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Es que en un deporte tan caliente como este, donde privan cuantiosos intereses económicos, indudablemente que el “canibalismo” campea a sus anchas, tal vez más solapado y bajo nuevos matices, pero igual de crudo y, en muchas ocasiones, injusto. Sobretodo cuando las butacas disponibles para los pilotos se van reduciendo drásticamente. A pesar de todas las elucubraciones que en tal sentido puedan hacerse, hay que admitir que en los últimos días el cielo se ha despejado un tanto de los obscuros nubarrones que empañaban el panorama, un tanto incierto, de esta disciplina, luego de la sorpresa y el estupor causados por el intempestivo retiro de Ford Motor Company, dejando en la estacada a tres escuderías que dependían de ella para el 2005: Jaguar Racing, Jordan Grand Prix y Minardi F1 Team. La postemporada del 2004 ya ha recibido algunas noticias muy alentadoras para el deporte desde que se bajara la santamaría en Interlagos, como es el caso de la compra del equipo Jaguar Racing por parte de Red Bull. Será interesante ver si los nuevos propietarios son capaces de inyectarle la taurina (ingrediente activo de su famosa bebida energética) necesaria para “darle alas”, tal como reza su slogan publicitario, a una escudería que, aun y cuando contó con el apoyo de un constructor de la talla de Ford, lo que hizo fue dar traspiés de ciego y pataleos de ahogado en su pasantía por la máxima categoría del automovilismo mundial. El Jaguar se limitó a dar uno que otro arañazo y ningún zarpazo y a maullar en vez rugir en su lastimoso paseo por el paddock de la Fórmula 1, disciplina para la cual ya pasó de ser una especie en peligro a una totalmente extinta. Solo resta esperar que el “Toro Rojo” salga bravo y le vaya mejor en esta corrida donde se dan tantos bajonazos, como suele decirse en el argot taurino. Ahora bien, a pesar del gran éxito publicitario alcanzado por el nuevo patrón del equipo, el billonario austriaco Dieter Mateschitz, quien con esta operación de adquirir Jaguar ha conseguido una copiosa cobertura publicitaria para Red Bull, realmente dudo que veamos a esta escudería escalar posiciones en el renglón de constructores en un futuro inmediato, por más buenas que sean sus intenciones. No se trata de ser pesimista, sino que por el contrario, apegándonos a la más estricta y rigurosa apreciación realista de múltiples experiencias fallidas anteriores, cabe preguntarse: ¿Cuántos equipos privados han surgido en medio de bombos y platillos a lo largo de la historia, para luego terminar desapareciendo hasta pasar a engrosar el baúl de los recuerdos? Baste con decir que no han sido pocos los desengaños. En la actual danza de los millones en que se ha convertido la Fórmula 1, donde ingentes cantidades de dólares se encargan de mantener lubricado el motor que mueve a este deporte y en el que han terminado por imponerse las grandes corporaciones automotrices, muy poco es lo que pueden hacer los equipos particulares, aun y cuando hayan cosechado éxitos en categorías inferiores y de haber ascendido al tope con un bagaje de conocimientos adquiridos en el día a día del mundo de las competencias automovilísticas, algo con lo que no cuentan los actuales propietarios de Red Bull Racing. Solo nos resta desearles la mayor de las suertes en este nuevo experimento en que se han aventurado, a sabiendas de que lo hacen motivados más por razones de índole comercial, como es el mercadeo de su bebida energética, que por estar realmente comprometidos con la Fórmula 1. Otra noticia agradable, es la relacionada al convenio suscrito entre las escuderías Jordan Grand Prix y Toyota Racing, en el que esta última se compromete a suplir a aquella de los motores para la próxima temporada. Este feliz acuerdo permitirá la continuidad de los carros amarillos del tenaz Eddie en la formación de largada del Gran Premio de Australia del 2005. Otros que también veremos el año entrante, gracias a su tenacidad e inquebrantable deseo de permanecer en la categoría más que por los logros alcanzados en la misma, es al equipo Minardi. La supervivencia de la “otra scuderia italiana”, prácticamente se ha convertido en el leitmotiv de todas sus actuaciones. Pese a estar habituados a ocupar las últimas posiciones, tanto en las parrillas de salida como en las propias carreras, una férrea e inacabable lucha a fin de no sucumbir ha sido la constante que siempre se repite desde sus comienzos en el año 1985 hasta la actualidad. Por lo pronto, tras la compra de la casa motorista Cosworth por parte de Kevin Kalkhoven y Gerald Forsythe, copropietarios de la categoría norteamericana Champ Car World Series y directores de los equipos de dicha especialidad PKV y Forsythe, respectivamente, voceros de la Minardi han anunciado que participarán la próxima temporada utilizando el chasis y el motor de esta campaña en las primeras carreras válidas, para luego ir introduciendo algunos cambios a medida que avance la misma. No dudo que exista un cartelito que cuelgue en alguna de las paredes de la factoría de Faenza donde pueda leerse la frase “Dio provedera”. Con respecto al mercado de empleos para pilotos, que mucho me recuerda al juego de la silla de las fiestas infantiles, cabe señalar que de las veinte butacas oficiales tan solo restan seis vacantes por llenar, a saber: Una en BMW-Williams, otra en Red Bull Racing, dos en Jordan Grand Prix y las dos de Minardi F1 Team. Con respecto a quién será el compañero de Mark Webber en el equipo BMW-Williams, las opciones se redujeron a dos posibles candidatos: el brasilero Antonio Pizzonia y el alemán Nick Heidfeld, ya que el británico Anthony Davidson, quien era uno de los más serios aspirantes a ocupar el puesto dentro del último vehículo verdaderamente competitivo que se encuentra disponible, no recibió la aprobación por parte de sus actuales patronos de la BAR-Honda para que llevase a cabo la prueba pautada para la semana entrante en el circuito de Jerez de la Frontera. Una verdadera pena que nuevamente se le cierren las puertas a este talentoso volante inglés de 25 años, quien ha sido capaz de demostrar con creces, tanto en los entrenamientos privados a lo largo del año como en las prácticas libres de los viernes antes de cada Gran Premio, el enorme potencial con que cuenta y que le debería merecer un mejor destino que el actual de piloto probador. Lamentablemente, y una vez más, sería el posible nuevo patrono, Frank Williams, el que quemara el pan el la boca del horno, puesto que Davidson ya había recibido el visto bueno para realizar los ensayos, pero el honorable Sir Frank no quiso garantizar que, en caso de contratar al pequeño piloto natural de Hemel Hempstead, le permitiese regresar en el año 2006 a las filas de BAR-Honda, quienes a su vez tampoco quieren verse privados de los servicios de un excelente piloto de reserva. Total: Otro diamante en bruto que tendrá que conformarse con pasar otra temporada más limitado exclusivamente a las sesiones de pruebas. Un verdadero desperdicio, ya que soy de la opinión de que si se tomaran en cuenta los resultados obtenidos y los méritos personales de cada quien, en honor a la justicia bien pudieran haberle ofrecido el asiento de Takuma Sato. Pero, a pesar de su incuestionable rapidez y al hecho de no haber fundido un solo motor, desafortunadamente el pobre Anthony no es japonés….
Otra piedrita en el zapato de Pizzonia lo constituye el propio Mark Webber, con quien conformó la pareja oficial de pilotos del equipo Jaguar Racing en la temporada 2003. Al australiano no parece contentarle la idea de tener nuevamente a Antonio como compañero y así ya lo ha manifestado en varias declaraciones a la prensa. Espero que en esta oportunidad prive el sentido común, ya que pienso que Heidfeld realmente tiene muy poco que aportar a la divisa BMW-Williams, puesto que su estrella hace tiempo que comenzó a apagarse. Bien vale la pena preguntarse, en este caso en particular, porqué en el año 2002, tras el retiro de Mika Hakkinen, Ron Dennis prefirió hacerse de los servicios de Kimi Raikkonen, para aquel entonces mucho más inexperto que Nick, en vez de haber firmado a quien ya había sido su piloto probador. Difícilmente pueda creer que se trate alguna debilidad por los pilotos finlandeses por parte del patrón de la McLaren-Mercedes.
Con respecto a la otra butaca vacía dentro del equipo de los pitones afilados, todo pareciera indicar que será finalmente ocupada por el actual campeón de la Formula 3000 Internacional, el talentoso volante italiano Vitantonio Liuzzi, puesto que la opción de David Coulthard afortunadamente fuera descartada por el propio Mateschitz. El día de hoy salió a relucir la posibilidad de que Heidfeld pueda ser uno de los candidatos a cubrir la vacante por aquello de la experiencia, en tal caso si de experiencia se trata ¿por qué no optar por el escocés en vez del alemán? Honestamente me inclino más por la sangre joven, por las caras nuevas, sobretodo si vienen envueltas en esa aura de triunfador que acompañó a Liuzzi a lo largo de toda esta temporada. Las cuatro plazas restantes que ofrecen Jordan Grand Prix y Minardi F1 Team, es bien sabido que terminarán siendo asignadas a aquellos pilotos que puedan ayudar económicamente, mediante el respaldo de sus patrocinadores particulares, a la supervivencia misma de dichos equipos privados. Aquí, las habilidades conductivas en muchas ocasiones pasan a ocupar un segundo plano con respecto a los millones de dólares que cada piloto pueda aportar a las mermadas arcas de las respectivas escuderías, donde todos tienen que poner su granito de arena para contribuir al presupuesto de la campaña que se avecina. Mientras tanto, a la espera de “tiempos mejores”, todo el mundo a apretarse el cinturón, a arroparse hasta donde les alcance la cobija y a organizar subastas de piezas automotrices, monoplazas enteros y hasta paseos en los biplazas para conseguir los fondos necesarios para poder continuar en la refriega por una temporada más.
Tan sólido fue el desempeño del maracayero, que el fundador y actual Director del Departamento de Desarrollo de Jóvenes Pilotos de la escudería que aun lleva su apellido, Gian Carlo Minardi, tuvo palabras de elogio para la actuación de Pastor. Desde la época del legendario Johnny Cecotto, temporadas 83 y 84, ningún otro venezolano había tenido el honor de ponerse al volante de una máquina de Fórmula 1, hasta que ayer Maldonado se encargara de cortar con tan prolongada espera. Ya el solo hecho de haber sido invitado a participar en dichas pruebas, habla por si solo del gran potencial de este joven de la Ciudad Jardín de Venezuela, a quien le pronosticamos un brillante futuro de continuar con el avasallador ritmo demostrado hasta el momento y de poder conseguir el tan importante respaldo económico necesario, por parte de los patrocinadores nacionales, para acceder a categorías de mayor relevancia y a equipos verdaderamente competitivos que le permitan irse abriendo camino en el difícil mundo del automovilismo deportivo. Esperemos que así sea e igualmente le deseamos la mayor de las suertes a este digno representante de este bravo pueblo. Caracas, 28 de noviembre de 2004.
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