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Leyendo los foros en estos días, uno ha llamado poderosamente nuestra atención. "Apoyemos a Ernesto Viso". Entrando en él hemos visto una inmensa cantidad de mensajes, todos conmovedores y de muy buen corazón. Sin embargo, a estas alturas, cuando el caraqueño va a iniciar una temporada que será dura y crucial en las aspiraciones de toda Venezuela de tener un piloto en el circo a muy corto plazo, hace falta hacer unas cuantas precisiones. Es bueno "apoyar" a Ernesto Viso pero ¿cómo? y más importante aun ¿cómo hacer que efectivamente sea efectivo? Partiendo de esta premisa, obviamente un factor realmente importante es "patrocinio" y, para quienes dependen del patrocinio para echar adelante sus iniciativas (sean deportivas, promocionales, informativas, culturales, etc.), este es un factor que, además de crucial, es sumamente duro. Bien lo puntualiza Ernesto cuando menciona a quienes hacen posible que todos nosotros podamos soñar de gratis. Claro está que una gran ayuda sería el aporte en efectivo pero ni quien se suscribe, ni toda la gran comunidad de PasionF1 podrían juntar suficiente dinero para hacer un aporte significativo considerando los montos que se manejan por efectos de patrocinio para GP2, World Series, etc. Al margen, y como muestra de tiempos que ya pasaron, una prestigiosa revista italiana una vez convocó a una colecta entre sus lectores para reunir patrocinio con el cual hacer correr a Arturio Merzario con su monoplaza, el Merzario Cosworth F1 en 1979. Hoy, tristemente, ya eso no es posible aunque no le negamos el carácter romántico y la buena voluntad. Afortunadamente, no solo de dinero vive el piloto y existen muchas maneras muy efectivas de apoyar a los nuestros sin poner un solo medio. Una de ellas es muy sencilla; hace más el que quiere que el que puede, acepción que por explícita no requiere explicación. También hay otra muy importante que es la de permitir que quien pueda hacer un aporte lo haga sin que otros les entorpezcan. Se debe formar parte activa de todo esto y se debe participar, pero para ser simplemente una persona omnisciente es preferible dar nuestro lugar a otra persona que pueda hacer algo más que meramente hacer presencia. Algo directamente dirigido a "comentaristas" y "especialistas". Para quien no haya comprendido aun el sentido de esta última frase, podemos añadir que, en estos momentos, el deporte a motor está buscando consolidar su espacio en medios de comunicación. Que finalmente lo logre, depende de la calidad del trabajo que se haga; esto es, en vez de ver en prensa publicadas muchas reseñas que siempre dicen lo mismo y no aportan nada nuevo, es preferible dejar el espacio a unas pocas que sean significativas. En el caso de los pilotos que nos asisten, en vez de dispersar atención en un lote de ellos que justamente luchan por un objetivo es absolutamente necesario centrarse en la carta aval más sólida que se posee en el momento y esta es, ni más ni menos, que Ernesto Viso. Es necesario ver en prensa numerosos reportes sobre el caraqueño, pero que sean informativos, formativos, que realmente aporten algo, que sirvan para arraigar definitivamente la afición por el automovilismo en Venezuela y que este sea un medio rentable para quienes requieren promocionar bienes y servicios; los patrocinantes más sólidos que pueda tener un deportista. Si alguien tiene acceso a prensa o a algún tipo de medio, que sea para decir algo constructivo que ayude a fomentar esa afición. Es necesario el apoyo a fin de que el espacio en medios audiovisuales que ha encontrado Ernesto Viso se traduzca en el verdadero retorno de quienes apoyan su iniciativa; rating. Es necesario no solo levantarse temprano a ver las carreras, también es imperativo hacerle ver a todo el mundo que las vemos. Más aun, hay que inundar la gerencia de deporte de los canales y sus emails con cartas y comunicaciones informando que nos llega la transmisión. Y si queremos ir más lejos, habrá que desbordar fanatismo... busquemos calcomanías de Ernesto Viso y peguémoslas en nuestros carros, en nuestra vida, donde todos puedan verlas. Seamos efectos multiplicadores y propiciemos que otras personas vean al nuestro correr y que vean todas las carreras no para imponerles nuestra pasión, sino para que la familia crezca (y eso implica respetar incluso a quienes vean la F2 no por Ernesto sino por Nelsinho o por quien sea, por aquello de respetar el derecho a expresión). Según entendemos, en el canal que trasmitirá las carreras se están haciendo grandes esfuerzos para encontrar narradores y comentaristas que realmente sepan qué están haciendo, que puedan generar afición. Ojalá que los favorecidos comprendan que, más que nunca, es necesario asumir el rol de comunicadores antes que nada y que efectivamente tengamos a personas profesionales, no a personas que sepan llegar allí por una u otra razón no necesariamente vinculada al hecho de saber transmitir emociones e informaciones sobre el automovilismo a través de una pantalla. Otra manera de apoyar es olvidar el tan venezolano y dañino credo de criticar por criticar a quienes hacen algo que nosotros no podemos hacer. Debemos hacer afición. Ya no se trata aquí de la lucha de Ernesto, Pastor, Rodolfo, Ricardo, Luis Alberto, Enzo y tantos pilotos que sin auspicio han podido proyectarse internacionalmente. Eso no puede ocurrir pues lo importante es que uno, Ernesto, va llegando bastante lejos y necesita, tanto como el patrocinio, el verdadero apoyo de sus paisanos. Viso, en relación con Montoya, parte con una gran desventaja; en Colombia hay el doble de habitantes que en Venezuela. Ahora bien, aquí logramos tener transmisiones de F1 antes que allá y todavía las tenemos en vivo y en diferido, cosa que disfrutamos desde hace más de veinte años mientras ellos, con todo y ser más en cantidad y teniendo un top driver en la categoría, no tienen. Así, si la actual población del país es de veinticinco millones, la meta (romántica pero no imposible) es que todas esas personas estén viendo las carreras por TV en vivo y, más que eso, den testimonio público de que ocurre así. De ese modo tales transmisiones serán rentables para exhibir bienes y productos lo cual significa patrocinio directo que puede generar otro tipo de aporte, sea estadal o del tipo que sea. Ernesto Viso encabeza una honrosa legión de pilotos en la cual vale la pena mencionar a Pastor Maldonado y a Rodolfo González, capaces de tomar parte en las categorías promocionales más importantes del automovilismo euro, provenientes de un país donde pese a tener una cantidad de pistas (cuatro) casi récord en hispano-centro-sur-América, no existe automovilismo local, ni entes auspiciantes desde el punto de vista deportivo llámense Federación o similares, donde prácticamente ninguno de ellos ha competido más allá de los kart. Ni Ernesto, ni ninguno de quienes le emulan tiene un título nacional logrado en nuestras pistas... un aspecto que nos debe llevar a reflexionar en cuál será el futuro de los nuestros si las cosas se siguen viendo con esta misma óptica y no se comienza a construir realmente un automovilismo deportivo en Venezuela. Que nadie dude del talento y habilidad de Ernesto y Pastor, capaces de llegar sin apoyo federativo de tipo alguno. Podemos seguir hablando del particular pero, para concretar, necesitamos: - Comentaristas de TV que surjan por méritos propios, que formen, informen y creen afición, Que su capacidad para estar frente a la pantalla no la determine su habilidad para captar anunciantes y quedarse con una comisión, o la facultad como relacionista público, sino porque tengan capacidad de dicción, presencia en TV y posibilidad de decirle a las personas no lo que se ve en pantalla sino "por qué" se ve lo que se ve en pantalla. - Especialistas en medios impresos que manejen buen nivel de información, que creen afición, que aporten cosas nuevas y no que encadenen una cantidad de frases circunstanciales que no digan nada. - Aficionados serios, que aplaudan la presencia del piloto independientemente de que gane o pierda porque creemos en él. Que abandonen el fanatismo para convertirse en embajadores individuales de nuestro deporte favorito capaces de aglutinar frente al TV y frente a las revistas a los amigos, a la novia, a la familia y hasta al perro. - Capacidad de expresar públicamente su afición, no criticando, no viendo las cosas cómodamente apoltronado en un sillón, sino haciendo presencia y haciendo ver a los pilotos que estamos pendientes de sus carreras, a los medios que estamos recibiendo sus informaciones. - Fomentar la seguridad. Es deseable que se desate una "fiebre Viso" pero no que a raíz de esta fiebre todos nos creamos Viso o Schumacher, usando las calles como pistas de carreras. Es el momento de crear una afición seria y de recordar que si Ayrton Senna, que era el mejor del mundo, murió al volante de un automóvil, nosotros que somos meros mortales no tenemos el derecho de usar las calles como pistas de carrera. No es deseable que nuestro país se convierta en un autódromo gigante donde expresar nuestra afición por los pilotos que corren en el extranjero y lo que menos quisieran y desean ellos es que esto ocurra así. - Ernesto Viso es nuestra VinoTinto... nuestro tricolor. Que no nos de pena llevar sus colores en nuestra vestimenta, un pin alusivo a él o algo que testifique públicamente nuestra afición. ¿Porqué no hacer un pin de esos clásicos que diga algo así como? "Ernesto Viso correrá en F1. Pregunteme Cómo". Tristemente nuestro nivel de automovilismo nacional no nos ha enseñado a ser buenos fanáticos y tampoco el nivel de las transmisiones en TV (con excepciones) nos lo ha enseñado tampoco. El gran mérito de Ernesto Viso es, precísamente, el de darnos la oportunidad de aprender, mientras apoyamos sus iniciativas, a ser verdaderos amantes del deporte a motor. Concentrar nuestros esfuerzos en este sentido es lo mejor que podemos hacer por él. Que llegue o que no llegue, tiene una importancia similar al hecho de que lo está intentando y, en lo personal, creemos que eso es lo que importa de verdad. Saludos cordiales,
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