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Fernando Alonso: Desde fuera una magnífica carrera, calificando en
cuarta fila y enmendando con una fina salida un error del team en
ensayos, para firmar un sólido segundo lugar con el cual adquiere una
buena ventaja en la tabla ya a estas alturas. Desde dentro, el error en
ensayos (haber cargado gasolina de más) si bien puede imputarse al team
que fue quien realizó los cálculos y añadió el combustible, también
subraya que el Campeón se ocupa solo de conducir, teniendo que ser
señalado una vez más que el control de tracción de Renault es desde hace
tiempo el mejor de la Fórmula 1. Durante años Ferrari y Schumacher nos
acostumbraron a ganar implementando una estrategia virtual en la cual el
piloto y sus ingenieros en conjunto tomaban en cuenta todos los datos
que manejaban y que luego el alemán repetía en carrera. Entre esos
cálculos estaban los de consumo y cantidad de litros a añadir. La
acusación del Campeón “me echaron gasolina para dos Grand Prix” sugiere
una vez más que su única inherencia es conducir tal y como se le pide,
sin tomar parte en nada que tenga que ver con organización de equipo,
trabajo de puesta a punto u otra cosa. Aparte, otra evidencia, si bien
manejó muy bien y en forma muy sólida, yendo por los puntos que hoy le
colocan con un tempranero liderazgo en la tabla, la prestación no
ensombrece el que –con material igual- no pudo con Fisichella. Las pocas
veces en que Renault ha dado a Fisichella y Alonso material y atención
iguales, el romano se ha impuesto. Ocurrió en Australia y Japón el año
pasado, ocurrió ahora en Sepang, ocurría el año pasado con Trulli. Y
Flavio Briatore se frota las manos ya ante la perspectiva de un duelo
por el cetro entre los dos volantes celestes…
Giancarlo Fisichella: Su ritmo no fue al “estilo Senna” o con la
“precisión Schumacher”; vuelta tras vuelta prácticamente en el mismo
crono, centésima por centésima, pero tampoco su radio fue
particularmente pródigo en instrucciones o datos que obedecer, sino solo
dejando escuchar referencias para tomar en cuenta en cada momento de la
carrera, así que su manejo fue más natural que radiodirigido. Lo cierto
es que, con material igual al de su compañero (por primera vez desde…),
ganó la carrera e hizo la Pole. Inició fuerte, tomando pronta ventaja al
ritmo de superioridad que poseía su máquina y una vez logrado un margen
que dosificar con tranquilidad, levantó el pie para cubrir la distancia
sin riesgo para el auto, demostrando qué se debe hacer cuando se tiene
material superior, esto es la misma superioridad que una semana antes a
Alonso apenas le dio para acabar 1.5” ante Schumacher aprovechando el
problema de consumo que tenía Ferrari. Lapidaria su cara; como si no
pudiera creer que al fin el team le diera apoyo de veras y pudiera
conducir sin que nada raro pasara en su auto. Y ya Flavio comenzó su
vendetta contra el español; nada más cruzar Fisichella la meta, se
aseguró de que sus felicitaciones al romano recorrieran todo el mundo y
con ellas un inciso “hemos demostrado que no dependemos de Alonso para
ganar”.
Kimi Raikkonen: Ensayos correctos, pero no exultantes y de nuevo
padeciendo la competitividad de Montoya. En carrera una salida dubitante
fue el preludio de una carrera azarosa y corta, que terminó con un
encontronazo con Christian Klien. Lo del austriaco es de estudio;
Rosberg en Bahrein lo pasó como si nada, recortándole unos 10” en seis
vueltas sin que mediaran más problemas reales con el carro que el típico
desgaste de final de carrera. Sin embargo, pese a tener mejores autos,
gente como Schumacher y Alonso se las ven negras para rebasarle. Kimi,
al menos, no se pasó varias vueltas tratando de descifrar al austriaco,
sino que de una se fue al cuerpo a cuerpo. Y perdió. Ciertamente eso no
da puntos, pero tampoco le dará una corona de la cual alguien pueda
decir que logró luego de haber sido manifiestamente incapaz de
enfrentarse a un piloto menos experto y con inferior material. Lo cierto
es que, sea porque la realidad de McLaren sigue siendo poco halagadora,
sea porque su futuro de rojo le siembra inquietudes, sea porque siga con
esa mala sombra que parece caracterizar su vida en Fórmula 1, de nuevo
su temporada comienza lentamente.
Juan Pablo Montoya: Con el auto apenas “parcheado” tras lo de Bahrein,
porque los problemas de fondo relativos al motor difícilmente puedan
repararse hasta llegar de vuelta a Europa, el colombiano intentó
construirse un resultado y lo logró. Puso en entredicho la superlativa
velocidad de Kimi y con un auto no superior, aparentemente equilibrado,
pero menos rápido que los Honda y los Renault, acabó tomando puntos. Y
ya está; ahora está por encima de Raikkonen en la tabla mientras Dennis
señala el gran talento del colombiano. A leer entre líneas; a estas
alturas es casi-casi seguro que Michael no irá a Mercedes (salvo una
sorpresa inesperada de última hora) y casi seguro que Kimi tenga un pie
en Maranello y otro en Paragon. Las alabanzas al colombiano deben, en
este contexto, interpretarse como el deseo del patrón Dennis de
conseguir una prórroga del colombiano antes de renovarlo sin que antes
este se haya acordado con Renault, BMW y RedBull que ya han mostrado su
interés en él.
Michael Schumacher: Con problemas mecánicos, arrancando lejos y
remontando, realmente no tuvo suerte cuando tuvo que reparar el defecto
del neumático. Al final, su remontada es de gran profesional y le da
puntos importantes con los cuales mantenerse “vivo” en la tabla frente a
unos Renault que toman vuelo prematuro en el mundial. Aunque para la
economía del campeonato a Ferrari le hubiera convenido que Michael
llegara delante de Massa, no hubiera sido justo incluso pese a que el
Kaiser hizo una carrera sólida y muy profesional.
Felipe Massa: Si bien el resultado es relativamente modesto,
considerando los puntos marcados, en realidad sí le revindica de su
precipitación hace una semana en Bahrein. Arrancando último, planteando
una estrategia con un solo reposte que exigía manejar cuidando
enormemente el consumo y el desgaste de las ruedas, sin perder el ritmo
frente a los demás, el brasileño consolida una magnífica posición por
delante de Michael. No sabemos si hubo orden de equipo y Massa no la
obedeció o, simplemente, si Michael se quedó detrás esperando la famosa
orden o que Massa la obedeciera. Lo cierto es que el brasileño marcó sus
primeros puntos de rojo, lo hizo jugando a pilotar bien, pero también
apelando a la inteligencia y su ya larga experiencia. Así comienza a dar
muestras de ser capaz de dominar su entusiasmo.
Toyota: Sea cual sea la naturaleza de los ajustes usados en Bahrein y en
Sepang, la capacidad de reacción de los japoneses es asombrosa. De
antepenúltimos sólidos a merecidos ocupantes de la zona media del
pelotón y eso que Ralf rompió su motor cuando estaba entre los mejores y
había calificado para el top-ten con el 2º mejor crono. De allí su
décimo lugar en parrilla se convirtió en un 20º lugar en la largada por
haber tenido que reemplazar el V10 y luego una carrera digna del Ralf de
los mejores días, que muestra porqué ganó sólidamente en Sepang en 2002;
buena estrategia, buen ritmo, buena forma y al final se encontraba
peleando el 7º con Villeneuve. No logró superar al canadiense, pero sí
marcó un punto. Quizá poco para las expectativas iniciales, pero mucho
tomando en cuenta cómo se puso el fin de semana de cuesta arriba y qué
poco lejos llegó Trulli, nuevamente brillante en ensayos, pero menos
evidente en carrera.
Williams: Con las magníficas posiciones en salida, el team demuestra
otra vez su particular sintonía con una pista que otrora les ha visto
estar en buena posición. Ante la evidencia de lo hecho por Webber, pero
sobre todo por Rosberg, quien calificó casi detrás del australiano en
segunda fila pese a su inexperiencia, Head hasta dejó escapar alguna
declaración en la cual decía confiar incluso en la victoria, al menos en
el podio. Pudo haber sido así o al menos eso pareció al inicio, cuando
Webber se tuteaba con Alonso y Button, mientras Rosberg, pese a su mala
largada, estaba 6º. Pero ambos motores explotaron. De todos modos, no
deja de ser un inicio prometedor.
Honda: De nuevo Button firma una carrera sólida, obteniendo esta vez el
podio que por muy poco Kimi le arrebató en Bahrein. En las primeras
vueltas se tuteó con Alonso y el propio piloto achaca a la interferencia
de Speed el no haber hecho valer su plan estratégico, viéndose impedido
de volver a pista delante del español como esperaba. Sin embargo,
considerando la superioridad de los Renault, hubiera sucumbido ante el
español (que estaba conduciendo muy bien) algunas vueltas más tarde.
Hoy, sin duda, por rendimiento y confiabilidad estamos frente a la
segunda fuerza del campeonato ¿seguirá siéndolo al final? Barrichello
estuvo cerca de confirmar la prestación y, apenas probó el auto el
viernes, se sentía entusiasmado. En carrera ciertos problemas y una
penalización lo impidieron, pero resolver tal cosa ya es solo cuestión
de tiempo porque Sepang dejó claro que el tandem Honda-Rubens puede
funcionar.
BMW Sauber: La experticia bávara en términos motoristas no es broma. El
concepto del motor no parece errado pues es evidente que entre la
desastrosa cita de Bahrein y la más prometedora reunión malaya apenas
han podido cambiarse ajustes y poco más. Que variando solo estos se haya
podido pasar de un motor frágil y no escandalosamente potente a uno
honesto, con el cual Heidfeld y Villeneuve siguieron batallando en medio
del pelotón, revindicando con el canadiense dos puntos que, según él,
pudieron ser más, señala muchas cosas buenas. ¿Cómo es que Villeneuve
fue mantenido en el team al no poderse vulnerar su contrato a pesar del
esfuerzo puesto en ello y ahora marca puntos con los bávaros? Bien lo
decía el canadiense en invierno. “Todos somos profesionales”. Y ya está.
Apartando diferencias y trabajando juntos, ya Villeneuve revindica su
casta en una prueba físicamente dura que, al acabar sin problemas, echa
por tierra los chismes de quienes le acusan de no estar entrenando
físicamente lo suficiente, mientras los alemanes muestran que son tan
capaces de marcar puntos como sus ex socios quienes, casualidad del
destino, mordieron el polvo por causa del motor.
RedBull: No mucho que decir, salvo la gran prestación de Klien en
ensayos con el único V8 Ferrari superviviente de Bahrein que, como se
ve, se debe más a talento y habilidad que a otra cosa. Los motores
Ferrari se han mostrado particularmente flacos a inicios de temporada;
bien por rendimiento, no tanto por fiabilidad. Hubiera sido interesante
ver qué tan lejos hubiera llegado Klien con ese motor, sobre todo
considerando su gran calificación. El austriaco se enredó con Kimi,
acabando ambos fuera de pista. No es un buen final pues tales cosas no
dan ni puntos, ni fama, pero también quiere decir que el austriaco pese
a tener material inferior, no se intimida con los grandes ni siquiera a
riesgo de acabar ambos fuera. Schumi y Alonso, con material mejor, no le
pueden. Kimi, en cambio, se enreda con él y ambos quedan fuera de pista.
Coulthard tampoco pareció en mejor forma si bien el material habría
tenido que ver y es que pareciera evidente que el chasis tiene problemas
para amalgamar con un motor que tampoco ha resultado un prodigio de
rendimiento al tiempo que todos los órganos mecánicos del auto sufren
mucho con el calor.
Midland: Ante los rumores que hablan del deseo de los rusos en vender,
llegan nuevos aires y patrocinantes que marcan más hondamente la
tendencia oriental que se va apoderando de la Fórmula 1; ahora este
pequeño team tiene patrocinantes chinos y eso de una u otra forma quita
algo de presión a los pilotos, especialmente Albers. En carrera, empero,
no mucho de diferente en relación con Bahrein.
Toro Rosso: Ante las suspicacias iniciales en Bahrein, quienes temían
que los V10 “limitados” pudieran ser más potentes que muchos de los V8,
Sepang fue bastante explícito y el team tuvo ciertos problemas con los
motores, tal como otros team. Ni Liuzzi, ni Speed estuvieron más arriba
de donde se pensaba que estarían, si bien algunos pilotos como Button se
quejaron de que el americano les obstruyó en algún momento.
Súper Aguri: Igual que en Bahrein. Sato en meta. Último pero en meta.
Ide dando bastantes vueltas a pista sin hacer cosas raras, añadiendo
kilómetros a su inexperiencia tanto en la Fórmula 1 como en las carreras
con monoplazas de tan alta potencia y acumulando roces con comisarios y
autoridades. La única diferencia es que esta vez Sato se pudo tutear
durante un rato con los Toro Rosso y los Midland que, en Bahrein, le
habían dejado más atrás. Eso con un buen chasis diseñado en 2002 y
adaptado al reglamento, añadiendo un motor moderno. Es evidente que el
proyecto es serio y también que aspira a no ser una mera comparsa en los
Grand Prix.
Julián Afonso Luis |