“ GP2 SERIES: The Next
 Generation ”

Por: Andrés Ignacio Fortique Schmidke.

Aunque no soy muy amigo de los nombres en otros idiomas, por aquello de lo rica y profusa de la lengua de Miguel de Cervantes, de Federico García Lorca, de Pablo Neruda, de Gabriel García Márquez, y pare usted de contar los miles de genios de la literatura universal que se han servido de ese valioso legado de la madre patria, el idioma español, he considerado conveniente valerme del inglés en esta oportunidad para colocar el título de este artículo por aquello del impacto, desde el punto de vista de la mercadotecnia, que ha demostrado la efectividad de este tipo de titulares, como por ejemplo en el caso de la cinematografía, “Star Treek: Next Generation”, o del mundo de la tecnología, donde ahora todo lo etiquetan como algo de la siguiente generación.

¿Por qué aplico este paralelismo a la GP2 Series? Por la sencilla razón de que esta nueva categoría del automovilismo ha pasado a convertirse en la actual antesala de la Fórmula 1, en reemplazo de la desaparecida Fórmula 3000 Internacional. Pero sobretodo porque recientemente se ha confirmado la contratación del piloto Mathias Lauda, por parte del equipo italiano Coloni Motorsports, para esta temporada inaugural de la serie.

Lo cierto del caso es que el “family name” del joven Mathias, nos lleva a recordar a su padre, Nicholas von Lauda, más conocido por el diminutivo de “Niky” o por el apodo de “El Conejo”. Tricampeón mundial de Fórmula 1 en los años 75, 77 y 84, bajo las más bizarras condiciones, ya que fue protagonista de uno de los accidentes más pavorosos que se recuerden, ocurrido en el viejo y otrora largísimo trazado de Nürburgring, escenario hasta ese entonces del Gran Premio de Alemania.

En aquella nefasta carrera del año 1976, el Ferrari 312/T2 del austriaco quedó envuelto en llamas tras chocar fuertemente contra la defensa al salirse en una curva, quedando atravesado en medio de la pista donde luego sería impactado por el Surtees de Brett Lunger, agravándose aun más la situación, ya bastante comprometida por cierto, en que se encontraba Lauda. Horribles quemaduras le cubrían gran parte del cuerpo y desfiguraron permanentemente sus manos y rostro, razón por la que se ve obligado a utilizar una gorra desde entonces, además de haber inhalado el humo de la gasolina en combustión dañando considerablemente sus pulmones, hasta el punto de que incluso se le suministró la extrema unción en el hospital, donde se debatió con la muerte durante cuatro días.

Lo más sorprendente de todo esto, es que apenas cinco (05) semanas después, Niky, “El Conejo” pero rostizado, estaba de vuelta al volante de su macchina rossa en el Autodromo Nazionale di Monza, disputando el Gran Premio de Italia donde, a punta de un temerario coraje y de una absoluta entrega, logró adueñarse del cuarto lugar a pesar de sus terribles heridas aun frescas y sin sanar del todo. Aquel año no ganaría el Campeonato Mundial al verse obligado a abandonar en la última carrera de la temporada, el Gran Premio de Japón, al no poder siquiera pestañear, por tener lo parpados lesionados por la quemaduras, para sacarse las gotas de lluvia de los ojos cuando se presentó un torrencial aguacero que diluyó sus grandes opciones de revalidar su título del año anterior, el cual se le escapó por la diferencia mínima de ¡un (01) punto! con respecto al playboy británico James Hunt. Sin embargo, no pasaría mucho tiempo para conseguir su segunda corona, al lograr titularse en la siguiente temporada.

En 1979, siendo piloto del equipo Brabham y luego de las primeras prácticas oficiales del Gran Premio de Canadá, decidió anunciar sorpresivamente su retiro del deporte, alegando muy calmadamente: “Yo ya no quiero manejar más carros de carrera dando vueltas y más vueltas en círculo”. Escuetas palabras con que truncaba momentáneamente su brillante trayectoria, dedicándose a montar una línea aérea que, a pesar de ya no ser el propietario, aun lleva su apellido: Lauda Air. Sin embargo, sus días de gloria aun no habían terminado, ya que en 1982 retornaría a las pistas con el equipo McLaren con el cual alcanzó su tercer Título Mundial de Pilotos en la temporada 1984.

Anécdotas como para llenar páginas completas de un libro las hay en la historia de Niky Lauda. Basta con tan solo señalar a los nuevos tifosi de la Ferrari que, a lo largo de la dilatada historia de la scuderia, el austriaco fue el piloto que más pole positions (23) y victorias (15) le diera a la casa de Maranello antes del arribo a sus filas de Michael Schumacher. Si limitamos nuestra apreciación a las frías estadísticas, tal vez las cifras anteriores nos parezcan algo esmirriadas y muy poca cosa si se las compara con el abultado palmarés del as germano. Ciertamente la diferencia entre los resultados conseguidos por ambos campeones es sumamente notoria, pero cabe destacar, y sin querer desmerecer los incuestionables logros de “Schumi”, que Lauda corrió en una época de verdaderos grandes del volante: Emerson Fittipaldi, Ronnie Peterson, Mario Andretti, Alain Prost y Nelson Piquet, por mencionar solo algunos entre los muchos buenos pilotos a los que le tocó enfrentarse. Igualmente debemos tomar en consideración, que en aquel entonces, el desempeño de las escuderías era mucho más parejo en sus prestaciones de lo que es en la actualidad.

Retomando el tema de la de la recién creada GP2 Series, hay que destacar que esta nueva categoría nos permitirá ver competir entre si a quienes vienen a ser la siguiente generación de tres grandes pilotos de la Fórmula 1, a saber: Nelson Angelo Piquet, hijo del tricampeón mundial en las temporadas 1981, 1983 y 1987, el brasilero Nelson Piquet; Nico Rosberg, hijo del ganador de la campaña 1982, el finlandés Keke Rosberg; y, finalmente, Mathias Lauda, el último en ser fichado y de cuyo padre ya nos hemos extendido bastante en este artículo.

Este trío de vástagos buscará probar la certeza de los refranes populares que sentencian que “hijo de gato caza ratón”, “hijo de culebra nace picando” y “lo que se hereda no se hurta”. Los tres han logrado treparse al penúltimo peldaño, la GP2 Series, buscando hacerse notar lo suficiente en esta temporada como para recibir el espaldarazo que les permita dar el último paso para ascender al tope de la escalera, a la categoría máxima del automovilismo mundial, la Fórmula 1. Ahora bien, hay que hacer notar que tanto“Nelsinho”, como Nico y Mathias, independientemente del talento que puedan o no tener, han gozado de toda una estructura, creada en torno a ellos por sus respectivos padres, quienes indudablemente les han ido llevando de la mano, cuidándoles de no dar malos pasos que les desvíen del camino trazado. El brasilero Nelson Ángelo Piquet, quien curiosamente nació en la ciudad alemana de Heidelberg, ha recorrido más que satisfactoriamente su pasantía por las diferentes categorías de ascenso. Se inició en el karting a los ocho años de edad, consiguiendo tres Campeonatos Nacionales de Brasil e imponiendo un record histórico de 50 victorias y 40 pole positions. Luego daría un salto enorme al automovilismo en el 2001 al incursionar en la competitiva Fórmula 3 Suramericana, en la que tuvo un auspicioso comienzo, ganando el “Casco de Oro” como “Piloto Revelación”, alcanzando su primer triunfo, 1 pole position y 5 podios en las 7 carreras en que participó. Al año siguiente se lleva el gato al agua al coronarse como el Campeón más joven en dicha categoría a falta de cuatro carreras para el final de la temporada, marcando un nuevo record de pole positons y victorias consecutivas en una misma campaña y en todos los circuitos en que corrió, lo que le valió la distinción de recibir un nuevo “Capacete de Ouro” para su colección, pero esa vez como “Mejor Piloto de Fórmula de Brasil”.

Sus espectaculares actuaciones le habían preparado para brincar el charco y en el 2003 se va a Inglaterra, incursionando con mucho éxito en la Fórmula 3 Británica, donde se convierte en el piloto más joven en vencer en una carrera, además de implantar los records de mayor número de pole positions (8) y de vueltas más rápidas (6) en un año. Nuevo “Casco de Oro” para su vitrina de trofeos y gana la tan soñada oportunidad de vivir su primera experiencia de conducir un Fórmula 1 con el equipo de Sir Frank Williams, antiguo patrono de su padre. En el 2004 consigue alzarse con el título en el reñido Campeonato Británico, siendo el volante más joven de la historia en lograrlo, lo que le valió el honor probar nuevamente con la BMW-Williams. En lo que va del año 2005, ya estuvo presente en las prácticas de la pretemporada realizadas por la escudería BAR-Honda, su tercera ocasión al volante de un bólido de Fórmula 1, además de que, en los tres días que duraron los primeros entrenamientos oficiales de la nueva GP2 Series, consiguió encabezar la tabla de posiciones en la primera jornada y quedó segundo en las dos siguientes. A todas luces esta bien claro que, con apenas 19 años, “Nelsinho” es uno de los más serios contendientes por el liderato en esta categoría que dará comienzo el venidero mes de abril, sobretodo cuando cuenta con su propio equipo Hitech Piquet Sports, formación diseñada especialmente por su padre para buscar llevarle al tope sin escatimar en los recursos necesarios, ya sean de carácter tecnológico o bien sea de orden financiero.

El segundo en esta lista de hijos de pilotos de renombre que confirmó su participación en la GP2 Series es el finlandés Nico Rosberg, aunque al igual que Piquet Jr., casualmente también nació en Alemania, en la ciudad de Wiesbaden. Hijo de Keijo Rosberg, “Keke”, un aguerrido piloto cuyos méritos injustamente se han subestimado por el simple hecho de haberse titulado Campeón Mundial tras conseguir una sola victoria en esa temporada de 1982, el Gran Premio de Suiza, ¡celebrado en el circuito francés de Dijon-Prènois! Pocos toman en cuenta que nadie fue capaz de repetir un triunfo debido a la enorme competitividad que caracterizó aquel año, en el que nada se daba por sentado y el ganador de cada carrera era una verdadera incógnita. Emociones aquellas que añoramos nostálgicos en esta Fórmula 1 actual, signada por la monotonía y por auténticas procesiones que permiten ver a un solo piloto en lo más alto del podio en 13 de las 18 carreras que se celebraron el año pasado.

El abuelo paterno de Nico, Lars, también fue corredor de carros en la especialidad del Rally, mientras que su abuela compitió en karts, o sea, que este joven de la llamada Tierra de los Mil Lagos forma parte de una dinastía que ya alcanza la tercera generación de Rosbergs al volante. Heredero de ese rancio abolengo, Nico llega con 19 años, luego de haber hecho su pasantía por el karting, en el que consiguió el Campeonato de la Liga de la Costa Azul del año 96, el título del Campeonato Francés del 97 y gana la serie de Norteamérica en el 98 como mejores figuraciones. Luego de seis años batallando con los karts, da el lógico paso al automovilismo y debuta de manera inmejorable en el 2002 al titularse en la Fórmula BMW Alemana con 9 victorias. En las campañas 2003 y 2004 compite en la Euroseries de Fórmula 3 con su propio equipo de carreras, alcanzando un cuarto puesto en la clasificación general como mejor resultado, obteniendo 4 triunfos en total. Sin embargo consigue la victoria en la Copa Challenge de Macao y Bahrein. En los tres últimos años ha recibido igual número de invitaciones de Frank Williams, ex-jefe de su padre, para probar los bólidos de la escudería anglo-germana.

Aun y cuando Rosberg no llega a las elevadas cotas de “Nelsinho” Piquet, será otro duro contendor que estará dentro de las filas del equipo francés ART Grand Prix, bajo la jefatura de Nicolas Todt, sííííí el mismísimo hijo del Director Principal de la Ferrari, Jean Todt, quien se suma a esta relación que venimos haciendo de descendientes de famosos dentro del mundo de las competencias automovilísticas. Igualmente Rosberg tendrá a su disposición los grandes contactos de su padre quien, a pesar de haber colgado el caso hace unos cuantos años, se ha desempeñado estupendamente como agente y mentor de varios pilotos finlandeses, entre los que se cuentan a JJ Lehto y el dos veces Campeón Mundial de Fórmula 1, Mika Hakkinen.

Si me extendí en demasía relatando las hazañas de Niky Lauda, fue porque de su hijo no hay ninguna que comentar. De los tres prospectos que hemos venido comentando, Mathias cuenta con el curriculum vitae más famélico del grupo. Con sus actuales 24 años de edad, sus limitadas actuaciones dan comienzo en el año 2002, concluyendo en la posición número 12 de la Fórmula Nissan 2000 CC, participando en una carrera de la Fórmula 3 Española y en dos de la Fórmula VW Alemana sin nada que destacar. Al año siguiente finaliza octavo en la World Series Light de Nissan y en el 2004 participa simultáneamente en la Fórmula 3000 y en la Euroseries 3000, ubicándose en las posiciones 13 y 9 de las respectivas clasificaciones generales. En fin, salvo la enorme palanca y las múltiples conexiones de su padre, no he podido hallar nada que nos justifique su ascenso a una categoría de tan elevado nivel técnico y tan profesional como la GP2. Con Mathias tendremos que inventar un refrán más o menos así: “Al hijo del Conejo… papi le da la zanahoria en la boca”.

Casos de otros familiares de pilotos famosos que han decidido seguir las huellas de sus parientes ya ha habido varios, llevando la batuta la categoría Indy. Esta serie norteamericana cuenta con varios ejemplos de ello, sin duda alguna el más notable de todos sea el de la dinastía de “Los Increíbles Andretti”, donde hemos visto al padre y fundador de la misma, Mario, haciendo pareja con su hijo mayor en el único equipo padre-hijo de la historia de la Champ Car. Pero la cosa no termina ahí, ya que en 1991, vimos a cuatro miembros del mismo clan compitiendo entre si en las míticas 500 Millas de Indianapolis: Mario contra sus hijos Michael y Jeff, así como contra su sobrino John. Aquel mismo año Michael Andretti se alzaría con el Campeonato y la distinción de “Piloto del Año”, mientras su hermano Jeff sería votado el “Novato del Año”. Se necesitarían varios tomos para poder contar las inigualables hazañas y los cuantiosos records impuestos por los miembros de esta parentela italo-americana en todo tipo de competencias automovilísticas. Y por allí ya viene haciendo de las suyas en categorías inferiores el primer representante de la terza generazione de la familia Andretti, Marco, el hijo de Michael. ¡E incredibile!

En la Fórmula 1, el caso más reciente de pilotos con pedigree de campeones es el del inglés Damon Hill y el canadiense Jacques Villeneuve haciendo pareja en el equipo Williams-Renault y consiguiendo sendos títulos en años consecutivos, 1996 y 1997, respectivamente. Los padres de ambos ya habían escrito importantes páginas en la historia de la categoría: Graham Hill, Campeón Mundial de los años 1962 y 1968, así como uno de los reyes en las sinuosas calles de Mónaco, donde obtuvo el triunfo en 5 oportunidades. Por su parte, Gilles Villeneuve, tristemente desaparecido en 1982 en un terrorífico accidente en el Circuito de Zolder en Bélgica, es considerado un auténtico icono en la historia de Ferrari, a pesar de haber conseguido apenas 6 victorias en 67 participaciones y un subcampeonato de conductores en 1979. Don Enzo lo comparaba con uno de sus pilotos favoritos, Tazio Nuvolari, e incluso le permitía que le tuteara, libertad esta que se ganó gracias a su arrojo y a su feroz manera de conducir que tanto entusiasmaba a “Il Comendatore” y a los innumerables tifosi que literalmente le adoraban.

Mucha gente desconoce que ya antes había un Jacques Villeneuve, el tío en cuyo honor le pusieron el nombre al actual piloto de Sauber-Petronas. Aquel Jacques, quien aun vive, también corrió carros cosechando importantes éxitos en categorías inferiores, además de ser el primer canadiense en ganar una carrera de Indycar en la temporada 1985. En su fugaz pasantía por la Fórmula 1, falló en sus tres intentos de clasificarse en igual número de grandes premios en las campañas 84 y 85. Sus mayores logros los conseguiría en las competencias de snowmobiles (motos de nieve), en los que obtuvo múltiples campeonatos.

Bueno amigos, resulta que en los actuales momentos Venezuela también cuenta con un piloto “next generation” para participar en la GP2 Series: Ernesto José Viso Lossada. Efectivamente, nuestro aguerrido piloto caraqueño es hijo del ingeniero Ernesto Viso Del Prete, Vicepresidente de la Comisión Internacional de Karting de la Federación Internacional de Automovilismo (CIK-FIA), quien también incursionó en las carreras de carros al final de la década de los sesenta, alcanzando el Título de Campeón Nacional en la categoría GT al volante de un Ford Mustang. Obviamente no cuenta con el palmarés de un Lauda, un Piquet o un Rosberg, pero sus éxitos fueron más que suficientes para sembrar en su hijo el gusanillo del gusto por las competencias de carros. Y vaya que el chamo mordió el anzuelo, ¡se lo tragó completico!

Con esa afición inculcada desde pequeño, Ernesto José comenzó su ascendente carrera en el mundo del Karting en 1993 cuando apenas contaba ocho años, titulándose en varios de los Campeonatos Regionales y Nacionales en que participó hasta el año 2000. En su única participación en el Campeonato Panamericano de 1998 en la categoría ICA Junior, Viso se impuso, no sin antes batallar en una intensa contienda sobre la pista del Kartodromo Carmencita Hernández de Maracay, a su eterno rival, el aragüeño Pastor Maldonado, siendo el último venezolano en conseguirlo. Al año siguiente corrió en el Campeonato Europeo y, en el 2000, haría lo propio en el Campeonato Mundial celebrado en Braga, Portugal.

Después de una larga pasantía por los karts, estaba más que preparado para vivir sus primeras experiencias con los autos. Se marcha a los Estados Unidos en el 2001 y consigue, de manera arrolladora, el Título en el Campeonato Skip Barber Dodge del Este, al ganar 13 de las 16 válidas disputadas. Igualmente participó en varias carreras de los Campeonatos del Sur, del Medio Oeste y del Oeste de la misma categoría, alzándose con el triunfo en 4 de las 6 competencias en que participó, para un total de 17 victorias, 15 pole positions y 13 vueltas más rápidas. Al final de ese mismo año, se fue a Europa y tomó parte en el Campeonato Invernal de la Fórmula Renault Italiana concluyendo en la quinta posición. Los éxitos alcanzados le merecieron la distinción de “Novato del Año” de la Región Este norteamericana e igual reconocimiento por parte del Círculo de Periodistas Deportivos de Venezuela.

En el 2002, Ernesto José consigue el primer lugar en el Campeonato Invernal de la Fórmula 3B Inglesa, ganando en 2 de las 4 carreras (Rockingham y Silverstone). También participó en los Campeonatos Europeo y del Reino Unido de la Fórmula Renault 2000 CC. Ese año sería distinguido con el premio de “Piloto Joven Venezolano Más Talentoso” que otorga la prensa especializada de nuestro país.

Al año siguiente, Viso se titula en el Campeonato de Fórmula 3B Británica y participa sin mucha suerte en el reconocido Gran Premio de Macao, en el Super Prix de Corea de Fórmula 3 y el Marlboro Masters de Zandvoort en Holanda y arriba tercero en la Copa Master de Cagliari en Italia. Obtiene el segundo lugar en la elección del “Deportista del Año” y el premio “Piloto del Año” en nuestro país, mientras que la cadena televisiva ESPN lo declara “Piloto Joven Más Exitoso en Suramérica”.

El 2004 sería un año de grandes cambios de timón y de difíciles decisiones. Ernesto José comenzaría la temporada participando en el Campeonato de Fórmula 3 Británica, donde ganó una carrera en el Circuito de Knockhill en Escocia partiendo desde la pole position. A medida que avanzaba la campaña el equipo en el que competía, P1 Motorsports, comenzó a confrontar problemas económicos que pusieron a Viso en una difícil coyuntura. De improviso se vio ante una encrucijada decisiva en su carrera deportiva: Continuar el Campeonato sin certeza alguna de poder terminarlo o aventurarse en algún otro certamen o categoría diferente. Le ofrecieron una buena oportunidad en la Fórmula Nipona y otra en la Fórmula 3000 Internacional, pero con la escudería italiana Durango, que no era precisamente un equipo puntero. Ambas ofertas eran atractivas, ya que en Japón tenía un buen chance, pero finalmente optó por la que, hasta el año pasado, sería la antesala a la Fórmula 1, buscando que algún otro equipo importante se fijara en su enorme potencial y decidiera contar con su talento para futuras temporadas…

En la quinta carrera válida de la Fórmula 3000 Internacional, celebrada en el Circuito de Magny Cours en Francia, comenzaría una nueva etapa en la vida del caraqueño como profesional del volante, ya que en su debút logró puntuar llegando en el octavo lugar con un carro con el que muy escasamente había probado, demostrando su rápida capacidad de adaptación al nuevo monoplaza. Luego continuarían sus meritorias actuaciones en las 5 válidas restantes, destacando particularmente en la carrera en el Hockenheimring de Alemania, donde dio un verdadero recital de manejo que fue ampliamente seguido por las camaras de television que le prestaron más atención a él que al ganador de la prueba. De las seis partidas que realizó en la categoría consiguió puntuar en cuatro de ellas y, al final, pudo quedar por delante de varios de sus futuros adversarios en la GP2 Series.

Lo cierto del caso es que sí se fijaron en el venezolano. Ernesto José recibiría la llamada del ingeniero argentino Enrique Scalabroni, Director Principal del equipo español BCN Competición, quien es todo un veterano de mil batallas en estos menesteres del automovilismo, habiendo desempeñado cargos claves dentro de los departamentos técnicos de las escuderías Williams, Ferrari y Lotus de la Fórmula 1, así como también ha estado vinculado a muchos otros proyectos relacionados con las competencias de carros antes de pasar a la formación que actualmente dirige con gran acierto, puesto que ganaron la votación como el equipo que más progresos consiguió en el 2004 dentro de la Fórmula 3000 Internacional. El propósito de la llamada era invitar a Viso a participar en unas pruebas, en las cuales el joven volante caraqueño se ganó el derecho a fichar para la divisa catalana, plataforma en la que se prepara para dar el asalto en esta nueva aventura.

Asalto que comenzó en los entrenamientos iniciales de la GP2 Series, realizados la semana pasada en el circuito francés Paul Ricard, donde luego de conseguir la tercera posición en la primera jornada, Ernesto José barrió con todos al registrar el mejor crono de los tres días, haciendo caso omiso de apellidos de mayor abolengo automovilístico, como los que hemos mencionado a lo largo de este artículo; de ex-pilotos oficiales y de pruebas de Fórmula 1, como el caso del italiano Gianmaria Bruni, quien participó en la temporada 2004 con la escudería Minardi F1 Team y del suizo Neel Jani, probador del equipo Sauber-Petronas; así como de otros grandes favoritos a triunfar en la nueva categoría: El finlandés Heikki Kovalainen, campeón de la World Series de Nissan y ganador de la Carrera de Campeones de Paris donde participó Michael Schumacher; el francés Alexandre Premat, subcampeón de la Fórmula 3 Euroseries y último triunfador del Gran Premio de Macao y del Masters de Fórmula 3 de Zandvoort; el argentino José María “Pechito” López, campeón de la Fórmula Renault V6 Eurocup del 2003 y uno de los cinco integrantes del programa Renault Driver Develpoment (RDD); el brasilero Alexandre Negrao, actual campeón de la Fórmula 3 Suramericana; Borja García, campeón de la Fórmula 3 española; y, el norteamericano Scott Speed, quien el año pasado se tituló simultáneamente en los Campeonatos Europeo y Alemán de la Fórmula Renault 2000, por mencionar solo algunos de los rivales que habrá de enfrentar este año nuestro Ernesto José Viso y que conforman la “next generation” de grandes pilotos de carreras.

Caracas, 5 de Marzo de 2005.
 


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