“ S U B E    E L    T E L Ó N ”
Por: Andrés Ignacio Fortique Schmidke.

Tal y como mencionara en el artículo titulado ¡FELIZ TEMPORADA 2005!, para nosotros, los aficionados al automovilismo deportivo, el año nuevo comenzará, Dios mediante, con la pole position del Gran Premio de Australia, a celebrarse el próximo 05 de Marzo. Prácticamente ya se dio inicio a la cuenta regresiva y estamos, más que ansiosos, desesperados por celebrar el arribo de la nueva campaña. No vemos la hora en que salga el primer bólido a recorrer la pista del Albert Park de la ciudad de Melbourne, circuito que, desde hace 10 años, sirve de escenario para que se levante el telón de la temporada, que en esta oportunidad será la Quincuagésima Sexta (56) desde que se creara el Campeonato Mundial de Fórmula 1 en el año 1950.

Antes de Melbourne, el Gran Premio australiano se corrió desde el año 1985 hasta 1995 en el Circuito de Adelaida, un trazado citadino bastante atípico, ya que era sumamente rápido a pesar de que recorría las avenidas públicas y gran parte del hipódromo Victoria Park, pasando por el mercado de frutas y vegetales de la ciudad. Allí se realizaron competencias memorables donde se decidió más de un campeonato mundial, ya que para ese entonces la carrera de Australia era la que bajaba la santamaría de la temporada. Igualmente albergó la válida más corta de la historia, en la edición correspondiente al año 1991, cuando en medio de un torrencial aguacero fue menester sacar la bandera roja para detenerla, habiéndose cumplido apenas 14 vueltas, adjudicándose “El Magic” Ayrton Senna el triunfo. El Gran Premio luego se mudaría a su actual sede en la ciudad de Melbourne, pasando también a ser la que inaugura cada campaña a partir de 1996 hasta la presente fecha.

La primera carrera del año nos brinda la oportunidad de comparar los adelantos conseguidos por las diferentes escuderías durante la pretemporada invernal para mejorar sustancialmente las prestaciones de sus monoplazas. Con ojo escrutador estaremos atentos para ver cuál de los equipos sacó mejor la tarea de conseguir alguna ventaja con respecto a las divisas rivales. El hecho de tener que adaptarse a los múltiples cambios introducidos en la normativa del nuevo Reglamento Técnico, ciertamente afectará la confiabilidad de más de un vehículo participante, debido a que muchos de los adelantos tecnológicos alcanzados en los diferentes apartados de aerodinámica, motor y cauchos, no estarán del todo desarrollados para esta competencia inicial de la que, hasta ahora, será la campaña más larga de la historia, con 19 carreras este año, debido a la inclusión del Gran Premio Turquía en el Calendario Oficial del 2005.

Una vez concluida la angustiosa espera que significó en esta oportunidad “el jueguito de la silla”, en torno a la cual giraron unos cuantos pilotos aspirantes, en Australia igualmente podremos observar cuatro caras nuevas alineándose en la parrilla de largada, a saber: El indio Narain Karthikeyan y el portugués Tiago Monteiro por el equipo Jordan-Toyota; y, el holandés Christijan Albers y el austriaco Patrick Friesacher por la escudería Minardi F-1 Team. De los pilotos debutantes ya he comentado sobre su procedencia y algunos de sus logros en mis entregas anteriores, razón por la cual no pienso explayarme en el asunto. Sin duda alguna que todos cuentan con méritos más que suficientes para haber llegado a la máxima categoría del automovilismo mundial. Sin embargo, no saben cuánto lamento que talentos de la talla del británico Anthony Davidson y del brasilero Ricardo Zonta, tengan que conformarse con el rol de pilotos de pruebas de BAR-Honda y de Toyota Racing, respectivamente, cuando han demostrado hasta la saciedad que son más rápidos que muchos otros pilotos titulares. Pero, lamentablemente así son las cosas dentro de la Fórmula 1, donde algunos nacen con estrella y otros nacen estrellados.

Indudablemente este será el año de mayor seguimiento televisivo de la Fórmula 1 a nivel mundial. La razón principal será la presencia de Narain Karthikeyan dentro de la plantilla de pilotos participantes. Habiendo asegurado Bernie Ecclestone la audiencia del país más populoso del mundo con la incorporación del Gran Premio de China el año pasado, en esta temporada por comenzar el llamado “Zar de la Fórmula 1” consigue la audiencia de la segunda nación más poblada del planeta, la milenaria y misteriosa India, al contar con el joven Narain al volante de uno de los bólidos amarillos. Ciertamente la firma del piloto de Chennai correspondió a la nueva directiva de la actual Jordan-Toyota, equipo que en el año 2006 pasará a llamarse Midland F-1, pero que no quepa la menor duda al respecto de que, independientemente de las habilidades conductivas del indio, estos fueron “aconsejados” en tal sentido por Mr. Bernie.

Ya desde el año pasado, Ecclestone se reunía con las autoridades gubernamentales y deportivas de ese país para la realización de un Gran Premio de La India en Calcuta o en Hyderabad, proyecto que fuera desestimado por parte de los gobiernos regionales de dichas ciudades. No obstante ese traspiés inicial, la tenacidad y el empecinamiento sin límites de Bernie le llevaron a nuevos contactos y, en recientes declaraciones a la prensa, el empresario británico comentaba que dentro de tres años se estará llevando a cabo esta carrera y, a pesar de que aun no se haya establecido dónde se correrá, dejó escapar la posibilidad de que finalmente se realizara en la ciudad de Bombay. Me imagino que el slogan publicitario sería algo así por el estilo de “Como en Bombay, no hay”. Original ¿verdad?

Tanto Ecclestone como el nuevo patrón de Jordan, Alex Shnaider, son hombres de negocios y, precisamente por ello, han decidido ascender a Karthikeyan a sabiendas del enorme filón que representan los patrocinadores de ese gran país del subcontinente asiático entre los cuales ya salieron a respaldarle el Tata Group, el segundo consorcio más grande de la India, así como la petrolera estatal Bharat Petroleum Corp. Ya el multimillonario canadiense, de origen ruso, dejó bien clara su posición cuando manifestó que él no afrontaba el reto de la Fórmula 1 como lo harían los jefes tradicionales dentro de la máxima categoría del automovilismo, sino como una oportunidad de hacer buenos negocios, entre tantos otros que maneja el Grupo Midland, cuyo lema de seguro es: “Money talks”. Cada día que pasa pareciera que el romanticismo que mostraron en sus tiempos un Enzo Ferrari, un Colin Chapman, un Ken Tyrrell y, más recientemente, un Frank Williams, un Ron Dennis o un Peter Sauber, como que no tiene cabida en la Fórmula 1 actual donde, hoy más que nunca, se impone la danza de los millones y de las grandes corporaciones, a las que damos la bienvenida siempre y cuando no desvirtúen el espíritu, propósito y razón de las competencias de automóviles de carrera.

Le corresponderá ahora al nuevo “Maharajá”, Kumar Ram Narain Karthikeyan, ratificar en la pista que cuenta con el talento necesario para haber llegado allí, aun por encima de los intereses comerciales que le rodean, si desea permanecer en la categoría con la que tanto soñó arribar. Esperemos que así sea, porque potencial ya le hemos visto en su pasantía por los diferentes escalafones de ascenso.

Con respecto a los equipos, vemos como la escudería Ferrari mantiene sin alteraciones su, más que comprobado, eficiente organigrama estructural: con el francés Jean Todt, en la Dirección Principal; el británico Ross Brawn, en la Dirección Técnica; y, el italiano Paolo Martinelli, en la Dirección de Motores. El único cambio significativo, lo constituye el hecho de que ahora Aldo Costa ha suplantado en la Jefatura de Diseño al sudafricano Rory Byrne, quien desde hace algún tiempo manifestó su deseo de retirarse, pero que aun continúa dentro del proyecto como un enlace transitorio para facilitar el relevo de las funciones inherentes al cargo. Igualmente la casa de Maranello sigue apostando a su llave ganadora: Michael Schumacher y Rubens Barrichello, en la firme convicción de que la estabilidad de todos sus integrantes y una férrea disciplina vertical, diseñada a la medida del volante alemán, les permitirá seguir cosechando títulos tanto de pilotos como de constructores. A pesar de no haber conseguido los mejores resultados en los entrenamientos oficiales de la pretemporada invernal, la filosofía aplicada por la divisa del cavallino rampante ha demostrado con creces su superioridad sobre las múltiples propuestas de sus rivales.

Cabe destacar que en Australia la Ferrari utilizará el modelo F2004M, una versión del carro utilizado la pasada temporada con modificaciones que le permiten adaptarse a la nueva normativa, así como también de disponer de mayor tiempo para desarrollar y poner a punto el nuevo monoplaza, el F2005, el cual debutará en el Gran Premio de España. Algo que ya ha sucedido en varias oportunidades en el pasado.

Tal vez esta temporada, el talón de Aquiles de la Ferrari quede al descubierto precisamente por las gomas que calzan, los cauchos Bridgestone. La casa de neumáticos nipona no ha podido brindar en las prácticas realizadas compuestos tan consistentes como su contraparte francesa, la Michelin. No obstante ello, esta misma situación ya la hemos vivido en campañas anteriores y los japoneses, lejos de dormirse en los laureles, saben cómo reaccionar ante estas circunstancias desarrollando nuevos productos que satisfagan las exigencias de su cliente estrella, entiéndase la escudería Ferrari.

De las pruebas efectuadas en los circuitos españoles de Cataluña en Montmeló, Ricardo Tormo en la población de Cheste en la Comunidad Valenciana, y de Jerez de la Frontera, arrojan un resultado muy favorable a dos equipos en particular: Renault F-1 Team y McLaren-Mercedes. L’équipe francés y el team anglo-germano lucen como los más claros contendientes para contener a la scuderia italiana en sus aspiraciones de revalidar ambos títulos, una vez que el propio Frank Williams ha señalado que en los actuales momentos son el quinto mejor equipo, incluso por detrás de BAR-Honda, luego de que confrontaran problemas de incompatibilidad entre el rendimiento del modelo a escala que utilizaron en el túnel de viento y el auto actual con que probaron en las pistas, el cual no cubrió las expectativas iniciales del conjunto ubicado en Grove.

Me parece que la contratación de Mark Webber es un punto a favor de la escudería BMW-Williams, ya que el australiano ha demostrado ser un piloto rápido, competitivo, concienzudo y un trabajador a tiempo completo totalmente absorto en su mundo de la Fórmula 1. Muchos aseguran que tiene madera de campeón, opinión que comparto. Sin embargo, habrá que esperar para verle cuando el equipo pueda darle un auto verdaderamente de punta que le permita pelear por las victorias. En esta oportunidad, Webber forma ya parte integrante de una de las escuderías grandes y así correrá el Gran Premio de casa, en el que en su debut del año 2002 logró alzarse con un quinto lugar consiguiendo su primer par de puntos de campeonato, ¡manejando un Minardi! Mark fue ese día un verdadero canguro en su patio. ¡Más famoso que Cocodrilo Dundee!

Con respecto al coequipero de Webber en Williams, Nick Heidfeld, me muestro más escéptico. Independientemente del espaldarazo recibido por la casa motorista BMW, ciertamente el alemán fue capaz de superar al brasilero Antonio Pizzonia en las pruebas realizadas donde se evaluaron sus respectivos rendimientos. No obstante ello, Heidfeld se ha mostrado a lo largo de las últimas temporadas muy desmotivado y como un piloto carente de ángel, siendo incluso superado, en más de una oportunidad, por compañeros de mucho menos experiencia que él. Espero que ahora que consiguió el puesto se muestre tan “Quick” como dice su apodo que es, porque ya su patrón, el siempre pragmático Frank Williams, dejó caer la perlita de que si no llega a dar la talla no dudará en ofrecerle su butaca al “Chico de la Jungla”.

Igual sensación de escepticismo me produce Takuma Sato, al que le separa un abismo de su compañero en BAR-Honda, el inglés Jenson Button. No dudo en reconocerle al japonés su valor y su entrega, así como su inobjetable velocidad y lo duro que es para ceder posiciones en carrera, razones estas que le han valido el sobrenombre de “El Kamikaze”. Pero debemos admitir que la fortaleza o pesadez de su pie es precisamente su punto débil, máxime con la nueva reglamentación que obliga a que los motores duren dos carreras. Me pregunto: ¿Cómo va a hacer ahora “Taku”, cuando muchas veces no pudo completar siquiera la distancia de un gran premio porque empezaba a fumigar la pista con su motor roto? Tendrán que ponerle un botín especial que limite el movimiento de su pie al momento de pisar fuerte, así como un pedal del acelerador más bajo de lo normal y con un puntiagudo clavo en el medio y, por último, un gobernador de revoluciones que impida que este hijo del país del Sol Naciente siga mermando las arcas de sus principales mecenas, entiéndase la Honda Motor Company.

Ya despejada la duda a favor de Christian Klien sobre quién sería la pareja de David Coulthard en el Gran Premio de Australia, cabe igualmente preguntarse en qué parará este nuevo concepto de habitáculo bajo régimen de multipropiedad compartida inventado por el patrón del nuevo equipo Red Bull Racing, Dieter Mateschitz, quien aseguró que una vez cumplidas las tres primeras carreras válidas, a mediados de abril, realizará una revisión de la situación lo cual podría conllevar a que el italiano Vitantonio Liuzzi pueda competir. Lo cierto es que toda esta intriga que se ha urdido en torno a la segunda butaca disponible dentro del equipo taurino, se me antoja como un parapeto montado para asegurarse los servicios del talentoso “Tonio” como probador, sacándole del mercado de pilotos disponibles haciéndole creer que correrá varios grandes premios, con lo cual le impedían firmar para cualquier otra escudería que se mostrara interesada en contratarle. Sobretodo si tomamos en cuenta que Klien está vetado de participar en los entrenamientos libres de los viernes previos a las carreras, según la normativa expresa de la FIA que prohíbe a los pilotos que hayan corrido en más de cinco oportunidades en la temporada anterior a tomar parte en dichos ensayos. Amén de que Christian es tan austriaco como su jefe.

Por otra parte, tenemos en pleno apogeo la pugna entre los constructores del Gran Prix World Championship (G.P.W.C.) y la Federación Internacional de Automovilismo (F.I.A.). Sin querer extenderme mucho en el tema, debo señalar que pareciera que el máximo organismo rector del deporte, presidido por el británico Max Mosley, gobernara de espaldas a los intereses de la mayoría de los músicos que conforman esa orquesta de la Fórmula 1. Siete constructores están a favor del proyecto de crear una nueva categoría a partir del año 2008, entre ellas BMW-Williams, McLaren-Mercedes, Renault F-1 Team, BAR-Honda, Toyota Racing, Sauber-Petronas y Minardi F-1 Team. Tan solo dos no se han pronunciado y permanecen a la espera de cómo se desarrollen los acontecimientos: Red Bull Racing y Jordan-Toyota (Midland F-1), precisamente las dos nuevas. Mientras que Ferrari fue la única que se apresuró a firmar un nuevo Pacto de la Concordia, que tan solo busca saciar el gran apetito financiero y las desmesuradas ansias de poder de Bernie Ecclestone y su títere dentro de la FIA. A mi juicio, la casa de Maranello actuó de una manera detestable y extremadamente egoísta al respaldar el actual status quo, a fin de obtener beneficios unilaterales en vez de pensar en el colectivo y en buscar soluciones consensuadas que permitan mejorar la calidad del espectáculo.

Porque, independientemente de lo efectiva de la cruzada en pro de la seguridad que ha abanderado Mosley desde que asumió su cargo, la cual se la reconocemos y aplaudimos, también hay que señalar que es muy poco lo que ha hecho para que la Fórmula 1 gane en llevar emoción al público espectador. Todo lo contrario, ahora es más fastidiosa de lo que lo fue nunca. Incluso, los distintos entrenamientos efectuados recientemente han servido para echar por tierra la efectividad de la nueva normativa, con la que se perseguía reducir las velocidades, minimizar los riesgos y abaratar los costos. Los nuevos carros son tan rápidos como lo eran antes, con la salvedad de que ahora son más inestables y cuidado si más caros, como consecuencia de la eterna cambiadera de las reglas de juego, que necesariamente conlleva a una mayor investigación y a buscar nuevos desarrollos que terminan por hacerlos aun más onerosos.

El próximo domingo 6 de Marzo pondrá sobre el tapete si el nuevo reglamento sirve para facilitar el aumento de adelantamientos en carrera, así como para disminuir las soporíferas procesiones de los últimos años. Igualmente nos ayudará a comprobar si, en vez de ganar terreno en el aspecto de la seguridad, se dio un peligroso retroceso en tal sentido.

Ya para ir concluyendo, he dejado para el final dos hechos que considero muy importante destacar: El primero, cronológicamente hablando, son las declaraciones de Giancarlo Minardi aparecidas en una entrevista que recientemente le hiciera el portal www.italiaracing.net, en las que luego de hacer sus pronósticos de pilotos y equipos para la temporada por comenzar, le preguntaron si buscaría pescar talentos en la nueva GP2 Series, a lo que respondió literalmente: “Pescar hoy es difícil. Se necesita estar atento, no basta con descubrir un talento. Habíamos puesto los ojos sobre Pastor Maldonado, lo hemos hecho probar, después dejé que me lo quitaran por….haber actuado de buena fe. Quizás debería preocuparme por ser aun tan ingenuo después de tantos años en este mundo, pero estoy contento así, ya que soy un hombre de deporte”.

Interesantes palabras del fundador y actual Director del Departamento de Desarrollo de Jóvenes Pilotos del Minardi F-1 Team, haciendo referencia al hecho de la incorporación de Maldonado al programa Renault Driver Development (RDD) de la casa gala, con lo cual sintió que los franceses le habían birlado a una joven promesa que bien pudo ocupar las labores de probador, así como un futuro candidato a titular dentro del equipo que aun lleva su apellido. Del contexto de las opiniones emitidas por este curtido cazatalentos, también se desprende el enorme potencial que viera en el volante de Maracay en las apenas 21 vueltas que pudo completar, ya que no se tomó la molestia de mencionar a ningún otro piloto. Si hacemos un poco de memoria, en esas pruebas realizadas el pasado mes de Noviembre en el Circuito de Misano Adriático también participaron los actuales titulares de la escudería de Faenza, Christijan Albers y Patrick Friesacher, únicos que pudieron superar a Pastor, así como el portugués Tiago Monteiro, quien firmó para Jordan-Toyota, entre otros que tuvieron el chance de probar con los bólidos negros. Il signore Minardi como que, en medio de su admitida propia ingenuidad, ha olvidado la premisa que establece que “El primero en llegar, será el primero en ser servido”. Y, en esta oportunidad, Renault se le adelantó al momento de arrojar la carnada al río revuelto.

Y vamos con la segunda y estupenda noticia que viene a ser la guinda del postre: El mejor registro conseguido el día de hoy por Ernesto José Viso en la tercera jornada de pruebas oficiales de la novísima GP2 Series en el Circuito Paul Ricard. El caraqueño paró los relojes en el trazado francés imponiéndose al brasilero Nelson Piquet Jr., actual campéon de la Fórmula 3 Británica y quien recientemente también ha estado probando con los equipos BMW-Williams y BAR-Honda; al finlandés Heikki Kovalainen, campeón de la World Series de Nissan y ganador de la Carrera de Campeones de Paris donde participó Michael Schumacher; al italiano Gianmaria Bruni, piloto oficial del Minardi F-1 Team en la pasada campaña; al francés Alexandre Premat, último triunfador del Gran Premio de Macao y del Masters de Fórmula 3 de Zandvoort; y, al suizo Neel Jani, hasta hace poco piloto de pruebas del equipo Sauber-Petronas, por solo mencionar algunas de las trece jóvenes promesas del automovilismo mundial que quedaron por detrás del crono agenciado por el carismático piloto caraqueño en los entrenamientos de la categoría que constituye la verdadera antesala de la Fórmula 1. Registro este que pasará a ser la referencia obligada en venideras pruebas a realizarse ¡Gloria al bravo Ernesto!

Bueno, después de tan gratas noticias ahora sí que me despido, deseando fervientemente que esta nueva edición del Gran Premio de Australia signifique el comienzo de una muy buena temporada de Fórmula 1, de una campaña que nos recompense con creces por la angustiosa espera a que nos hemos visto sometidos durante todos estos meses de paro obligatorio. Ojalá que así sea…

Caracas, 25 de Febrero de 2005.
 


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