que dañó su neumático frontal derecho causando
vibraciones, algo bastante incómodo en una pista urbana, bacheada y con
una adherencia entre lo carente y lo truculenta. Jamás Kimi pudo
aprovechar su auto para mantener pista libre delante suyo en los
momentos claves pese a las repetidas veces en las cuales el safety car
compactó el pelotón. Ello a la postre marcó la diferencia con Alonso. Al
menos volvió a mover la tabla y su posición es menos comprometida que el
año pasado a estas alturas tras su lento inicio. Aun no ha ganado pero
vuelve a tener más puntos que Montoya en la tabla y ha sumado dos podios
en tres salidas. ¿Cuánto afecta a su concentración y a su trabajo en box
el rumor de que ya su acuerdo con Maranello es cosa hecha?
Juan Montoya:
Dennis, días antes del premio, dio unas declaraciones alabando al
colombiano (¿Ya habrá dado por perdido a Kimi?). El bogotano, aunque no
pretenda decirlo públicamente, siente la presión de ser agente libre. En
estos momentos, visto que McLaren nuevamente comienza el año a
trompicones y que no está cerca de Renault, el colombiano quizá hasta
duda de que sea una buena opción permanecer en un team que podría
incluso partirse en dos si Mercedes decide subir al team Direxiv de GP2
al circo como equipo oficial plateado, dejando a Dennis en rol incómodo.
Aparte, el auto sigue sin adaptarse al modo de manejar de Juancho, algo
solo enmendado con el trabajo del colombiano en la puesta a punto. Aun
así, el bogotano le sigue yendo parejo a Kimi y al llegar a Australia
tenía más puntos que él. Su expectativa “el podio al menos” se cumplía
cuando con la prueba muy avanzada, seguía a Kimi como si fuera su
sombra, con las flechas reflectantes en 2ª y 3ª plaza. Justo entonces el
subviraje congénito de esta máquina que tantos contratiempos ha dado a
Montoya, hizo de las suyas como antes había hecho con Michael, que tenía
el mismo problema en su Ferrari. A diferencia de este, el colombiano
logró controlar la máquina cuando se salió a la hierba, pero lo que otro
auto hubiera soportado (un brusco accionar de frenos, acelerador
dirección y cambio casi al mismo tiempo) el frágil McBenz no lo soportó.
Así, la brillante maniobra para evitar el impacto terminó con el auto
dañado y detenido pocos metros más allá. Ello no contribuye a
tranquilizar a Juancho, que necesita resultados para convencer a muchos
interesados de que vale los doce millones de euros al año que pide con
un contrato de al menos dos campañas. ¿Trabajar para quedarse en McLaren
sabiendo que Kimi se va y también ante la incierta situación de un team
que no logra hacer un auto totalmente fiable? ¿Negociar con Renault?
¿Aceptar la alternativa de volver a trabajar con Theissen? ¿Sondear qué
potencial tiene RedBull? ¿Asumir el reto de llevar a Toyota más adelante
de lo que han podido hacerlo Ralf o Trulli? Muchas preguntas cuyas
respuestas, al menos en parte, Montoya espera comenzar a escuchar a
partir del fin de semana de Imola. Que sean halagadoras depende de
cuánto logre mantener lejos la presión sobre su futuro y sobre el estado
actual de las cosas en el team.
Michael Schumacher:
“Michael, si estás allí, golpea tres veces la mesa”. Parece una
invocación a un muerto pero también puede leerse en un reciente artículo
publicado por una importante revista italiana siempre abierta hacia
Ferrari y Michael. Es injusto que un siete veces Campeón sea cuestionado
de esa manera pues, en realidad, el “vamos” del Kaiser en esta campaña
no ha sido tan malo como cierta prensa aduce. Ante la sospecha de
flexibilidad en los alerones, Ferrari corta por lo sano (y otros team
también) revisando este aspecto. Australia debía ser una prueba afín al
chasis en la cual sus gomas deberían haber hecho la diferencia pero casi
fue todo lo contrario y es difícil saber si se debe al hecho de que el
asfalto daba poco agarre, al propio asunto de los alerones que podría
haber demostrado que los anteriores efectivamente flexionaban y con ello
generaban una ventaja que ya no existe, al tema de la fragilidad de los
pistones y de ciertas piezas de aleación del motor o incluso a que ya
Michael comienza a ser víctima inexorable de la edad. Pareciera, en
realidad, que el alemán mantiene su postura profesional quizá con la
lógica decepción ante los muchos pequeños problemas inesperados del
248-F1. En Melbourne, pese a que la carrera en medio del pelotón era
bastante difícil debido a la falta de agarre y a los sucesivos
incidentes, Michael mantuvo el tipo al punto de aspirar al podio pues
estaba rodando junto a su hermano. Ello pese a que el auto se negaba a
tomar las curvas, empeñándose en seguir recto. Eso y la desigual frenada
comprometieron al “siete-veces” más de una vez, sobre todo en el veloz
curvón que desemboca en la corta recta principal. Al final, tanto va el
cántaro al río hasta que se rompe y el Ferrari volvió a salirse, excepto
que mientras Michael intentaba recuperar el control y volver a lo negro,
el auto cayó en un bache, dio un mal bote (término de béisbol que aplica
estupendamente) y se despedazó contra el muro. En Imola la familia
Schumacher tiene una hegemonía iniciada en 1998 y cortada el año pasado
cuando Schumi acabó segundo. ¿El aire de casa sentará bien a Ferrari? Lo
claman los tifosi. Entre tanto, además del soñador Mateschitz y el
constante interés de Mercedes, un nuevo pretendiente intenta que el
alemán cambie de team para lo que podrían ser sus últimos dos o tres
años de circo. Nada menos que Flavio.
Felipe Massa:
No mucho que decir. Ensayos correctos pero no apoteósicos con la
atenuante de que el auto no era realmente puntero y un enredo con Trulli
y Klien en la propia largada para acabar colisionando aparatosamente con
el muro sin que fuera del todo su responsabilidad en su segundo
incidente de carrera en tres GP. Quizá ya sabe que Kimi tiene un pie en
Maranello y que la inminente renovación de Todt por dos años junto al
resto del dream team, preludia la de Michael con lo cual terminaría su
añoranza de seguir siendo titular.
Toyota:
Trulli sucumbió sin haber tenido tiempo más que de darse cuenta de que
estaba en medio de una de las típicas carambolas de primera curva. Ralf,
en cambio, volvió a mostrarse chispeante y aunque no tenía el auto
competitivo que hubiera deseado, impuso un ritmo constante, tratando de
alejarse de los problemas y conduciendo con astucia, temple y
experiencia de veterano. Así, como demostración de que hace más el que
quiere que el que puede, el hermano de Michael cuaja una nueva actuación
en la línea de lo esperado de un top driver experto y arrojado. Segundo
resultado puntuable consecutivo y primer podio del año. Ciertamente,
como dice el propio Ralf, eso no quiere decir que los problemas del auto
se han resuelto de la noche al día, pero anima al team luego de la
polémica salida de Mike Gascoyne, reo de haber creado un auto nada
competitivo. ¿Podrá Toyota desarrollar el auto y mejorarlo sin ayuda del
hombre que lo creó? Al menos esta vez Ralf mostró que, si el auto es
robusto, él podría hacer alguna vez la diferencia, cuando las
condiciones adversas igualen el nivel de unos y otros monoplazas. Además
también dio una alegría a Bridgestone.
Williams:
Esta vez no hubo milagros y Nico no se prodigó en ensayos ni tampoco fue
notorio en carrera mientras duró, que no fue mucho. Webber, en cambio,
lució muy motivado y en buena forma, evidentemente animado por correr en
casa. Creía ciegamente en el material y esperaba, si las cosas se ponían
duras en carrera, pescar en río revuelto. De hecho, rodaba en punta tras
conducir en forma realmente eficaz cuando fue víctima del mismo fallo
que este año le está aguando la fiesta a un team que se creía (y parece)
capaz de sorprender y le está relegando al lugar que los especialistas
le auguran en razón de su nuevo rol como team de segunda. Falta de
fiabilidad y de preparación.
Honda:
Button, con su tercera Pole de por vida y primera del año, pensó haber
revertido ese mal aire que ha impedido al team demostrar que está cerca
de Renault y a la par con McLaren o Ferrari. El fallo del auto de
Fisichella impidió que Button fuera relegado de inmediato a causa del su
menos eficiente control de largada pero pronto Alonso impuso la
superioridad de su montura para ocupar la única posición que permitía
anticipar adecuadamente esta carrera, la punta. Luego Button soportó el
acoso de Kimi y este, para relegarle, tuvo que esforzarse si bien como
siempre el inglés mantuvo el fairplay y una vez se supo batido, abrió
plateal la puerta para ceder la posición al rival. Un comportamiento de
aplauso, raro en esta Fórmula 1 donde parece que más que relegar a un
rival este debe ser aplastado, humillado y relegado en la forma que sea.
Pese a que ir constantemente dentro del pelotón a medida que se sucedían
las paradas por estrategia y las entradas-salidas del safety car,
impedía que el inglés mantuviera un ritmo constante, lograba mantenerse
entre los punteros. Al final, la quinta plaza parecía un buen premio a
una carrera pilotada como hombre curtido que es, pero poco considerando
su Pole. Las cosas, empero, podían ponerse peor. El motor en las últimas
vueltas comenzó a dar señas extrañas mientras Jenson trataba de contener
a Fisichella quien solo al final tuvo pista libre pudiendo curar sus
gomas e imponer un buen ritmo. El romano, empero, no parecía tener la
potencia extra para relegarlo y todo hubiera acabado así de no ser
porque en la última recta el motor estalló. Jenson no cruzó la meta pues
el box, como hizo ya BAR Honda alguna vez en el pasado, le invita a
detenerse para instalar un nuevo motor en Imola sin perder diez
posiciones en la parrilla. ¿No se vuelve muy truculenta esta Fórmula 1?
Barrichello tuvo otra carrera llena de percances que inició desde
posiciones poco nobles. Su jornada se vio constantemente afectada por lo
que ocurría en derredor suyo, pero el paulista no se arredró y siguió
adelante tratando de cuidar el auto. Lo ocurrido a posteriori le dio la
razón y retiros como los de los Ferrari, Trulli, Liuzzi, Klien, Webber
y, sobre todo, Montoya casi al final y Jenson a último minuto
compensaron un poco la mala suerte, dándole su primer resultado
puntuable con Honda. Al final, tras la Pole, dos puntos lisonjeros y un
motor roto no parecen gran botín para el team ¿habría sido mejor dejar
que Jenson marcara los puntos del 5º lugar y sumarlo al eventual 8º de
Barrichello en vez de renunciar a ello en pro de una buena posición de
largada en Imola? ¿Y si el reglamento admite una enmienda para evitar
estas situaciones?
BMW Sauber
Los progresos de los bávaros son constantes. Tras una carrera atenta y
de verdadero Campeón, no solo Villeneuve suma puntos por segunda vez al
hilo sino que también Heidfeld lo hace, consolidando una magnífica
actuación con jugosos puntos. Y ahora el duelo particular entre quienes
antes eran socios, BMW y Williams, se decanta a favor de los bávaros a
pesar de que a simple vista su auto luce menos rápido y competitivo que
los veloces monoplazas de Rosberg y Webber. Tras una carrera metódica y
un material preparado tan profesionalmente como se portaron ambos
pilotos, estos hicieron bien su parte manteniéndose lejos de los
incidentes y cuidando la máquina tratando de aprovechar su rendimiento y
el de sus gomas. ¿A este paso cómo puede pensarse que Theissen opina que
al team le harán falta al menos cinco años para luchar por las coronas?
Si este es apenas el aprendizaje… ¿qué esperar cuando los alemanes
conozcan a fondo el túnel de viento de Sauber en Hinwil?
Red Bull:
Tras el toque con Kimi en Sepang, la resistencia del austriaco ante sus
rivales ya está convirtiéndose en norma. De nuevo volvió a calificar
bien y estaba nuevamente en el pelotón de cabeza cuando otro intento de
rebelión por parte de un rival recibió la férrea resistencia que hace
que gente como Alonso o Schumacher sean incapaces de rebasarlo con autos
mucho mejores y más potentes. Como ocurrió con Kimi cuando intentó
superarlo en Sepang, esta vez la maniobra también ocasionó la salida por
accidente de aquel osado. Poco después el mismo Klien acabaría chocando
aparatosamente quizá a consecuencia de una rotura mecánica sufrida por
el RedBull cuando chocó con Trulli. Coulthard, brillante ganador aquí de
su último GP tras una carrera azarosa como esta, simplemente fue la
sombra del hombre avispado y aguerrido de aquella ocasión. Se limitó a
caracolear tratando de llegar al final entre los últimos, un modo igual
de seguro para llegar a meta sin sufrir incidentes como el tomar la
punta, pero que a diferencia de lo hecho por Alonso, no es una hazaña.
Sin embargo eso le puso al final a luchar con su compañero de trabajo,
el novicio Speed. Hubiera sido lógico que el RedBull pudiera dar cuenta
del modesto ToroRosso, pero incluso aunque el team decía a Coulthard que
debía hacerlo, este no fue capaz siquiera de intentarlo y solo pudo
mantenerse tras un hombre más bisoño. Pero al final el americano será
sancionado por haber superado a un rival bajo régimen de bandera
amarilla y lo que parecía el primer punto para él y ToroRosso se
convirtió en el primero para David y el segundo resultado puntuable para
Mateschitz en tres carreras. Y bueno, tampoco es que el escocés haya
permanecido último; los Midland y SúperAguri siempre estuvieron tras
suyo.
ToroRosso:
Quizá haya sido la mejor carrera realizada por Liuzzi en Fórmula 1 y
hubiera reportado puntos, los primeros en la todavía corta historia del
team RedBull B, de haber podido terminarla, pero no ocurrió así y el
italiano acabó involucrado en uno de los aparatosos accidentes que
obligó a la aparición del safety car. Speed, que tampoco conocía esta
pista, no estaba lejos de su compañero y trataba de no ser víctima ni de
la pista, ni de sus rivales. Al final su ritmo era tan eficaz que
Coulthard, pese a tener mejor auto, no podía pasarle. El americano, en
ese duelo, cubrió con habilidad de veterano los huecos y acabó 8º para
dar al team su primer punto. Solo que luego el americano fue distanciado
con una sanción de tiempo, perdiendo la plaza en la mesa con Coulthard,
que no pudo arrebatársela donde debe hacerlo un profesional; en pista.
Midland:
Los rusos parecieran estar asentándose gracias a la reciente llegada de
patrocinantes chinos y, en pista, parecieran estar casi parejos con los
ToroRosso, gracias a la competencia de Monteiro y a la rapidez de
Albers. La fiabilidad, esta vez, pareció un aspecto menos crítico, si
bien aun la forma voluminosa de los autos rusos contrasta grotescamente
con el perfil esbelto y afilado del resto de los autos. Terminar
carreras cada vez va siendo menos difícil, pero salvo eso aun no hay
demasiado que añadir.
SúperAguri:
Ciertamente Ide ha disputado tres carreras sin hacer cosas raras en
pista y cubriendo kilómetros pero Sato parece progresar agigantadamente
junto al auto según transcurren las carreras e Ide no gana rapidez y
seguridad en pista con su misma cadencia. En parte puede ser culpa del
auto, pero es indudable que el novicio debe mostrarse más competitivo y
asimilar el comportamiento de todo profesional, cosa que aun no ha
ocurrido, haciéndole incurrir en pequeñas pero constantes infracciones
al código, además que el ritmo de la Fórmula 1, a nivel de viajes y
promociones, parece hacer mella. Claro, todo se arregla con el tiempo
pero en Fórmula 1 la paciencia no es sinónima con la rapidez con la cual
todo ocurre así que hay quienes apuestan que Ide no tendrá tiempo de
aprender y se habla de reemplazo. Para algunos quizá ya en Imola.
Sato, por su parte, muestra los progresos en el auto gracias a mejoras
en el ajuste y al apoyo de Honda en la parte mecánica. Nuevamente el
nipón puede tutearse con cierta solvencia con los Midland y ToroRosso,
aspirando a disputar su posición. El team acaba de anunciar un retraso
en la hechura del nuevo auto y este seguramente no estará listo para
Imola. El viejo Arrows diseñado por Coughland, pese a su edad y a ser
adaptado para cumplir un reglamento diferente al contemplado en el
diseño original, está dando más jugo del que algunos pensaron. Y no todo
se debe al motor o al esfuerzo de armar el auto con piezas de calidad…
Taku está mostrando la sangre fría que pareció faltarle en sus días de
kamikaze en BAR. Lo que hace estar en un team donde desde el miembro más
importante hasta el más insignificante confía en ti.
Julián Afonso Luis |